32016May
Universitarios del Grado de Psicología responden a la opinión sobre la Profesión de Psicólogo

Universitarios del Grado de Psicología responden a la opinión sobre la Profesión de Psicólogo

Somos estudiantes del Grado de Psicología, y estamos realizando el practicum en el Centro de Psicología Área Humana. El otro día, nos reunimos en la cafetería de nuestra Facultad para comentar el artículo «Psicología Clínica, qué imagen tienen los jóvenes de la práctica de nuestra profesión», escrito por Julia Vidal sobre la opinión de alumnos de 4º de ESO sobre la Profesión de Psicólogo o Psicóloga. Y todos coincidimos en una conclusión… una pregunta que expresa nuestra sorpresa:

Si estudiantes de la ESO tienen tan desacertada imagen de nosotros… ¿Qué servicio podemos ofrecer si no se entiende bien lo que hacemos?

Falta muy poco para graduarnos, en breve y con suerte empezaremos nuestro recorrido en la Profesión de Psicólogo o Psicóloga, estamos llenos de ilusión… y de preguntas.

Somos jóvenes y nos es propio el impulso de transformar las cosas, también nuestra profesión de psicólogo o psicóloga.

Es tal vez por esos motivos por los que al leer los comentarios de alumnos de 4º de la ESO, nos sorprendiera tanto que la opinión sobre la profesión de la Psicología hubiese avanzado tan poco y que las nuevas generaciones mantuvieran un punto de vista tan desacertado; sería conveniente avanzar, resaltar la importancia de la salud mental, mejorar el conocimiento de la profesión, de la labor de los profesionales de la Psicología.

Es por ello que estuvimos horas discutiendo sobre este tema y reflexionando sobre la responsabilidad que tenemos los futuros psicólogos y psicólogas para cambiar una perspectiva que condiciona y afecta a nuestra Profesión de Psicólogo o Psicóloga.

Vamos a tratar de informar sobre algunas de las creencias erróneas que aparecen en el artículo de los alumnos de ESO. Tal vez se perciba en el fondo una motivación muy coherente con nuestra juventud: mejorar el mundo, al menos el mundo de la Psicología.

Queremos que las personas conozcan la labor de la profesión de psicólogo o psicóloga, confíen en nosotros y nosotras, y podamos contribuir a una sociedad algo más feliz que sepa resolver sus dificultades y no estancarse, que sepa salir adelante, avanzar.

La imagen de la Profesión de Psicólogo o Psicóloga

Estas son algunas de las afirmaciones de los estudiantes de 4º de la ESO que más nos han motivado a escribir este artículo:

  • La psicología es sinónimo de psicoanálisis, hipnosis y diván.
  • El psicólogo solo sirve para sacarte el dinero.
  • Solo van al psicólogo los locos.
  • Si voy al psicólogo es porque soy débil e incapaz de resolver los problemas por mí mismo.

¿Por qué nos han sorprendido estas opiniones?

Sin duda hay una primera impresión incómoda al leer el concepto que adolescentes tienen de nuestra profesión de psicólogo o psicóloga. Pero más importante que nuestro amor propio, lo que más nos preocupa y nos parece más relevante es que:

La población sufre dificultades emocionales, a veces graves e intensas. Si no se tiene confianza en la capacidad de entrenar y resolver estos problemas, es decir, si no se cree en el objetivo fundamental de la Psicología, y lo que es igual de grave, si no se cree en los profesionales que la ejercen, estas personas están desamparadas y pueden seguir sufriendo

Universitarios hablan de la profesión de psicólogo en el practicum en Área Humana

Nuestra respuesta a las principales opiniones sobre la profesión de psicólogo o psicóloga

A continuación vamos a exponer nuestro punto de vista sobre algunas de las opiniones que los estudiantes de la ESO han expresado de la profesión de psicólogo.

¿Psicología es sinónimo de psicoanálisis, hipnosis y diván?

Los Psicólogos y Psicólogas investigamos los procesos mentales de las personas realizando una evaluación del paciente en las primeras sesiones con el fin de recoger la mayor cantidad posible de información acerca de sus conductas, funcionamiento cognitivo y estado emocional para poder conocer y tratar su problema. A continuación establecemos y planificamos un plan de tratamiento aplicando las técnicas científicas adecuadas, con el objetivo de resolver los problemas y recuperar el bienestar de la persona.

