162017Ene
Chantaje Emocional: “Anatomía de la manipulación”

Chantaje Emocional: “Anatomía de la manipulación”

Cuando leemos el término chantaje emocional es probable que nos vengan a la cabeza momentos, etapas de la vida o personas; bien sea por la propia experiencia –¿quién no se ha sentido alguna vez manipulado o manipulada emocionalmente?–, o porque hemos presenciado a alguien siendo víctima de esta forma de abuso. ¿Somos siempre capaces de identificarlo? ¿Y cuando el chantaje emocional es hacia nosotros o nosotras? ¿Cómo hay que actuar ante la manipulación? ¿Conviene o no, ser tolerante con estos comportamientos?

Si nos paramos a observar a nuestro alrededor, y atendemos a los estilos de comunicación de parejas, familias, amigos y amigas… es probable que identifiquemos, mucho más de lo que suponemos, dinámicas que podrían considerarse chantaje emocional. Creo que, desafortunadamente está muy extendido y a veces pasa desapercibido, pero…

¿Qué es el chantaje emocional?

El chantaje emocional es una forma inadecuada, irrespetuosa y agresiva de comunicación, donde se suele expresar una petición de cambio, solicitar ayuda o simplemente expresar disconformidad y queja, con un objetivo claro de conseguir lo que uno o una quiere, sin tener en cuenta los deseos de la otra persona.

El eje del chantaje emocional está en generar culpa, malestar en el receptor o la receptora y llevar a cabo una conducta de control sobre la otra persona, generando obligación y miedo.

Es habitual asociar el chantaje emocional con la manipulación, ya que es una práctica destinada a influir la voluntad de la otra persona, con el fin de conseguir que actúe como uno quiere y no como desea realmente.

En ocasiones, esta manipulación es muy sutil y sucede sin darnos cuenta, o cuando somos conscientes de ella ya hemos modificado nuestro comportamiento. Por ello, es muy importante estar atentos, estar conectados en el presente, ser conscientes de lo que está ocurriendo en cada momento, de lo que decimos, de lo que hacemos, de lo que queremos hacer; y más con aquellas personas con tendencia al chantaje y la manipulación.

El chantaje emocional es a veces una manipulación sutil que nos puede pasar desapercibida Clic para tuitear

Chantajista Emocional

El o la chantajista emocional no siempre es consciente de lo que hace, en ocasiones actúa de forma voluntaria con un fin concreto, pero otras muchas es involuntario.

Es habitual tener en nuestras consultas de psicología a pacientes que tienden a la manipulación y sufren por ello, no se sienten satisfechos o satisfechas con su comportamiento pero no saben cómo cambiarlo, como modificarlo. Estas personas no dejan de ser víctimas de sus patrones de comportamiento que afortunadamente, sí se pueden modificar.

¿Por qué el o la chantajista emocional actúa de esa manera?

Por qué actúan así los o las chantajistas emocionales

El o la chantajista emocional se comporta de una manera u otra dependiendo del ambiente, del entorno y de la persona o personas que tenga delante.

Influyen sus características de personalidad. Con frecuencia, el o la chantajista emocional tiene un estilo de comunicación agresivo, carece de asertividad y empatía al no respetar los derechos de sus allegados. Suelen ser personas con dificultades emocionales (en ocasiones desórdenes y patologías como los trastornos de personalidad), dificultades personales (inseguridades, fragilidad, baja autoestima, insatisfacción personal, celos, miedo al abandono, temor a la soledad, dependencia…) y necesidades muy acusadas (necesidad de atención, de cariño y afecto, de ganar y conseguir un logro para sentirse bien, para sentirse superiores en comparación con los demás, y viven las relaciones personales, a veces, como una competición o como una amenaza).

Es frecuente encontrarnos a chantajistas emocionales que han aprendido a actuar así desde un modelo aprendido en la infancia, de sus padres, hermanos, familia o del entorno más próximo. Normalizan ciertos comportamientos, sin plantearse siquiera que quizás son inadecuados o podrían vulneran los derechos de los demás.

