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¿Empleamos los psicólogos clínicos la Atención Plena o Mindfulness con nuestros pacientes?

¿Empleamos los psicólogos clínicos la Atención Plena o Mindfulness con nuestros pacientes?

Hace ya tiempo que el Mindfulness, traducido al español como Atención Plena, Plena Conciencia o Presencia Mental entre otras, se ha convertido en una técnica de moda, muy seguida y utilizada por personas que tienen diferentes problemas emocionales.

No os oculto que sobre este tema, me han hecho muchas y variadas preguntas, pacientes, amigos, incluso otros psicólogos, pero hay una, que he creído conveniente contestar en este artículo:

¿Es la Atención Plena o Mindfulness una técnica usada por los psicólogos que aplicamos tratamientos psicológicos basados en la evidencia científica?

Creo que es una pregunta importante, y lo es, por qué de ella surgen varias cuestiones, que son fundamentales en la relación del Mindfulness o Atención Plena con la práctica clínica de la Psicología:
6 preguntas sobre atención plena o Mindfulness

  1. ¿Qué es la Atención Plena (Mindfulness)?
  2. ¿Es una técnica válida científicamente?
  3. ¿Es aplicable a cualquier desorden emocional?
  4. ¿Es conveniente para cualquier personalidad?
  5. ¿Es incompatible con algún trastorno?
  6. ¿Cualquiera puede enseñar y dirigir la práctica de esta técnica?

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Documento sonoro sobre Psicología y Psiquiatría

Programa «Ser Saludable» de La Ser – Radio Valencia: “¿Para qué sirve realmente el mindfulness?

“Está de moda, mucha gente lo practica, pero… ¿para qué podría ser realmente útil? ¿En qué puede beneficiarnos su práctica habitual? Una investigación publicada en la revista Journal of Internal Medicine ha admitido que practicar media hora de Mindfulness diaria aliviaría los síntomas de trastornos como la depresión o la ansiedad.”


¿Qué es la Atención Plena (Mindfulness)?

Así la han definido algunos de los autores y expertos más conocidos:

“Conciencia Plena es mantener viva la consciencia en la realidad presente”. (Hanh,T. N. 1976).

“Estar frente a la desnuda realidad de la experiencia, observando cada evento como si estuviera ocurriendo por primera vez”. (Goleman, D. 1988).

“Prestar atención de manera particular, como propósito, en el momento presente y sin juicios mentales”. (Kabat Zinn, J.1994).

“Darse cuenta, de la experiencia presente, con aceptación”. (Germer, Ch. 2005).

“La capacidad humana universal y básica, que consiste en ser conscientes de los contenidos de la mente, momento a momento”. (Simón, V. 2007).

Es interesante saber que el origen de la Atención Plena se remonta a la propia meditación budista, una tradición con más de 2.500 años de antigüedad; y aún más, que la persona que impulsó y popularizó esta técnica en occidente, fuera un biólogo molecular, médico y profesor emérito de Medicina en EEUU, Jon Kabat-Zinn, fundador y director de la Clínica para la Reducción del Estrés y del Centro para la Atención Plena (Mindfulness) en Medicina, entre otras instituciones relacionadas con la salud en general, y la reducción del estrés en particular.

La Atención Plena es la capacidad de estar presente en lo que nos está ocurriendo en el preciso tiempo en el que sucede, conectando con nuestros recursos personales, sin interrupciones, interpretaciones o juicios de valor, centrándonos en la propia acción o vivencia, aceptada y realizada con fluidez y naturalidad.

Esta habilidad nos permite evitar nuestros automatismos: pensamientos involuntarios que nos distraen, atención a preocupaciones o rumiaciones que no corresponden al momento actual o circunstancias sobre las que no tenemos control.

La Atención Plena es una habilidad que poseemos de manera innata, pero necesita ser recuperada con entrenamiento, porque la tendencia más frecuente, que se ha ido consolidando en las sociedades occidentales, es la de saltar de un pensamiento a otro, de una preocupación a otra, valorando acontecimientos pasados o amenazas futuras, que nos hacen perder de vista la vivencia plena de nuestro presente.

Mindfulness es la capacidad de ser consciente de lo que ocurre en el preciso tiempo en el que sucede Clic para tuitear

¿Es una técnica válida científicamente?

Hay evidencia clínica y neurobiológica de la eficacia y utilidad de la Atención Plena (Mindfulness).