Dentro de la psicología encontramos distintos ámbitos de dedicación: psicología laboral, psicología social, psicología educativa y Psicología Clínica, ésta última es en la que hemos centrado nuestro artículo.

La Psicología no es Psicoanálisis

La ciencia de la Psicología abarca muchas corrientes (Psicoanálisis, Conductismo, Cognitivo-Conductual, Gestalt, Sistémica…) Es importante ser consciente de las diferencias que existen entre unas y otras, y saber la forma que tiene cada una de abordar los problemas. Por ello, antes de ir a consulta deberíamos informarnos y ser capaces de responder a estas preguntas:

  • ¿Son todos los psicólogos o psicólogas iguales?
  • ¿A qué tipo de psicólogo o psicóloga estoy yendo?
  • ¿Van a tratar de la misma forma mi problema?
  • ¿Qué eficacia científica tiene cada método?

A continuación exponemos brevemente una explicación de las primeras corrientes que surgieron en Psicología para que podamos reconocer las diferencias:

Psicoanálisis

El psicoanalista aborda los problemas centrándose sobre todo en el pasado del paciente con la intención de convertir los recuerdos inconscientes en conscientes y así, recuperar el “orden”. La meta del tratamiento psicoanalítico es que el paciente aumente el entendimiento de las fuentes de sus conflictos internos y problemas emocionales.

Ejemplo de actuación ante la Ansiedad: Se entiende como un signo del yo donde algún impulso inaceptable e inconsciente está presionando para volverse consciente y así, descargar. Por ello el tratamiento consistiría principalmente en hacer consciente la causa de ese impulso que está ocasionando ansiedad al paciente.

Conductismo

Se basa en el problema actual, no en el origen. El psicólogo o psicóloga dirige la conversación y enseña a razonar de forma realista. De un modo simplificado se podría decir que busca una reeducación de la conducta.

Ejemplo de actuación ante la Ansiedad: Es una respuesta condicionada a estímulos ambientales específicos. El tratamiento consistiría en una exposición gradual al estímulo o situación que provoque el malestar del paciente, de tal manera que la respuesta de ansiedad vaya disminuyendo poco a poco hasta tal punto que desaparezca.

Cognitivo-Conductual

Esta corriente clínica trabaja diferentes aspectos. La psicoeducación como forma de saber qué nos pasa y por qué; la modificación de la forma de pensar cuando este pensamiento es disfuncional, aprendiendo a “pensar mejor”, de manera que se produzca la aceptación y el cambio en las emociones que crean malestar. De este modo, a medida que logramos pensamientos más adecuados y funcionales, así como comportamientos mejor orientados a nuestras metas, progresamos en nuestro bienestar y superación de las dificultades que nos hacían sufrir.

La terapia cognitivo conductual es la que está demostrando mayor validez científica y eficacia clínica.

Ejemplo de actuación ante la Ansiedad: Además de comprender los mecanismos en la ansiedad, se tienen en cuenta las conductas mal adaptativas y problemas emocionales relacionados con pensamientos distorsionados o una forma de pensar inadecuada. El tratamiento es una combinación de sesiones de exposición y sesiones dedicadas a cambiar esas cogniciones que provocan ansiedad a través de técnicas de psicoeducación, reestructuración cognitiva, prevención de recaídas, etc.

La Psicología es una ciencia, y como tal, expertos han dedicado horas de estudio al avance y desarrollo de los campos que abarca. Gracias a esto ha continuado evolucionando, dando paso a nuevas terapias psicológicas como los “tratamientos de nueva generación” que tras ciertas pruebas de eficacia científica han sido incorporadas al mundo de la Psicología Clínica. Con esto, se demuestra el afán que tenemos los profesionales por avanzar y conseguir la forma más eficaz de ayudar al paciente en la consulta clínica

Los psicólogos no valen para nada, te dan pastillas y para casa

El tratamiento psicológico está basado en técnicas y teorías psicológicas contrastadas científicamente y los tratamientos que aplican funcionan sin duda, hay miles de personas que se han beneficiado de acudir a un profesional de la Psicología.

Y es importante saber que son los médicos psiquiatras los que medican y nunca los psicólogos.

Desde la psicología se busca el bienestar global de la persona y por eso se abarca todas sus dimensiones: fisiológico, conductual, cognitivo (pensamientos y emociones) y social ¡Sólo así conseguirás una verdadera mejoría!

El tratamiento farmacológico es un recurso más con el que los profesionales de la salud mental contamos, y por ello el profesional de la Psicología trabaja conjuntamente con el médico Psiquiatra.

