¿Y si pudieras usar el estrés a tu favor?
Siempre escuchamos que el estrés es perjudicial y que necesitamos estar completamente relajados para rendir bien ante un examen, una presentación o un reto importante. Sin embargo, la psicología del alto rendimiento nos demuestra que, sin un nivel adecuado de activación, es imposible dar nuestro cien por cien.
Ese nudo en el estómago, las manos frías o las pulsaciones aceleradas no son señales de que vayas a fracasar. Es simplemente tu cerebro enviando recursos, oxígeno y energía a tus músculos. A este proceso lo llamamos estado de activación. El verdadero problema no es sentir presión, sino interpretar esas sensaciones físicas como una amenaza, lo cual genera un bloqueo mental.
Claves para entrar en estado de flujo
- Cambia la interpretación: Si tu mente piensa «no puedo con esto», te bloqueas. Pero si logras interpretar esas señales físicas como que tu cuerpo se está preparando para la acción, entras en un estado de flujo.
- No te obligues a la calma: La próxima vez que sientas nervios ante un desafío, no intentes calmarte a la fuerza luchando contra tu propio cuerpo; eso solo generará más frustración.
- Aprovecha el impulso: Cambia el enfoque. Recuérdate a ti mismo: «Mi cuerpo está listo para actuar». Usa esa energía natural a tu favor en lugar de pelear contra ella.