Acúfenos… ¿Es para tanto?

(Tiempo de lectura 14 minutos)
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(Ponte los cascos si pudieras molestar a otras personas). Trata de leer este párrafo mientras lo escuchas. Ahora, imagina oírlo mientras desayunas, cuando trabajas, cuando comes, cuando haces deporte. Imagina que a veces lo oyes más alto al estar en un ambiente con ruido, o te resulta más molesto cuando sientes estrés o preocupación. Piensa ahora en que no pudieras evitar escucharlo cuando tratas de dormir… ¿Se hace duro verdad? Pues hay personas que escuchan un sonido similar, de forma intermitente, o permanente. Son personas que padecen de acúfenos, tinnitus o pitidos en el oído.

Si estás leyendo este post, tal vez seas una de esas personas. Y estoy convencido que podrías contarnos una difícil, –muy difícil seguramente– convivencia con tu particular sonido. Y lo que es más importante, podrías hablarnos de la intensa y compleja vivencia emocional que te provocan estos acúfenos.

Por eso me parece importante dedicar este artículo a las personas que experimentan este problema. Y responder a muchas de las preguntas que, con mucha frecuencia, me hacen los pacientes que han acudido a nuestro centro para afrontar la difícil gestión emocional que exige este agotador problema.

🔊 Audio podcast: “3 minutos – FAQs sobre acúfenos”

Acúfenos: 3 minutos de preguntas frecuentes y respuestas rápidas

Acúfenos, tinnitus o pitidos en el oído

[Transcripción del video]

En mi experiencia en consulta, atendiendo a personas que padecen acúfenos, he encontrado que quienes están obligados a convivir oyendo estos pitidos, tienen algunas dudas fundamentales sobre lo que les pasa y cómo afrontarlo.

Los acúfenos son pitidos que en cada persona adquieren una intensidad y características distintas, no está causado por ruidos del exterior pero pueden verse incrementados por ellos.

Sólo los oyen quienes los padecen y pueden estar causados por diferentes alteraciones auditivas o nerviosas, por lo que puede requerir unos u otros tratamientos según cada caso.

En este video responderé a frecuentes dudas de personas que los padecen, con respuestas directas: Sí, no, verdadero o falso, en tan sólo tres minutos. ¡Comencemos!

1. ¿Los acúfenos son una enfermedad?

No, son un síntoma. Son las consecuencia de una alteración o enfermedad cuya causa es importante tratar de identificar.

2. Puedo tener ayuda profesional para reducir el impacto y el malestar de estos sonidos.

Verdadero. Por supuesto, no lo vivas como algo irremediable, ante lo que estás indefenso o indefensa, y busca ayuda profesional. Incluso cuando no identifican una causa clara.

3. ¿El primer especialista al que debo ir es a un profesional de la psicología?

No, al primer profesional al que debes acudir es a un otorrino u otorrina.

4. ¿Mis acúfenos puede tratarlos un solo especialista?

No. En la mayoría de los casos el mejor abordaje es el que engloba varias especialidades. El tratamiento con terapia sonora, el farmacológico y el psicológico, suelen ser los más habituales, pero no los únicos.

5. ¿Los acúfenos se curan?

Depende. La evolución es variable y está en función de la causa que lo genere. En cualquier caso sería la alteración que los provoca lo que se cura, y lo que provoca que el acúfeno disminuya o desaparezca.

6. Cuanto más intensos y continuos sean los sonidos que escucho, mayor será mi malestar.

Falso. Los estudios coinciden en aclarar que las características físicas del sonido no explican el alto grado de malestar que generan en algunas personas pero no en otras. La vivencia emocional ante los mismos toma un papel fundamental para que dejen de suponer un síntoma altamente incapacitante.

7. ¿Mi forma de ser es la culpable de que haya terminado teniendo acúfenos?

No, falso. Si te ha pasado esa idea por la cabeza, quítatela cuanto antes. Tu forma de ser sí tiene que ver con cómo vives el malestar que generan esos pitidos, pero no es la causante de que hayan aparecido

8. Si llevo muchos años con ello, y cada vez van a peor, eso significa que en mi caso no hay solución ni alivio posible.

Falso. Consulta a un profesional médico que valore la situación actual de tus acúfenos y posibles causas, y consulta también a un profesional de la Psicología que valore tu vivencia emocional ante esta situación.