Aunque es una práctica que está de moda, su primeros desarrollos se realizaron a partir de investigaciones científicas dirigidas a mejorar la salud y el bienestar, y contribuir a una adecuada autoregulación emocional. No en vano fue un médico –Jon Kabat-Zinn, tal y como explicaba al principio del artículo–, quien creó y divulgó los protocolos básicos de esta técnica.

En los últimos años se ha continuado y reforzado las investigaciones científicas, y se están observado resultados muy prometedores. Un ejemplo es la revisión sistemática de 15 estudios científicos, llevada a cabo en el 2011 por diferentes autores de la Universidad Nacional de Educación a Distancia (UNED). Su objetivo era evaluar la eficacia del Mindfulness en los trastornos de ansiedad y depresión. Se encontraron que las intervenciones terapéuticas basadas en la Atención Plena son moderadamente eficaces en la reducción de síntomas depresivos y de ansiedad.

En definitiva, podríamos concluir que sí, el Mindfulness es una técnica validada científicamente, pero es importante seguir investigando y ampliar los estudios a mayor población y con diferentes grupos de control, para establecer con claridad el nivel de eficacia de la técnica en los diferentes y variados desórdenes emocionales y trastornos psicológicos.

Hay evidencia clínica y neurobiológica de la eficacia y utilidad de la Atención Plena o Mindfulness Clic para tuitear

¿Es aplicable a cualquier desorden emocional?

La Atención Plena es una técnica centrada en la observación y reconocimiento de vivencias, sensaciones, experiencias…mientras nos están sucediendo. En este sentido, puede ser una herramienta valiosa en la gestión emocional, ya que esa concentración, que evita pensamientos sobre el pasado o el futuro, juicios de valor o interpretaciones, nos permite:

  • Percibir con más sensibilidad lo que estamos viviendo.
  • Identificarlo con claridad.
  • Regular todo aquello innecesario y que nos interrumpa.

En la actualidad se está entrenando la Atención Plena en trastornos y sintomatología depresiva y de ansiedad, estrés, síndrome de burnout, afrontamiento de enfermedades oncológicas, enfermedades crónicas como la fibromialgia, fatiga crónica, alzheimer, enfermedades psicosomáticas y en ocasiones con trastornos de personalidad límite.

Sin duda el gran espacio de aplicación se sitúa en la atención a síntomas de ansiedad y estrés, tal y como demuestra el programa MBSR –Reducción de estrés basado en Mindfulness o Conciencia Plena de la Universidad de Medicina de Massachusetts (USA)–.

Según esto, podríamos decir que si, la atención plena puede ser practicada por cualquier persona, o dicho de otro modo, en términos generales, la práctica de esta técnica no resulta perjudicial, pero…

…es importante saber que una técnica, esta o cualquier otra, no puede por sí sola resolver todo tipo de problemas, y que sería un error, concluir que el Mindfulness es la solución a cualquier cuadro de síntomas, obviando estrategias terapéuticas más amplias y planificadas a partir de un adecuado diagnóstico.

La Atención Plena es una técnica, pero al igual que otras, por si sola no lo resuelve todo Clic para tuitear

¿Es conveniente para cualquier personalidad?

Atención plena o Mindfulness para todosTal y como explicaba en el anterior epígrafe, la Atención Plena es conveniente y ayuda, por norma general, a cualquier persona. Si bien es importante entrenarla de una forma metódica y controlada, para mantener la continuidad y la motivación, ya que es un ejercicio que requiere dedicación, perseverancia y paciencia.

No obstante, algunas personas, con determinados rasgos de personalidad, podrían sentirse incómodos en algunos momentos, o frustrados, por sus expectativas de alcanzar resultados rápidamente.

Por ejemplo, personas con un rasgo obsesivo, quizás presenten dificultades en el entrenamiento. Al percibir en un primer momento un aumento de la sintomatología, ya que el propio objetivo de la técnica no es eliminar las sensaciones sino ser más conscientes de ellas. Esta perspectiva puede ser novedosa y en ese sentido incómoda, ya que nuestra tendencia es evitar, bloquear o eliminar, las emociones en cuanto las percibimos como molestas o amenazantes.

Creo que siempre es recomendable que quien dirija la práctica de esta técnica sea un profesional de la Psicología, capaz de interpretar e identificar correctamente las reacciones de las personas que participan, valorando cómo le está afectando el entrenamiento y si conviene realizar algún cambio, clarificar algún concepto o hacerle alguna recomendación.

¿Es incompatible con algún trastorno?

