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Experiencias emocionales ante la imposibilidad de ser madre

Experiencias emocionales ante la imposibilidad de ser madre

El otro día el buen tiempo de Madrid, me brindó la oportunidad de disfrutar de una de las delicias de la ciudad: una de sus muchas terrazas en un paseo iluminado por un precioso atardecer. Nos habíamos reunido unos veinte amigos y amigas; hacía tiempo que no nos veíamos y el reencuentro fue muy agradable. Cuando me quise dar cuenta estábamos rodeados de cochecitos de bebé, niños jugando, biberones, pañales… Tal vez sea mi profesión, pero al tiempo que sentí la alegría y felicidad de los padres, recordé las veces que habían acudido a mi consulta de Psicología mujeres con emociones muy diferentes, para decirme: Quiero ser madre y no puedo.

Cada día son más las mujeres que piden ayuda a un profesional de la Psicología ante este problema. Viven momentos emocionales dolorosos cuando la maternidad, tras haberse convertido en un intenso deseo, se hace difícil, incluso inalcanzable.

En otras ocasiones, se enfrentan a una decisión compleja: ¿Cuándo quiero ser madre?, desafiando así el temido reloj biológico que de forma tan determinante nos afecta a las mujeres.

Quiero ser madre pero … ¿ahora?

Las mujeres tenemos un tiempo límite para ser madres biológicas. Si quiero ser madre, es frecuente encontrarnos en la situación de tener que elegir, tener que tomar decisiones que no siempre llegan en el mejor momento.

Tengo 40 años, no tengo pareja pero quiero ser madre, ¿qué hago?

Mi pareja no quiere tener hijos todavía, pero quiero ser madre … y tengo 41 años.

Mi pareja es mucho más joven que yo, quiere tener hijos pero dice que es pronto, que aún tenemos mucho que disfrutar, pero no puedo esperar, tengo que ser consciente de mi edad.

Me han informado que si quiero ser madre biológica no puedo retrasarme, pero no tengo trabajo estable, estoy comenzando con mi pareja…

Hay circunstancias vitales: condiciones laborales, de residencia, económicas, de pareja, familia… que hacen que la decisión de ser madre resulte compleja y difícil. Pero en ocasiones el margen para retrasar esa decisión es muy escaso. Esta situación genera emociones de gran complejidad e intensidad.

Quiero ser madre … ¿Por qué me siento así?

Imagen metáfora de infertilidad cuando quiero ser madre

En este tiempo de dudas e incertidumbre sentimos: presión, miedo, estrés, angustia, injusticia, rabia, impotencia, tristeza, indecisión…, es lo que llamamos experiencias emocionales y es importante identificar, conocer, analizar por qué ocurren y aprender el modo de gestionarlas.

En Psicología hablamos del modelo de los 3 componentes de la emoción:

  1. Lo que siento. Se refiere a las respuestas fisiológicas, a la forma en que nuestro cuerpo responde a las emociones: tensión muscular, respiración agitada, sudoración…
  2. Lo que pienso. Son los pensamientos, cogniciones que son provocados o que van unidos a estados emocionales: No voy a ser feliz. Es un egoísta, debería hacerlo por mí. Tengo que olvidarlo, nunca lo conseguiré.
  3. Lo que hago. Son las acciones, comportamientos que una persona hace o siente la urgencia de hacer en respuesta a una experiencia emocional: romper con la pareja, congelar óvulos, ir a una clínica de fertilidad, tomar una decisión…

Cuando una mujer acude a consulta buscando orientación y ayuda ante estas dificultades, el primer objetivo que me marco es que adquieran la consciencia de que siendo necesario tomar una decisión, esta debe realizarse sin la presión del tiempo, disminuyendo la impulsividad y gestionando correctamente las emociones. El objetivo es identificar las alternativas y opciones para elegir aquellas que más beneficien a largo plazo.

5 Consejos sencillos para enfrentarte a este trance emocional

Es frecuente no saber qué hacer, nos sentimos perdidas, agobiadas y en ocasiones incomprendidas. Quizás te puedan ayudar poner en práctica estos sencillos consejos:

  1. Expresa tus emociones, tus inquietudes, tus preocupaciones. No cometas el error de reprimirlos, pide ayuda a tus seres queridos, “ventila tus sentimientos”, hacer participar a otras personas te puede ayudar a ser más objetiva.
  2. Infórmate en centros especializados de las alternativas que hay, de los pasos a seguir. No te quedes con la información que conozcas de tus amigas o amigos, o de internet, cada mujer, cada cuerpo es diferente.
  3. Espera a tomar una decisión, no actúes bajo una emoción intensa. Primero trabaja con lo que sientes y después decide tranquilamente, no tengas prisa.
  4. Valora los pros y contras de cada una de las alternativas para la posible toma de decisiones.
  5. Intenta que la toma de decisiones, el objetivo de la maternidad, no se convierta en el centro de tu vida. Fomenta el resto de tus áreas, personal, familiar, laboral, social…

Quiero ser madre … pero no puedo

Imagen anhelada cuando quiero ser madre

Desgraciadamente son muchas las personas y parejas que tienen dificultades para ser padres y madres. En ocasiones la naturaleza es muy caprichosa y se vuelve muy exigente para dar uno de los mayores regalos de esta vida para muchas personas, el deseado embarazo.