9. La terapia psicológica ayuda a reducir el malestar y el impacto de estos sonidos.

Verdadero. La terapia cognitivo conductual es la terapia psicológica que tiene evidencia moderadamente eficaz ante este problema y existen otras alternativas complementarias

10. Todas las personas que padecen acúfenos se benefician de la terapia psicológica.

Falso. El resultado depende de la interacción paciente y psicólogo, terapia y entorno.

11. Merece la pena una primera sesión de psicología para ver si en mi caso, me podrían ayudar

Verdadero, sin duda. Es una situación física altamente estresante y entrenarte en su abordaje emocional puede ayudarte más de lo que crees.

Espero que si padeces acúfenos o eres cercano o cercana a alguien que los padece, estas respuestas te ayuden y te orienten sobre cómo afrontarlos.

Y si sufres ante ello, sigue intentando encontrar ese difícil equilibrio entre no darse por vencido y no caer en la angustiosa urgencia de que desaparezcan.

Cuenta con nuestra ayuda siempre que lo necesites.

Nuestro experto en el tratamiento psicológico aplicado a los acúfenos o tinnitus, nos propone en este 📺 , con respuestas a las preguntas más frecuentes sobre los pitidos constantes en los oídos. FAQs⏱ 3 MINUTOS Clic para tuitear

¿Qué son los acúfenos?

Acúfeno un zumbido constante en los oídos

A pesar de que es un problema que afecta a entre el 10 y el 15 % de la población mundial, aún hay muchas personas que tienen dudas sobre la causa de los acúfenos, qué son los acúfenos y cómo se tratan los acúfenos.

Cuatro características definen al acúfeno o tinnitus:

  1. El acúfeno o tinnitus es la percepción de un sonido a modo de pitido, zumbido o chirrido.
  2. Este sonido no se debe a una vibración acústica del mundo exterior y no es perceptible para el entorno; los demás no lo escuchan.
  3. El acúfeno es un síntoma, y no una enfermedad. Es decir, puede tener su origen en distintas patologías o alteraciones, y por tanto, puede requerir distintos tratamientos.
  4. Las diferentes alteraciones que pueden causarlo, implican no sólo al sistema auditivo, sino también al sistema nervioso central.

Carlos Curet y Dario Roitman (Curet, Roitman. 2016), definen los acúfenos aludiendo a estas cuatro características:

Es un pitido que en cada persona adquiere una intensidad y características distintas, no es causado por ruidos del exterior pero sí puede verse incrementado por ellos. Sólo lo oye quien lo padece y puede estar causado por distintas alteraciones auditivas y/o nerviosas, por lo que puede requerir unos u otros tratamientos, según cada caso.

10-15% de la población sufre de acúfenos o tinnitus. Y siguen siendo un problema poco conocido y comprendido. José Serrano, nuestro psicólogo experto, ha creado esta imprescindible 📺 VIDEO-GUÍA Clic para tuitear

¿Cómo identificar los acúfenos o tinnitus?

Por tanto, si empezamos a escuchar un pitido en uno o ambos oídos, la primera iniciativa, para identificar si se trata de un acúfeno, será preguntar a los demás si también lo oyen, para tratar de localizar cuál es la fuente de ese sonido.

Si el sonido sólo lo oyes tú, y parece, en consecuencia, provenir de tu interior, avancemos en nuestra revisión, sin alarmarnos, ya que, como hemos dicho anteriormente, los acúfenos pueden tener diferentes orígenes y características.

¿Qué hago tras confirmar que solo yo escucho sonidos o pitidos?

El primer paso es acudir a un o una especialista en otorrinolaringología (ORL).

