Soy Hipocondríaco

¿Qué esconde esta actitud?

Esclavos de su cuerpo, cualquier pequeño síntoma es para ellos motivo de inquietud, angustia y ansiedad, a pesar de disfrutar de una salud de hierro.

Molière, el dramaturgo francés del siglo XVII, denominaba a los hipocondríacos “enfermos imaginarios” y es que, como indica la psicóloga clínica Julia Vidal, del centro Área Humana, “son personas que se preocupan excesivamente por su salud, suelen realizarse autochequeos a diario, interpretan de forma errónea y alarmista cualquier síntoma o molestia, creen tener diversas dolencias importantes y viven pendientes las 24 horas del día de todas las señales que les transmite su organismo, debido al excesivo temor a la muerte o a padecer una grave enfermedad”.

Grandes desconfiados

La desconfianza es un rasgo muy característico de estas personas. Lo confirma el médico generalista Fernando Casado, que comenta cómo acuden estos pacientes a consulta: “Debido a que son bastante desconfiados, buscan al menos dos o tres diagnósticos alternativos. Cuando los especialistas coindiden en el diagnóstico, suelen pensar que los médicos nos hemos equivocado, que hemos sido incapaces de dar con su enfermedad e incluso que les estamos ocultando algo”. Es posible que estas personas hayan sido demasiado protegidas en su infancia o que hayan vivido de cerca la muerte de un familiar. Eso es lo que cuenta el escritor Manuel Hidalgo al narrar su experiencia: “La gran sobreprotección que recibí en mi infancia, debido a que soy hijo único, fomentó el que desarrollase una personalidad bastante asustadiza y muy preocupada por la salud. El detonante fue la ansiedad y a partir de entonces me convertí en un esclavo de mi propio cuerpo, siempre pendiente de mi organismo. Con apenas 20 años, pensé que tenía desde infartos hasta tumores, cuando en realidad estaba completamente sano. Sin embargo, se sufre mucho, porque estás convencido de que estás muy grave y nadie te hace caso”.

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