El mundo actual, nuestro ritmo de vida, nuestros hábitos no siempre nos ayudan. Estamos en una sociedad donde todo lo queremos de inmediato. La impaciencia, la baja tolerancia a la frustración, la incertidumbre, hacen que todo nos parezca muy cuesta arriba, y no siempre tenemos recursos para gestionar estas emociones.

Muchos de mis pacientes acuden a mi consulta después de varios abortos, tratamientos de fertilidad, inseminaciones, ovodonaciones… sobrecargados, decepcionados y agotados.

Se preguntan porqué, se enfadan, no saben con quién, pero se enfadan, buscan una solución y al no encontrarla, buscan un culpable, un responsable…

Siempre que acuden a mí en ese estado les digo lo mismo…

Si no puedes cambiar aquello que no controlas, cambia el objetivo, que si lo puedes controlar

El objetivo no es ser padre o madre, el objetivo es aceptar la realidad de la mejor manera posible, gestionando nuestras experiencias emocionales, nuestras expectativas y asumiendo una posibilidad, que las cosas no sean exactamente como las deseamos.

Muchos acuden con un pensamiento muy inamovible: es un objetivo vital, no se sentirán plenos en su vida si no consiguen su tan anhelado deseo.

Es importante que entiendan que después de la tormenta siempre llega la calma, que aunque les parezca imposible en este momento , todos y todas, tenemos una extraordinaria capacidad de superación y adaptación.

En términos psicológicos esto tiene un nombre, resiliencia. La resiliencia es algo intrínseco de cada ser humano y es la capacidad del hombre y de la mujer para sobreponerse a periodos de dolor emocional y situaciones adversas.

Una persona resiliente es capaz de superar y aprender de las adversidades.

Esta capacidad no está presente del mismo modo en todas las personas y en todos los momentos, es por ello que podemos necesitar ayuda profesional para superar estos procesos emocionales tan intensos.

Es muy valiente saber cuándo pedir ayuda, conocer cuando la situación nos supera

Cómo enfrentarse a la posibilidad de no poder tener hijos

Cuando nos encontramos ante esta situación, es importante saber que nos enfrentamos a una pérdida emocional y que debemos también superar un duelo emocional, período en el que es muy recomendable seguir algunos consejos:

  1. Continúa con tu día a día, con tus actividades diarias, con tu “normalidad”. En la medida de lo posible es importante mantenerte en el tren de la vida y disfrutar de cada momento.
  2. Pide ayuda a tus seres queridos, a tu pareja y comparte tus emociones. Limítate el tiempo diario dedicado al desahogo, para que no ocupe todo tu pensamiento.
  3. Cuando tengas dudas, preguntas, pide información directamente a tus médicos, es mejor no compararse con otras personas o parejas que están pasando por una situación parecida.
  4. Intenta identificar qué pasa por tu cabeza. Trata de estar centrada en el presente-presente, en el aquí y ahora, en lo que está sucediendo, evitando dar vueltas al pasado (no lo podemos cambiar); y cuida la tendencia a adelantarte o anticipar un futuro que desconoces.
  5. Intenta seguir disfrutando de la intimidad con tu pareja, disfrutar de las relaciones sexuales, de las caricias, besos, abrazos, y no limitar únicamente las relaciones íntimas a nuestro “día fértil”, sólo haremos que nos obsesionemos más.

Quiero ser madre: el proceso de adopción

Actualmente hay más 33.000 familias acreditadas en España, que cuentan con los certificados de idoneidad y que han comenzado un proceso de adopción nacional o internacional.

La adopción es un proceso duro, largo, frustrante que puede generar mucha impotencia a los futuros padres y madres.

Es un proceso cargado de emociones, de obstáculos, contratiempos, trabas administrativas del país de origen o incluso de España, y más en estos tiempos que debido al bloqueo legislativo las adopciones están completamente paralizadas desde hace meses. Conozco muchos casos de cerca y os aseguro que es un carrera de fondo que nunca sabes si vas a llegar a la meta, porque es difícil ver la luz al final del túnel.