Muchos o muchas tuvieron experiencias tempranas de manipulación, donde les motivaban a efectuar un cambio en su comportamiento a través de sentimientos de culpabilidad, obligación, responsabilidad o temor a represalias:

“Te dejo ser mi amigo si me regalas ese cómic”. “Te invito a la fiesta de mi cumpleaños si no te chivas a la profesora”. “Si fueras un buen hermano me dejarías la habitación más grande”

El o la chantajista emocional, en un porcentaje muy alto de las situaciones, consigue lo que quiere, utiliza la agresión verbal, el miedo, el temor o la culpa, como estrategias para hacer sentir vulnerabilidad o debilidad en la otra persona y provocar que ceda o sienta malestar si no hace lo que desea.

Al obtener una recompensa, aprenden que ese estilo de comunicación y actuación les beneficia, les compensa y en consecuencia vuelven a repetirlo, es lo que llamamos en Psicología, refuerzo.

Cuando cedemos ante la manipulación no nos ayudamos, y tampoco ayudamos a quien actúa así Clic para tuitear

Nuestra sumisión en nada beneficia a quien ejerce este estilo de comunicación, ya que es la recompensa para que el manipulador o la manipuladora siga actuando.

8 Pistas para detectar el chantaje emocional

8 tips para identificar chantaje emocionalTodos y todas podemos ser “víctimas”, pero aquellas personas con más dificultad a la hora de hacerse respetar, aquellas que tienden a un estilo de comunicación pasivo, con baja autoestima o inseguridades, son más sensibles a sufrir esta forma de abusos.

Es importante saber que hay diferentes grados de manipulación. Nos podemos encontrar chantajistas que emplean “sus armas” con todo su entorno, o aquellos que sólo las utilizan en alguna área específica de su vida o dependiendo de cómo se encuentren emocionalmente. Es por ello que podemos conocer chantajistas que no siempre se comportan de esa manera.

Resulta bastante complicado detectar a un chantajista emocional, ya que no cumplen un único perfil, pero sí pueden presentar determinadas características comunes:

  1. Son observadores y analíticos, presentan una alta capacidad para identificar las emociones de las otras personas, su vulnerabilidad, debilidad e inseguridad, y saber con quiénes pueden actuar.
  2. Tienen una tendencia a las reacciones agresivas e impaciencia a la hora de conseguir lo que se proponen.
  3. Tienden a las amenazas cuando no consiguen lo que quieren.
  4. Responsabilizan a los demás de sus reacciones emocionales y de las consecuencias de las mismas.
  5. Presentan dificultad para respetar los derechos de las otras personas, no aceptan un no por respuesta y toleran mal las críticas.
  6. Tienen la capacidad de conseguir que los demás hagan o realicen cosas sin apenas darse cuenta de la manipulación.
  7. La relación con estas personas es complicada, suelen generar miedo, angustia, culpabilidad o tristeza.
  8. Tienden a ignorar o no darle importancia a lo que los demás sienten y desean.

Cumplir con todas o algunas de las características que he expuesto, no significa que una persona sea un manipulador o una manipuladora.

El objetivo de esta lista, al igual que de este artículo, es ofrecer información para identificar y detectar estos estilos de conducta, que no benefician ni a quien los recibe ni a quien los infringe. Es importante ser prudentes con los juicios, etiquetas e interpretaciones.

3 tipos de chantaje emocional en función de la estrategia de manipulación

Podemos diferenciar tres tipos de chantaje emocional, dependiendo de la “estrategia” que se utilice en la manipulación:

