(Tiempo de lectura 6 minutos)Es probable que, en más de una ocasión, se haya cruzado por tu mente un pensamiento: ”siento que no encajo”, ”tengo que cambiar, necesito que me acepten”. Esa sensación de “ser diferente”, de estar fuera de lugar, de tener que hacer esfuerzos para “lograr” la aprobación de los demás, genera un profundo desgaste emocional y psicológico.
Desde la Psicología, sabemos que esta experiencia, y el malestar que produce, son muy reales. A menudo, lo interiorizamos en forma de culpa, baja autoestima o inseguridad, llegando a pensar que hay algo inadecuado en nuestra forma de ser.
El problema no nace de una carencia personal, sino de un entorno cuyas normas, estándares y modelos no recogen toda la diversidad real humana. Hablamos del denominado estrés de las minorías, que surge de no vernos representados en la norma del grupo general.
