202016Jun
Psicología de los conflictos laborales: Tipología, técnicas y etapas para resolverlos

Psicología de los conflictos laborales: Tipología, técnicas y etapas para resolverlos

¿Malentendidos, conflictos, desacuerdos en el trabajo?… Estoy segura de que todos y todas podemos encontrar en nuestra experiencia de trabajo algún ejemplo de conflictos laborales como este:

Conflicto laboralJosé

Acabo de llegar al trabajo y… hummm…, estoy incómodo, no será nada, pero me encuentro mal… Me saluda mi compañera… me irrito… hummm… no me extraña, se ha vuelto un poco vaga, no hace ningún esfuerzo en realizar los informes. Eso me afectará, seguro, y por más que se lo digo y la oriento no los hace bien, es que no escucha, está cada día más distraída.

Conflicto laboralMaría

Mi compañero está insoportable, la ha tomado conmigo, solo critica los informes que tanto me cuesta hacer y la forma de hablarme… ¡¡qué modos¡¡. Cada vez me siento más estresada y torpe. Y no me escucha por más que le digo que yo no hecho nunca este tipo de informes. Ya no me apetece hablar con él de nada.

El anterior ejemplo es tan simple como habitual: cada una de las personas que intervienen en un trabajo colaborativo, tiene una visión subjetiva y distinta del motivo por el que no está funcionando. En el ámbito laboral como en otros espacios cuando las personas interactúan para obtener un resultado, intervienen factores de personalidad, conducta, valores, objetivos, intereses…, eso significa que una variedad de elementos psicológicos participan en el resultado. En este artículo voy a desarrollar el punto de vista de la Psicología sobre los conflictos laborales, conflictos que pueden tener diferente magnitud o intensidad, frecuencia y trascendencia en la vida laboral de las personas. Mi objetivo es aprovechar esos mismos elementos psicológicos para aprender a aplicarlos de una forma inteligente en la resolución de los conflictos laborales.

El objetivo: Un clima de trabajo agradable y motivador

Todas las personas disfrutamos de la satisfacción y del bienestar que nos devuelve un buen ambiente en el trabajo, nos sentimos tranquilos y tranquilas, somos más colaboradores, nos reímos más, incluso vamos con más ánimo a trabajar. Y eso es importante porque al menos pasamos 8 horas de nuestro día con nuestros compañeros y compañeras, y suele ser más tiempo del que pasamos con amigos, pareja o familia.

Ante un clima laboral positivo, trabajamos más a gusto y animados. Resolvemos mejor los retos diarios y el trabajo se convierte en una fuente de satisfacción y desarrollo. Por el contrario un clima laboral crispado, con una inadecuada comunicación, con falta de apoyo de los compañeros y compañeras, favorece nuestro estrés y con ello todas las consecuencias derivadas de ello: tensión, desánimo, agobio, enfado, etc.

Qué son los conflictos laborales

Qué son los conflictos laboralesCuándo vivimos en nuestro espacio de trabajo una situación de conflicto laboral, surgen en nosotros muchas preguntas: ¿y esto por qué sucede? ¿es casual? ¿me ha tocado un mal ambiente de trabajo?… pero hay una pregunta que convendría que nos hiciéramos, más allá de darle vueltas y más vueltas a por qué y cómo nos vemos inmersos en un mal ambiente de trabajo: ¿qué puedo hacer para la resolución de los conflictos laborales en los que participo y me afectan?

Hay una afirmación que conviene entender y aceptar: tenemos una gran capacidad de acción en la calidad del ambiente en el que participamos, y si el origen de ese mal ambiente de trabajo no depende tanto de nosotros sino de factores externos, de nosotros y nosotras sí depende el modo en el que nos enfrentemos a ellos y a sus consecuencias. Enojarnos, estresarnos y malgastar nuestras energías en quejarnos no resolverá nada y como dijo Marco Aurelio

Cuántas veces son más penosas las consecuencias del enojo, que las causas que lo produjeron

Factores que desencadenan conflictos laborales

Son muchos los factores de los que depende un buen ambiente de trabajo, pero uno de los motivos determinantes es cómo se resuelven los conflictos laborales, la forma en la que los abordamos.

Los conflictos son desencuentros que ocurren entre dos o más personas cuando la acción de una de ellas impide que la otra u otras personas alcancen lo que necesitan o dicha acción choca con sus valores u objetivos.

Los conflictos forman parte de la vida por lo que van a existir ineludiblemente en todos los ámbitos en las relaciones con otras personas: personal, de pareja, familiar, y por supuesto laboral.

