Hoy en día no cabe duda de que lo que hacemos y como nos sentimos, es decir nuestras conductas –comer en exceso, inactividad física, seguir indicaciones médicas o no seguirlas, fumar…– y nuestras emociones –miedo, nerviosismo, angustia, rabia…– influyen en nuestra Salud. La mente y el cuerpo están interconectados a través de procesos biológicos y psicológicos. Las emociones, como el estrés o la ansiedad, pueden afectar el sistema inmunológico, digestivo y cardiovascular. Del mismo modo, las condiciones físicas crónicas pueden afectar el estado emocional y psicológico. Por eso, es fundamental un enfoque integral que abarque tanto la salud mental como física.