Dada la dificultad en localizar el origen preciso de los acúfenos, es normal que el doctor o la doctora especialista, tengan que solicitar diferentes pruebas y derivarte a otras especialidades. Pruebas relacionadas con tu estado médico general, con el estado y funcionamiento auditivo y con tu sistema nervioso central. Insisto en que esto es normal, y que no debe alarmarte. Todas estas pruebas se deben a la variabilidad en las causas del acúfeno, no a que hayan visto algo grave o alarmante.

El acúfeno es un síntoma, no es una enfermedad, y es un síntoma que podría tener diferentes orígenes, por ejemplo, un traumatismo acústico, infecciones en oído interno, hipertensión, algunos tipos de hipoacusia… o muchos otros procesos.

Luego, dedicar esfuerzo y tiempo para realizar una identificación precisa, es algo normal, ya que, cuanto más preciso sea el diagnóstico, más eficaz será el tratamiento.

En esta primera fase es necesario tener paciencia, aunque los acúfenos, al ser una vivencia tan intensa, nos provoquen justo lo contrario, mucha impaciencia.

De todas las causas posibles, parece que las más frecuentes suelen ser el trauma acústico –exposición a ruidos altos, más habitual en población adolescente y juvenil–, las enfermedades del oído y la hipoacusia.

¿Cuál es el tratamiento de los acúfenos o tinnitus?

Identificar de forma precisa el origen de cada acúfeno es, aún hoy en día, un reto en el campo de la salud. Se sigue avanzando en el estudio de esta sintomatología y se van adoptando distintos tipos de tratamiento.

Aunque un tipo de acúfenos –los menos frecuentes–, pueden ser tratados con cirugía o terapia física, los abordajes más frecuentes en el tratamiento de los acúfenos son:

  • Tratamiento sonoros.
  • Tratamientos psicológicos.
  • Tratamientos farmacológicos.

No obstante, son los tratamientos multidisciplinares –desde varias disciplinas sanitarias al mismo tiempo–, los que están demostrando mayor eficacia.

Los acúfenos generan un elevado malestar y sufrimiento, y se hace necesario incluir los tratamientos psicológicos en su abordaje, para mejorar la gestión emocional, y en definitiva, la calidad de vida de los pacientes.

¿Cuál es el tratamiento más eficaz en los acúfenos o pitidos constante en el oído? Esta y otras preguntas frecuentes son contestadas por nuestro experto en tinnitus en este 📺 vídeo-artículo Clic para tuitear

Las emociones y los acúfenos

Consecuencias de los acúfenos

Estás leyendo un artículo de Psicología, sin embargo, le he dedicado la mitad del artículo a hablar de los posibles orígenes biológicos de los acúfenos.

El objetivo de esta primera parte del artículo es contrarrestar una emoción, muy natural pero muy intensa, que tienen las personas que empiezan a afrontar los acúfenos: la indefensión.

Indefensión ante las dudas, la incertidumbre, las afirmaciones precipitadas: “esto no se quita”, “es horrible y es para toda la vida”… o las diferentes pruebas médicas. Estos procesos podrían generan miedo y sensación de pérdida de control.

Es muy importante regular estas emociones. Empezando por identificar y aceptar las emociones displacenteras que podrían aparecer, para a continuación manejarlas a nuestro favor, ponerlas de nuestro lado.

Cuando vivimos una situación adversa, que además afecta de un modo notable a nuestra cotidianidad, a nuestro día a día, es natural que se produzca un “aluvión” de emociones y que nos veamos desbordados o desbordadas.

Ante dificultades como esta, es cuando más necesitamos pararnos, reflexionar y tratar de ordenar nuestros pensamientos para empezar a regular nuestras emociones.

Indefensión, hartazgo, ansiedad… e incomprensión. La vivencia de acúfenos genera emociones muy intensas. Y la incomprensión, y sus consecuencias, aislamiento, soledad…, es la que más afecta a las personas que viven este problema Clic para tuitear

8 preguntas sobre mis acúfenos y mis emociones

Acúfenos, 8 preguntas que hacerte

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Si tienes acúfenos, te propongo que te pares a pensar en estas preguntas:

  1. ¿Qué estoy experimentando a nivel físico?
  2. ¿Qué información tengo sobre el origen de mis acúfenos?
  3. ¿Qué factores pueden estar influyendo en cómo percibo mis acúfenos?
  4. Con esta información ¿Cómo puedo abordar esas causas o factores?
  5. ¿Cómo me estoy sintiendo emocionalmente?
  6. ¿Identifico todas estas emociones? ¿De dónde surgen? ¿Cómo cambian?
  7. ¿Cómo se relacionan, cómo interactúan mis emociones y mis acúfenos?
  8. ¿Podría ayudarme a mejorar mi bienestar gestionar estas emociones?