  1. Estrategia de la culpa. Muy utilizada en nuestra comunicación, es la más sutil y es el tipo de chantaje que puede pasar más desapercibido:
    • Con todo lo que he hecho por ti.
    • No puedes dejarme así, estoy sola, ¿no te das cuenta que estoy mal?.
    • Nunca me hubiera imaginado que irías a actuar así, me estás decepcionando, tú verás lo que haces.
  2. Estrategia de la agresión. Es la más directa, utiliza el castigo y el objetivo es generar miedo:
    • Si no haces lo que te pido me voy.
    • Como sigas con esta actitud rompo la relación
    • Si no me ayudas…
  3. Estrategia de hacer regalos. Es la más difícil de detectar, se utilizan los regalos y las promesas para conseguir el objetivo, premiando o diciendo que se va a premiar, en el caso de que se haga lo que el o la chantajista quiere.
    • Si me acompañas al concierto te acompaño al médico.
    • Si sigues conmigo te prometo regalarte todo lo que quieras.
    • Si vienes conmigo a ese viaje de empresa te prometo que voy al médico a hacerme las pruebas de fertilidad.
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3 Tipos de chantaje emocional en función del vínculo afectivo

Es habitual que el o la chantajista emocional actúe en los entornos más cercanos, donde el vínculo personal es más fuerte, ya que en ellos tiene más “recursos” para ejercer la manipulación.

Podemos diferenciar varios tipos de chantaje emocional dependiendo del vínculo afectivo.

  1. Chantaje emocional de las madres y padres hacia sus hijos:
    • Como sigas así enfermaré.
    • Estás terminando con mi vida.
    • No sé porque disfrutas haciéndome daño.
  2. Chantaje emocional de los padres hacia los hijos en las separaciones:
    • Con todo lo que te quiero y eliges ir con tu madre (o padre) de vacaciones.
    • No sabes el daño que me estáis haciendo, siento que no me quieres.
    • Dile que quieres quedarte más días conmigo y así podemos ir a la playa.
  3. Chantaje emocional en la pareja:
    • Ya no eres la que eras, has cambiado, ya no eres la misma.
    • Ya veo lo que valoras esta relación.
    • Como sigas así rompemos.
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Cómo liberarse, cómo afrontar y cómo actuar ante el chantaje emocional

Tipos de chantaje emocionalLiberarse de la capacidad de acción de quien trata de manipularnos, y tener el control de nuestras propias decisiones, ajenos o ajenas al chantaje, no sólo es una sensación placentera y muy necesaria, sino que además, es posible. Y te preguntarás: ¿Cómo?.

En primer lugar, modificando nuestro estilo de afrontamiento, nuestra actitud, el comportamiento en nuestras relaciones. Es un error pensar que no hay nada que dependa de nosotros cuando tenemos un o una chantajista emocional en nuestra vida. Toma las riendas, entrena tus estrategias y recursos: ¡Ponte en acción!.

Hace tiempo participé en un debate sobre las relaciones tóxicas, sobre si es mejor evitarlas o afrontarlas. Mi opinión es que, tomemos la decisión que tomemos, lo que está claro es que tenemos que actuar, cambiar y gestionar la situación de manera proactiva.

Si consideras que sufres o has sufrido chantaje emocional, te animo a liberarte y actuar. Aquí te dejo algunas recomendaciones, algunas pautas y técnicas para ponerte en marcha:

  1. Gestiona tu estado emocional, toma consciencia, aprende recursos de identificación y análisis de tus emociones para así ayudarte a sentirte fuerte.
  2. Trabaja con tu autoestima, reduce tus inseguridades, cuídate, mímate, cuida como te hablas.
  3. Reduce la culpabilidad, ante tus posibles errores responsabilízate buscando soluciones y aprendiendo de la experiencia.
  4. Adelántate a las respuestas, prepárate las conversaciones, aprende de situaciones pasadas, analízalas y saca tus propias conclusiones, que te pueden ayudar a tener más recursos en la próxima conversación en la que te enfrentes con esa persona.
  5. Céntrate en tu objetivo en las conversaciones, no te dejes enredar.
  6. “No entres al trapo” ante la agresividad, ante las faltas de respeto, en este caso retira la atención, vete. Marca límites, hazte respetar.
  7. En vez de defenderte pídele colaboración, intenta que se involucre en la resolución del problema, pídele ayuda “¿Y qué podemos hacer en esta situación?”.
  8. Aprende a ser asertivo o asertiva. Comunícate sin defenderte, no te disculpes, no cedas, no te rindas. Haz todo lo contrario, entiende su punto de vista, valora que puede que tenga razón, le dejarás desconcertado o desconcertada y sin argumentos. Utiliza frases del tipo “Puede que tengas razón”. “Entiendo que puedas pensar así”. “Es probable que me esté equivocando”. Esta técnica se llama “Banco de Niebla” y es una de las estrategias que se trabaja en el Entrenamiento en Habilidades Sociales.
  9. Intenta llegar a un acuerdo, a un entendimiento, pero esto sólo es posible si las dos partes están calmadas.
  10. Mantente firme en tus opiniones, en tus decisiones, no des explicaciones. Si puedes utilizar cuantas menos palabras mejor, recuerda que los o las chantajistas emocionales son muy habilidosos o habilidosas y cuanta más información tengan más les facilitarás el darle la vuelta a tus argumentos y es probable que te convenzan o que te hagan dudar.
  11. Utiliza el humor, ríete de la situación.
  12. No te olvides de tus derechos básicos, te ayudarán a hacerte respetar y saber identificar en que momento no te los están respetando.
Identificar y actuar. 12 técnicas para afrontar la manipulación en el chantaje emocional Clic para tuitear