Las psicólogas y psicólogos clínicos antes de comenzar con un plan de tratamiento realizamos una exhaustiva evaluación a nuestros pacientes para conocer la base de sus problemas, dificultades y personalidad, y determinar si existe una patología y qué alcance tiene; para a continuación decidir qué técnicas conviene aplicar.

Aunque soy experta en la técnica de Mindfulness, y me reconozco como una gran defensora de la Atención Plena, no siempre la aplico en todos mis pacientes.

Valoro quién se puede beneficiar, y en ocasiones concluyo que la práctica del Mindfulness en el momento que está viviendo mi paciente, resulta más perjudicial que beneficioso.

Las investigaciones y la práctica clínica, no han descubierto, hasta ahora, que haya algún trastorno psicológico que sea “incompatible” con la práctica del Mindfulness, si bien, hay que tener especial cuidado con trastornos de personalidad, trastornos psicóticos, obsesivos compulsivos y relacionados con traumas.

El peligro radica en usar la Atención Plena como única técnica, ya que puede dejar al paciente en una situación de gran vulnerabilidad al no aplicarse todas las medidas terapéuticas necesarias, prolongando y acentuando las consecuencias que genera el propio trastorno.

¿Cualquiera puede enseñar y dirigir la práctica de esta técnica?

Esta es una pregunta importante. Actualmente y dada la demanda que se ha generado en torno al Mindfulness, muchas personas realizan cursos que les habilitan para impartir esta técnica. Y como he explicado, el entrenamiento en Atención Plena es en términos generales, una herramienta útil para el crecimiento personal; pero es fundamental entender, que una cosa es adquirir habilidades y recursos para gestionar nuestras emociones y lograr mayor bienestar en la vida, y otra, que ante síntomas de desórdenes o dificultades emocionales que se mantienen en el tiempo y nos causan sufrimiento y malestar, decidamos sustituir la necesaria consulta con un Psicólogo o Psicóloga, por la práctica de Mindfulness, como única solución.

En conclusión:

  • Puede que durante la práctica de la Atención Plena surjan indicios que sea necesario interpretar para orientar adecuadamente a la persona, por ello, es recomendable que quien lo aplique sea un Psicólogo o Psicóloga.
  • El Mindfulness por sí sólo no resuelve desórdenes emocionales o trastornos psicológicos.
  • La Atención Plena no es una terapia psicológica, es una técnica para adquirir un tipo de habilidades, sin duda muy valiosas.
  • El Mindfulness adquiere un gran valor, cuando se aplica e interactúa junto a otras técnicas integradas en los tratamiento psicológicos.
Mindfulness adquiere un gran valor cuando interactúa con otras técnicas integradas en Psicología Clic para tuitear

Atención Plena (Mindfulness) en Área Humana

Atención Plena o Mindfulness en Área Humana

Nuestro Centro, como resultado del estudio e investigación en Psicología Clínica, incorpora todas aquellas técnicas basadas en la evidencia científica que logren mayor eficacia y calidad en los tratamientos psicológicos –técnicas cognitivas como la reestructuración, técnicas comportamentales como el entrenamiento en habilidades sociales, técnicas en gestión emocional, técnicas de desactivación fisiológica o técnicas de auto-observación como la Atención Plena (Mindfulness), entre otras muchas–. Será el proceso de evaluación, diagnóstico y definición de los objetivos terapéuticos y el consiguiente plan de tratamiento, el que decidirá qué técnicas serán las más adecuadas.

Además del Área Clínica, un espacio que representa nuestra vocación es el Aula de Educación Emocional, cuyo objetivo es enseñar todos aquellos recursos, habilidades, conocimiento y técnicas, que ayuden a las personas a mejorar la gestión de sus emociones, para alcanzar el mayor bienestar y satisfacción.

Una de las iniciativas más importantes en este sentido, es el Programa Transdiagnóstico para la Gestión Emocional, un innovador enfoque ante las dificultades emocionales, con décadas de investigación científica, en el que está incluida la práctica y el aprendizaje de las técnicas de Atención Plena (Mindfulness).

Una aproximación a la experiencia del Mindfulness

Aprender a prestar atención al presente requiere práctica, mucha práctica, hasta que se convierte en una habilidad automática.

Para acostumbrarse recomiendo reservar al menos cinco minutos, una vez al día, por lo menos durante unas semanas, pero te animo a incorporarlo en tu rutina diaria, no te arrepentirás. Podemos diferenciar entre práctica formal (ejercicios guiados, estructurados, protocolos a seguir) y práctica informal (entrenamientos que podemos realizar en nuestras actividades cotidianas).