Tratamiento psicológico de los acúfenos o tinnitus

Cuando un paciente con acúfenos acude a nuestro Centro Área Humana, lo primero que hacemos es propiciar y garantizar un espacio que genere confianza y seguridad, desde el que desarrollar la mejor estrategia sanitaria.

Es importante que esta estrategia sea coherente con la historia médica del paciente y que se establezca una buena comunicación con todos los especialistas que han participado en la exploración y tratamiento médico hasta el momento.

Una vez tengamos toda la información sobre los aspectos biológicos o médicos, será el momento de estudiar y analizar, los aspectos cognitivos (pensamientos), emocionales y conductuales (comportamientos), que la vivencia de los acúfenos está provocando en la persona.

Los hemos explicado en muchas ocasiones. Dos personas diferentes, tendrán vivencias diferentes de una misma experiencia.

Esta máxima, llevada a los acúfenos, nos dice que, no son las características acústicas de los acúfenos las que determinan el grado de angustia con el que se experimenta el problema, sino que dependerá, en gran medida del estilo de afrontamiento emocional de cada persona.

La vivencia emocional de un problema físico es un tema muy decisivo en diferentes sintomatologías como la fibromialgia, el dolor crónico o el colon irritable, por ejemplo. Y expresan la importante relación entre el cuerpo y la mente.

Aunque algunas personas llevan una vida adaptada y funcional, y las limitaciones y el sufrimiento ocasionados por los acúfenos son mínimos, entre un 3 y un 6% de la población general, lo vive como un síntoma angustiante e incapacitante que limita gravemente su día a día. (Ahmad y Seidman, 2004 ; Davis y Rafaie, 2000).

Estas personas acuden a consulta con síntomas como ansiedad, bajo estado de ánimo, sentimientos de desesperanza, culpa, rabia, indefensión, desconfianza, deterioro de sus relaciones sociales, familiares y de pareja, pensamientos rumiativos, preocupaciones recurrentes, aislamiento, irascibilidad, sentimientos de incomprensión y soledad, conductas de evitación o escape, dificultades de concentración, procesos obsesivos, problemas de sueño, o somatizaciones.

Es decir, acuden a consulta con una serie de dificultades emocionales que necesitan trabajarse y resolverse para transformar la vivencia del acúfeno.

La doble vertiente en la vivencia de los acúfenos

Aspectos sociales de los acúfenos o tinnitus

Las personas que ven limitada de forma importante su bienestar por los acúfenos, se ven enfrentados a dos aspectos que suceden al mismo tiempo y que se alimentan mutuamente:

  1. La vivencia física. Los acúfenos generan un malestar que produce ansiedad que a su vez incrementa el malestar físico, alimentando el bucle nuevamente.
  2. La vivencia social. La red de apoyo de las personas que tienen acúfenos, en muchas ocasiones, no lo entienden del todo, no expresan la suficiente empatía, o creen que exageran sus síntomas. De igual modo las personas que padecen acúfenos tienden a no asistir a determinados espacios o eventos –discotecas, conciertos, fiestas…–. Con lo que el resultado es el aislamiento social de la persona que sufre los acúfenos.

De esta forma, en la vivencia del tinnitus pueden combinarse el sufrimiento físico, y el sufrimiento emocional que provoca la soledad.

Esta situación puede evolucionar y al quebrar de forma drástica la cotidianidad de la persona puede dirigirse hacia una situación de índole traumático.