El psicólogo o psicóloga escucha, analiza la información y establece un plan de acción

En el tratamiento psicológico se escucha al paciente para poder conocer su historia y se analiza la información recibida para poder establecer un plan de acción, el cual requiere de un exhaustivo estudio, y de la búsqueda de las mejores estrategias con las que poder ayudar al paciente a modificar, todos aquellos aspectos que generan sus dificultades y su malestar.

Si le cuento los problemas al psicólogo o psicóloga, me los soluciona

El profesional de la Psicología orienta sobre los recursos y habilidades que debe adquirir y potenciar la persona, y entrena en las estrategias y dinámicas que le llevarán a lograr sus objetivos terapéuticos.

Una de las principales labores de la profesión de psicólogo o psicóloga es la de movilizar al paciente para que éste adquiera y utilice todos los recursos a su alcance para realizar el cambio deseado. De ésta manera, el psicólogo aporta todo su conocimiento y su experiencia profesional para que sea el paciente el que alcance los objetivos.

El tratamiento psicológico sólo podrá surtir efecto si el paciente quiere cambiar y mejorar

Ir al psicólogo es sinónimo de estar loco o ser débil

Acudir a un profesional de la Psicología es todo lo contrario a un signo de debilidad. Cuando una persona busca ayuda para afrontar de un modo más adecuado y eficaz sus dificultades está demostrando inteligencia y sentido común, no debilidad.

Para evitar un sufrimiento innecesario es muy conveniente entender cuándo necesitamos contar con el conocimiento y experiencia de un profesional. Y lo mejor es conseguir la información y tomar decisiones.

Una persona que acude al psicólogo o psicóloga no tiene porqué padecer una enfermedad mental, la profesión de psicólogo o psicóloga abarca, aparte del tratamiento de trastornos mentales, una gran diversidad de dificultades de la persona y que de un modo u otro pueden afectarnos a todos o todas: problemas de pareja, problemas familiares, consumo de drogas, problemas individuales, problemas escolares (aprendizaje, educación especial…) enfermedades orgánicas influidas por variables psicológicas… Es más, no tiene porqué haber un problema o patología, sino situaciones en las que la función del psicólogo o psicóloga es la de contribuir a mejorar la calidad de vida y el bienestar emocional de las personas.

Para qué ir al psicólogo si todos tenemos problemas

¿Has pensado, por qué no confías en un psicólogo y si en un fisioterapeuta?

Lo cierto es que muchas veces pensamos que la salud física es más importante que la mental o emocional. Hablamos –y los medios de comunicación contribuyen a ello– de mejorar nuestro estado físico, dejando nuestro estado mental a una posición irrelevante. Lo curioso es que la salud emocional es probablemente lo más decisivo en la vida de la persona, incluso una buena salud física carente del adecuado bienestar psicológico resulta inútil.

La relación cuerpo y mente es un hecho; y debemos comprender la relevancia de ambas y la forma en que ambas interactúan y determinan a la otra

Estoy acudiendo a un psicólogo y no veo resultados inmediatos

Resulta interesante ver cómo las personas desean resultados inmediatos cuando se trata de solucionar un problema mental o emocional. Sin embargo, con una infección vírica, una lesión muscular o cualquier otra enfermedad con cierta entidad, entendemos que se necesite un tiempo, a veces largo, para evaluar, valorar, diagnosticar y realizar el adecuado tratamiento.

¿Por qué aceptamos que una lesión o rotura de un hueso conlleve un periodo de recuperación de varios meses, y en cambio no el tratamiento de la ansiedad u otras dificultades?. ¿Consideramos que la mente es menos compleja que el sistema óseo?

Es fundamental saber que un problema emocional o mental es complejo, ya que en él intervienen diversos factores: personalidad, biografía, factores ambientales…. Por ello, es necesario comprender que un tratamiento psicológico es al menos como cualquier otro tratamiento médico: dependerá del problema y del estado del paciente; y su duración siempre estará determinado por el diagnóstico y la labor conjunta del profesional de la Psicología y del trabajo del propio paciente.

Universitarios hablan de la profesión de psicólogo en el practicum en Área Humana

¿Cómo podemos cambiar las expectativas urgentes de los pacientes?

En primer lugar hay que comprender que una persona que está sufriendo, a veces de un modo intenso, y que ha decidido ir a consulta clínica, casi siempre tras mucho tiempo de ese sufrimiento, tiene una gran necesidad de resolver su problema de inmediato.