En un primer momento es importante comenzar con ejercicios guiados, para ir adquiriendo la habilidad de centrar la atención en el presente, y después una vez que hayas adquirido cierta destreza podrás trasladar el aprendizaje en tu rutina diaria.

Te animo a dedicar unos minutos a ver el siguiente vídeo y hacer la práctica formal de un minuto, es un buen ejemplo para entender en qué consiste la Atención Plena.


Diariamente pongo en práctica la Atención Plena en diferentes rutinas y actividades del día a día, centrando toda mi atención en lo que estoy realizando en el momento exacto, intentando reconducir mi atención al presente. Comienzo con la ducha por la mañana, percibir cada gota en mi cuerpo, la temperatura del agua, saborear el zumo de naranja del desayuno, disfrutar de la música en el coche rumbo al trabajo, conectarme con mi respiración entre cada sesión con mis pacientes, observar con atención plena cada gesto y movimiento involuntario de mis hijos al dormir, el momento de meterse en la cama, el contacto con las sábanas, etc.

Puedes conseguir que momentos tan desagradables como el tráfico por las mañanas pueda resultar un momento perfecto para desactivarte y conectarte contigo mismo haciendo prevención de estrés.

Mentiría si os digo que es posible realizar estas prácticas sin distraerse, sin tener pensamientos, juicios, distracciones, es humano tenerlas. El objetivo del entrenamiento es que te des cuentas de esas “distracciones” y volver a reconducir la atención a la actividad que realizas. No te culpes si aparecen, sólo conseguirás que te frustres y pienses “no es para mí” “no soy capáz”, todos pasamos por esa fase, es normal, en el momento en que aceptes que puedes distraerte te ayudará a volver a focalizar tu atención.

El maestro vietnamita Thich Nhat Han, propuesto para el Premio Nobel de la Paz, es uno de los líderes espirituales más importantes de nuestro tiempo. En su libro “El milagro de Mindfulness” nos sugiere varios ejercicios para vivir siendo consciente.

Te animo a que elijas los que más te gusten o se adapten a ti, pero cuidado, aunque son relativamente fáciles, constituyen la base en la que todo lo demás se fundamenta:

  1. Al despertar por la mañana esboza una ligera sonrisa
  2. Sonríe ligeramente en los momentos libres
  3. Sonríe ligeramente mientras escuchas música
  4. Sonríe ligeramente cuando estés irritado
  5. Respira profundamente
  6. Sigue la respiración mientras escuchas música
  7. Sigue la respiración
  8. Sé consciente de las posturas del cuerpo

5 prácticas de introducción a la Atención Plena

Aplicación práctica de Atención Plena o MindfulnessPara finalizar te hago algunas propuestas personales de prácticas informales que ayudan a entrenar la Conciencia Plena, quizás te sean de utilidad para adentrarte en esta valiosa técnica:

  1. Cuando te despiertes estírate en la cama siendo consciente de cada parte de tu cuerpo.
  2. Por la mañana regálate unos minutos al día para disfrutar de una canción que te guste centrándote en los diferentes instrumentos.
  3. Antes de salir de casa siéntate un minuto en una silla y presta atención a la respiración, conéctate con ella durante unos segundos.
  4. Durante tu jornada laboral, para unos segundos para estirar tu espalda, tu cuello, bajar tus hombros, llevar toda tu atención a la desactivación.
  5. Cuando vuelvas a casa, intenta caminar por la calle siendo consciente de cada paso que das, observa los movimientos de tus piernas y siente cada pisada.

Todos y todas, sin excepción, nos podemos beneficiar de nuevos aprendizajes para mejorar nuestro bienestar, nuestra salud, nuestra felicidad. Ahora ya depende de ti el entrenamiento, y por favor, no te pongas excusas relacionadas con tu falta de tiempo, no te engañes, querer es poder.

Autora

Psicóloga Madrid. Marta de la FuenteMarta de la Fuente

Psicóloga Sanitaria en Área Humana. Psicooncóloga. Especialista en Ansiedad y Estrés. Experta en Habilidades Sociales y Asertividad. Directora del Área de Formación | Aula de Educación Emocional.

Ponte en contacto con nosotrosEstamos a tu disposición para cualquier duda o consulta que desees hacernos | Psicólogos Madrid Centro de Psicología Área Humana

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