A los padres y madres que comienzan con los trámites, desde los primeros momentos les explican claramente la situación, les ajustan las expectativas en las primeras reuniones informativas, pero en ocasiones la ilusión es tan fuerte que nos agarramos a la expresión “la esperanza es lo último que se pierde”.

Durante todos estos años como psicóloga sanitaria especialista en ansiedad y estrés, he acompañado a muchas parejas, madres y padres a sobrellevar las emociones que experimentan, comenzando con trabajar la pérdida de tener un hijo biológico y a continuación proporcionándoles recursos para identificar y gestionar adecuadamente sus experiencias emocionales.

En ocasiones me he encontrado con muchos problemas de pareja, rupturas, enfrentamientos, pero también en muchas ocasiones con una unión más fuerte, un acercamiento conyugal.

Los grandes problemas y dificultades pueden generar una ruptura o todo lo contrario, fuertes lazos que surgen de la complicidad y el mutuo apoyo.

Para ello es importante que durante el proceso:

  • Intentes centrar la atención en pequeños objetivos y metas, como si se tratara de pequeñas etapas como en el Tour de Francia. No te pongas plazos, probablemente no se cumplirán.
  • Acude en tu Comunidad Autónoma al organismo encargado de la adopción nacional e internacional para que te puedan dar información actualizada, desgraciadamente la información y las condiciones cambian con mucha facilidad.
  • Comparte tu experiencia con los más allegados, déjate querer y ayudar, pero que el centro de tus conversaciones no sea la adopción, acabarás agotada y agotado.
  • Cuando te encuentres con otras familias que han adoptado, cuida no compararte, cada país es diferente y de un año a otro cambian mucho los plazos y trámites.
  • Trabaja la posibilidad de no llegar a conseguir tu tan deseado objetivo, valora la posibilidad de que eso ocurra, dedica un tiempo para ese duelo, te será mucho más fácil continuar con el proceso valorando que existe esa posibilidad y que de llegar no será el final de tu vida.

Quiero ser madre: la maternidad subrogada

No quería finalizar este artículo sin hablar de un proceso cada vez más extendido en España y que actualmente supera estadísticamente a la adopción: la maternidad subrogada. Vienen más niños a España por maternidad subrogada que por adopción internacional, a pesar de que en estos momentos no es legal en nuestro país.

Nos están llegando casos que han comenzado este proceso después de estar muchos años en tratamientos de fertilidad, procedimientos de adopción y se les habían cerrado todas las puertas.

Es un proceso emocionalmente complicado y en muchas ocasiones en las clínicas de fertilidad y en los bufetes de abogados y abogadas que gestionan estos procesos cuentan con un psicólogo o psicóloga para acompañar a las familias.

Te recomiendo que pidas ayuda, déjate acompañar, es un camino largo y costoso, y emocionalmente agotador, donde hay que trabajar la impaciencia, la incertidumbre, la confianza, las anticipaciones a muchos kilómetros de distancia de las “gestantes”, la clínica y los médicos.

5 Consejos esenciales ante un proceso de maternidad subrogada

  1. Infórmate bien antes de comenzar un proceso de maternidad subrogada, acude a empresas, asesores especializados que te puedan informar de la situación legal de cada país.
  2. Si tienes pareja habla tranquilamente del proceso, lo que implica, lo que supone, y toma la decisión conjuntamente.
  3. Maneja tus ilusiones y expectativas, puede haber varios intentos fallidos antes de conseguir el tan deseado embarazo.
  4. Intenta manejar la necesidad de estar constantemente informado o informada, y de intentar controlar la situación como si estuvierais vosotros embarazados.
  5. Maneja la ansiedad de evaluación, la presión social, el qué dirán, es un tema que todavía es controvertido y posiblemente te encuentres con reacciones y comentarios que tendrás que gestionar y aprender para defender tus derechos con asertividad.

Consigamos o no el objetivo de la maternidad o paternidad recuerda que puedes ser feliz, que la vida está llena de momentos y experiencias increíbles, que tenemos muchas parcelas y pilares en nuestra vida en los que nos podemos centrar y sentirnos muy plenos. ¡Te animo a descubrirlos!

Autora

Psicóloga Madrid. Marta de la Fuente. Autora del artículo Quiero ser madreMarta de la Fuente

Psicóloga Sanitaria en Área Humana. Especialista en Ansiedad y Estrés. Experta en Habilidades Sociales y Asertividad. Directora del Área de Formación | Aula de Educación Emocional.

Ponte en contacto con nosotros sobre el tema quiero ser madreEstamos a tu disposición para cualquier duda o consulta que desees hacernos | Psicólogos Madrid Centro de Psicología Área Humana

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