Por tanto, una de las primeras cuestiones es aceptar que la posibilidad de tener conflictos es normal, y que debemos afrontarlos con una actitud de control y naturalidad. Si mantenemos ante un posible conflicto una actitud de amenaza, alarma o sorpresa, cuando se produzca nos sentiremos desbordados siempre y nos resultará más difícil afrontarlos.

Los conflictos son sin duda una fuente de estrés que a su vez favorece los conflictos.

Este círculo vicioso se produce cuando una persona al estar estresada se vuelve más rígida y se centra en su punto de vista sin atender a otros, está más susceptible, por lo que su comunicación suele ser más agresiva y la posibilidad de cooperación y negociación disminuye. Se está más a la defensiva, la frustración favorece un trato incorrecto hacia los compañeros y compañeras y desde luego disminuye la capacidad de agradecimiento y refuerzo hacia ellos y ellas, muy importante en los trabajos en equipo.

Tipos de conflictos laborales

Como decíamos anteriormente los conflictos laborales surgen porque dos o más personas entran en desacuerdo por necesidades distintas, porque sus valores, intereses, aspiraciones o deseos son incompatibles o al menos, se perciben como incompatibles.

Conflictos de Comunicación

Esta es una de los tipologías de conflictos laborales que pueden resolverse con mayor facilidad. Una o ambas partes no han expresado bien lo que querían decir y una o ambas partes han entendido mal lo que han expresado. Este tipo de conflictos a veces está muy relacionado con la falta de habilidades sociales (no saber decir no, falta de asertividad, falta de habilidades para expresar o aceptar críticas…)

Conflictos de Relación

Estos son más complicados de resolver pues se trata de falta de sintonía entre dos compañeros o compañeras, o trabajador y jefe. Los conflictos de relación tienen mucho que ver con aspectos de la personalidad de quienes entran en dicho conflicto, de modo que la forma de ser de uno choca o molesta a la otra parte.

Conflictos de Necesidades

Cuando las necesidades no confluyen y lo que hace una parte impide que el otro se sienta bien. La base de la solución es siempre la negociación.

Conflictos de Valores

Los valores culturales y educacionales normalmente muy interiorizados suelen generar conflictos en muchas situaciones. Por ejemplo la dificultad de algunos hombres para tener por jefe a una mujer está en la base cultural y educativa donde los roles de género son esenciales.

Para afrontar los conflictos laborales es muy importante saber a qué tipología de conflicto nos estamos enfrentando, ya que cada categoría requiere una estrategia distinta.

Diferenciar si en los conflictos laborales la clave es la personalidad, los valores, la falta de comunicación o los intereses de las personas en conflicto, es fundamental para encontrar soluciones apropiadas.

Identificar ante qué clase de conflicto laboral nos encontramos es una condición para resolverlo Clic para tuitear

Cómo prevenir los conflictos laborales

Cómo prevenir los conflictos laborales

1. Se consciente de cómo te sientes, y regula tus emociones.

Estados emocionales de ansiedad, enfado, culpa, etc., provocados por situaciones laborales o personales van a influir en cómo valoras las situaciones laborales y cómo las afrontas. Algo que en condiciones normales no te molesta, si lo hará si estás con mal ánimo por otras razones.

2. Ten una comunicación adecuada basada en el respeto y la escucha.

Comunica mensajes directos y adecuados “a mí me parece, me gustaría, que te parece sí, yo necesito, …” haciendo preguntas y no dando por hecho nada: “¿qué necesitas?, ¿puedo ayudarte?, ¿te importaría si…? ”. Asegúrate que los mensajes se comprender por tus compañeros y compañeras.

3. Valora, refuerza y agradece a tus compañeros y compañeras.

Es muy importante reforzarles cuando hagan algo que te facilite el trabajo, cuando te hagan un cumplido, cuando sean colaboradores, etc.

4. Desarrolla la empatía.

Ponerse en el lugar de los otros para entender sus circunstancias, las necesidades que puedan tener y cómo se pueden sentir.

5. Se asertivo o asertiva.

La asertividad es una de las principales habilidades sociales. Informa a los compañeros y compañeras que algo está interfiriendo en tus necesidades y deseos, de forma clara, pero cuidadosa.

Asertividad ante los conflictos laborales

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6. Aprende a llegar a acuerdos, aprende a negociar.

Cuando las necesidades, valores o intereses son diferentes es imprescindible llegar a acuerdos, entendiendo y aceptando que no siempre es posible cubrir todas nuestras necesidades, sin que afecten a otros; por lo que todos tendremos que prescindir de algo para que todos y todas tengamos un nivel aceptable de satisfacción.