Por eso es importante tener la sensibilidad y la paciencia para que el paciente comprenda que el tratamiento psicológico es un proceso muy eficaz, con resultados muy positivos en la mayoría de los casos, pero que también es proceso que requiere su tiempo, ya que en él se ven afectados numerosos aspectos que están tras el motivo principal de consulta.

La conclusión sobre nuestra profesión de psicólogo y psicóloga

Tras leer el artículo de los alumnos de 4º de ESO, hemos querido dar respuesta a diferentes creencias, que para nuestra sorpresa, siguen manteniéndose desde hace décadas, incluso en una población tan joven como los adolescentes.

Honestamente creemos que la mayoría de los profesionales actuales, y futuros compañeros, desempeñan su labor con honestidad, vocación de servicio y probadas competencias, pero aún así, siguen flotando en la sociedad las mismas percepciones sobre nuestra disciplina, sobre la profesión de psicólogo o psicóloga.

Si partimos de la base de que la salud, tanto física como mental, y el desarrollo de las personas, debe ser uno –si no el primero– de los principales objetivos de cualquier sociedad, nos sentimos con el derecho y la obligación de pedir ayuda en diversos frentes:

Colegio de Psicólogos, campañas de concienciación sobre la estigmatización de los pacientes, clientes… Programas de comunicación en ámbitos públicos y privados sobre los objetivos de nuestra profesión, áreas de intervención y mejora.

Sistema Educativo, la importancia del equilibrio emocional, el desarrollo de recursos personales…

Sistema Nacional de Salud, importancia de la unidad cuerpo-mente, desarrollo de programas de intervención…

Ayuntamientos, programas de formación en salud integral…

Empresas, gestión emocional, control del estrés, desarrollo personal…

Colectivos, Fundaciones…, labor de los psicólogos en estas organizaciones.

¿Qué más debemos hacer los psicólogos para que la sociedad cambie la percepción que se tiene de nuestra profesión de psicólogo o psicóloga?

En las líneas anteriores nos hemos hecho eco de distintas críticas e ideas que están presentes en muchos ámbitos de la sociedad sobre la profesión de psicólogo o psicóloga. Hemos intentado dar respuesta desde la perspectiva científica, académica y del código ético que domina nuestra profesión de psicólogo, y desde el convencimiento de que éstas son las guías que rigen la actividad de la mayoría de los profesionales de la Psicología.

Lo peor que podemos hacer es ignorar y banalizar el contenido de estos comentarios, ya que éstos no surgen sin más. Sabemos que muchos de ellos conviven desde hace décadas con nosotros. Consideramos que la manera más eficaz de cambiar esta imagen es demostrar en nuestras actuaciones el máximo nivel de profesionalidad, entendiendo ésta bajo los siguientes “mandatos”:

  • Nuestra actividad debe estar guiada por un principio de excelencia.
  • Debemos mantener una constante formación y ansias de aprender.
  • Debemos ofrecer a la población las mejores respuestas a sus demandas, que la mayoría de las veces discurre en combatir el sufrimiento humano.

Nuestros clientes son la esencia de nuestra existencia profesional, por lo que les debemos el mayor respeto, nuestra máxima atención y la más honesta de nuestras actuaciones. Debemos garantizar el mejor tratamiento, por lo que no debemos dudar en pedir consejo, ayuda o derivarles a aquellos profesionales que garanticen una mejor intervención.

Tenemos las suerte de estar en una profesión que proporciona una de las mayores satisfacciones que existen, como es el aliviar el sufrimiento humano y facilitar el desarrollo como persona. Hagámonos dignos de ese beneficio con nuestra actividad diaria, sin olvidar que también debemos ser altavoces críticos contra las tensiones que genera la sociedad en nuestra existencia.

Sabemos o entendemos, que “la piedra está en nuestro tejado”, y que nuestro trabajo será un ejemplo con el que iremos derribando estos clichés, pero luchar contra el sufrimiento emocional y desarrollarnos como personas es un objetivo de todos y todas, por lo que cualquier iniciativa, colaboración, consejo… será bienvenida.

Autores

Carmen y Claudio (Universidad Francisco de Vitoria), Encarni y Micaela (Universidad Camilo José Cela) y Manuel (UNED). Estudiantes del Grado de Psicología, participantes del practicum en el Centro de Psicología Área Humana.

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