Dos enfoques eficaces en el tratamiento psicológico del tinnitus

En Área Humana, en el tratamiento psicológico de los acúfenos, aplicamos las técnicas, enfoques y conocimientos –con demostrada evidencia científica–, que se adapten con la mayor precisión a las características del paciente y logren el máximo de eficacia.

En este sentido, hay 2 enfoques o tratamientos que están demostrando –trabajando ambos de forma paralela– que pueden obtenerse resultados muy satisfactorios:

A. Tratamiento cognitivo conductual en acúfenos

El tratamiento cognitivo conductual es el enfoque que más estudios científicos ha aportado hasta la fecha con resultados de efectividad moderada.

Desde este enfoque se trabajan las actitudes y pensamientos que contribuyen al mantenimiento de una forma de percibir o experimentar este problema, que no ayuda a la persona a adaptarse de una forma saludable.

El objetivo es cambiar o flexibilizar estas conductas y pensamientos, para que la vivencia emocional del acúfeno cambie, y evolucione hacia experiencias menos disfuncionales.

En este enfoque se incluyen técnicas de relajación o desactivación fisiológica, mindfulness, técnicas de reestructuración cognitiva como “disputa de creencias” o “técnica de las cuatro preguntas”, autoinstrucciones, exposición en imaginación, desensibilización sistemática o resolución de problemas.

B. Tratamiento desde EMDR

Hasta la fecha reporta menos estudios, pero los resultados son muy alentadores.

Desde este enfoque se busca entender, desensibilizar y reprocesar la vivencia emocional disparada por el acúfeno.

Para ello, se trabaja con la persona para identificar la vivencia emocional de experiencias pasadas, presentes y futuras, que contengan el “significado emocional desadaptativo” disparado por los acúfenos.

El objetivo es transformar ese significado desadaptativo por otro más adaptativo, y en consecuencia bajar el nivel de sensibilidad hacia el acúfeno.

Cuando surgen nuevos significados, la persona va cambiando, de forma espontánea, su forma de verse a sí misma ante los acúfenos, y con ello van cambiando sus creencias y sus actitudes en el día a día.

En el tratamiento de los acúfenos o tinnitus, comprender la función de las emociones y aprender cómo aplicar regulación emocional a este intenso problema, va a determinar la calidad de vida de las personas afectadas Clic para tuitear

Conclusiones: No te resignes, puedes mejorar tu calidad de vida

La primera vez que en consulta atendí a una persona con acúfenos, me enteré de que los padecía muy al final de su tratamiento. Su motivo de consulta era bien distinto, y un día salió el tema casi por casualidad.

Su malestar no provenía de los sonidos que oía. Me comentó que estaba acostumbrada a que esos sonidos la acompañaran sin que le generaran mayor molestia.

En cambio, he atendido a otras personas que han buscado trabajar este problema como principal motivo de consulta, o incluso como único objetivo en la terapia, pues los acúfenos les suponían una grave limitación y un alto sufrimiento en su día a día.

Quien se ve muy limitado o limitada por los acúfenos, no tiene la culpa de ello. Hay muchos tipos de acúfenos y las características no explican la disfuncionalidad que provocan.

Desterremos de nuestros pensamientos, y aún más de nuestras palabras, expresiones como: “eres una exagerada o exagerado”, o “seguro que no es para tanto”. Es obvio que quien sufre acúfenos y siente un elevado malestar, no se lo inventa.

Lo importante es ser conscientes de que, junto al malestar físico, asociado a él, interaccionando con él, se encuentra la vivencia emocional, y sobre esa vivencia podemos actuar, podemos interpretarla, regularla y modificarla.

Los psicólogos y psicólogas, que trabajamos con pacientes con acúfenos, tenemos cada vez más experiencia y conocimiento sobre este problema de salud que tanto afecta al bienestar emocional.

Merece la pena que no nos resignemos al sufrimiento, y tratemos de contar con el apoyo profesional para mejorar, en la medida de lo posible, nuestro bienestar y nuestra calidad de vida.

Autor

Psicólogos Madrid José SerranoJosé Serrano

Psicólogo Sanitario. Experto en trastornos del estado de ánimo, estrés y ansiedad. Tratamiento psicológico en acúfenos o tinnitus.


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