Hay 6 técnicas esenciales que la Psicología enseña para prevenir los conflictos laborales Clic para tuitear

La Resolución de conflictos laborales

Algunas premisas importantes para empezar:

  • En los conflictos hay que elegir entre querer ganar, dejarte ganar o buscar soluciones.
  • Nos solemos centrar en las personas y lo correcto es abordar los problemas y no las personas
  • Si decides resolver, tu actitud, una buena actitud será el inicio que lo haga posible.
  • Afronta los conflictos, no niegues su presencia pues aunque se nieguen o los pretendas olvidar, no desaparecen solos, hay que ponernos en acción y resolverlos para que no generen estrés, otros conflictos o malestar.

Fases desde la Psicología en la resolución de conflictos laborales

1. Preparación.

En la resolución de conflictos laborales hay una fase de preparación, donde cualquiera de las partes implicadas tienen que salir del “estoy en lo cierto, tengo la razón” a tener un pensamiento abierto a otras opciones diferentes. Aceptar que no perdemos nada por tener o no la razón es una posición favorecedora en la resolución de conflictos laborales.

2. Gestión de nuestras emociones.

Cuando hay conflictos en el trabajo nos “cargamos” de energía negativa, de incomodidad, de rabia o disgusto. Si no reconocemos estas emociones y las gestionamos bien pueden interferir en la resolución. Para “descargarnos” de ellas puede venir bien comenzar por aceptar y entender lo que estamos sintiendo, contárselo a otras personas, hacer ejercicio o realizar algo gratificante, etc.

Y ahora estamos mejor preparados o preparadas para el siguiente y definitivo paso:

3. Reparación.

Es importante reparar el daño que se haya podido causar y una forma es pedir disculpas. Esto requiere que de verdad se sienta para que funcione.

4. Entendimiento.

Aquí comienza el trabajo de comunicación con tu jefe o compañeros y compañeras. Expresarnos y escuchar con atención entendiendo la situación y al otro. Esto requiere un gran esfuerzo y es el inicio para ponerse de acuerdo y resolver el conflicto.

Este es el momento en el que llegan las propuestas, donde para poder dar solución hay que ver distintas alternativas y opciones hasta que se llegue a un acuerdo.

En Psicología la solución de un conflicto laboral requiere avanzar en 4 fases Clic para tuitear

¿Recordáis el ejemplo de conflicto laboral con el que empezamos?… Parece que avanzan en una buena dirección

Conflicto laboralJosé

Siempre he estado a gusto con esta compañera ¿qué está pasando?. Estoy irritado con ella, bueno con todos, desde que ascendieron a Ana en vez de a mí estoy cabreado. Pero claro, es que no hace los informes como me gustaría, aunque es verdad que me dijo que no tiene experiencia en ello. Quizá no estoy teniendo paciencia y no la hablo muy bien y como es lógico está molesta conmigo, yo también lo estaría con alguien que me hablase así. Esto tengo que resolverlo, la contaré mis reflexiones, la pediré disculpas y entre los dos buscaremos la forma de mejorar los informes. Me gusta mucho tomarme un café con ella hablando de política y quiero que eso siga sucediendo.

Conflicto laboralMaría

Mi compañero está así desde que no le ascendieron, fue una gran decepción para él, y está muy irritable, no me extraña. Quizá no se da cuenta, pero lo está pagando conmigo. Siempre hemos estado a gusto y hemos trabajado bien en equipo y ahora no. Todo esto me está afectando más de lo que quisiera, y me he bloqueado, no estoy haciendo por resolverlo. Hoy antes de irme a casa le diré que mañana me gustaría tomar un café con él para resolver el tema de los informes. Estas cosas son normales que pasen, seguro que lo resolvemos.

Los conflictos laborales nos ofrecen retos, suponen entrenar habilidades que en ocasiones no hemos aprendido, y al igual que cuando empezamos a practicar un deporte nuevo, no será lo mismo al principio que al año de estar entrenando, seremos más certeros tras la práctica.

Entender los conflictos laborales como algo natural que podemos resolver, nos pone en el camino correcto, evitando el estrés, favoreciendo los afrontemos adecuadamente cuando suceden y que lo hagamos sin un desgaste inútil de energía y bienestar.

Los conflictos laborales son un tiempo de aprendizaje. ¡Afróntalos y practica de un modo inteligente!

Autora

Psicóloga Madrid. Julia VidalJulia Vidal

Psicóloga Sanitaria. Directora del Centro de Psicología en Madrid Área Humana. Especialista en Ansiedad y Estrés. Experta en Emociones y Salud.

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