Los Derechos Asertivos frente al chantaje emocional

Derechos asertivos frente al chantaje emocional

  1. El derecho de ser tratado con respeto y dignidad.
  2. El derecho a rechazar peticiones sin tener que sentirte culpable.
  3. El derecho a experimentar y expresar tus propios sentimientos.
  4. El derecho a detenerte y pensar antes de actuar.
  5. El derecho a cambiar de opinión.
  6. El derecho a pedir lo que quieras
  7. El derecho a hacer menos de lo que humanamente eres capaz de hacer.
  8. El derecho a ser independiente.
  9. El derecho a decidir qué hacer con tu propio cuerpo, tiempo y propiedad.
  10. El derecho a pedir información.
  11. El derecho a cometer errores, y ser responsable de ellos.
  12. El derecho a sentirte a gusto contigo mismo.
  13. El derecho a tener tus propias necesidades y que sean tan importantes como las necesidades de los demás.
  14. El derecho a tener opiniones y expresarlas.
  15. El derecho a decidir si satisfaces las expectativas de otras personas o si te comportas siguiendo tus intereses, siempre que no violes los derechos de los demás.
  16. El derecho a hablar sobre el problema con la persona involucrada y aclararlo.
  17. El derecho a obtener aquello por lo que pagas.
  18. El derecho a escoger no comportarte de manera asertiva o socialmente habilidosa.
  19. El derecho a tener derechos y defenderlos.
  20. El derecho a ser escuchado y ser tomado en serio.
  21. El derecho a estar a solas cuando así lo escojas.
  22. El derecho a hacer cualquier cosa mientras que no violes los derechos de alguna otra persona.

No quería terminar el artículo sin hacer alusión al miedo a la desaprobación, o expresado de otro modo, la necesidad de aprobación. Ten especial cuidado con él, ya que está muy relacionado con la autoestima y necesidad de afecto.

No dejemos que la aprobación o desaprobación de los demás nos condicione, nos defina, porque corremos el riesgo de creer que cometemos un error cada vez que alguien se disgusta con nosotros o nosotras, y eso afectará significativamente a nuestro comportamiento.

El cambio está en ti, no esperes a que la situación se ponga de tu parte, el cambio cuesta y en ocasiones da pereza, quizás es más fácil permanecer como estamos, pero pregúntate, ¿estás bien cómo estás o hay algo que puedas hacer para mejorar tu bienestar?

Autora

Psicóloga Madrid. Marta de la FuenteMarta de la Fuente

Psicóloga Sanitaria en Área Humana. Psicooncóloga. Especialista en Ansiedad y Estrés. Experta en Habilidades Sociales y Asertividad. Directora del Área de Formación | Aula de Educación Emocional.

Ponte en contacto con nosotrosEstamos a tu disposición para cualquier duda o consulta que desees hacernos | Psicólogos Madrid Centro de Psicología Área Humana

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