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Las Diferencias de Género aplicadas a la Terapia Psicológica

Las Diferencias de Género aplicadas a la Terapia Psicológica

Las personas construimos nuestras creencias y conformamos nuestra identidad personal y social a través de la educación, las experiencias directas o la observación, y en base a lo que nos dicen que es propio de los hombres o las mujeres en función de su sexo biológico. Estas creencias influyen en nuestros comportamientos, preferencias, elecciones y expectativas en muchos ámbitos de nuestra vida. Nuestro Centro en Psicología Clínica ha implementado la Perspectiva de Género en los Tratamientos Psicológicos para tener en cuenta estos factores y establecer protocolos que permitan mayor eficacia y brevedad.

¿Qué es la Perspectiva de Género o Enfoque de Género en Psicología?

En este sentido es preciso diferenciar los conceptos de sexo y género, pues “sexo” hace referencia a las características biológicas, anatómicas y fisiológicas, mientras que “género” alude a los componentes psicosociales y a las construcciones culturales a través de normas y roles sociales vinculadas a cada sexo (Organización Mundial de la Salud, 2006).

En general no cuestionamos nuestras creencias y en ocasiones juegan un papel importante en el origen y mantenimiento de algunas dificultades. Por ejemplo, se ha dicho que “los hombres no lloran” o al menos que no es propio de ellos y que si lo hacen pensarán de ellos que son débiles y vulnerables, o en el caso de las mujeres, que “son emocionales”, como contrapuesto a la racionalidad necesaria para la resolución de problemas.

El análisis de género busca conocer cómo distintos factores socioculturales y subjetivos de ser hombre o mujer repercuten de manera diferencial en los procesos de salud física, psicológica y social.

Incorporar la perspectiva de género en la práctica clínica implica tener en cuenta los mecanismos diferenciales etiológicos subyacentes a distintas psicopatologías de origen biológico (ligados al sexo) y psicosocial, a la vez que posibilita implementar estrategias terapéuticas adaptadas a las diferentes circunstancias vitales y psicológicas de mujeres y hombres.

¿Qué significa en los tratamientos psicológicos la Perspectiva de Género?

Área Humana implementa la perspectiva de género en sus tratamientos avanzados de Terapia Cognitivo Conductual, atendiendo a las semejanzas y diferencias asociadas a esta dimensión de la personalidad y a factores psicosociales que juegan un papel relevante en la salud psicológica, física y social; logrando de este modo potenciar el desarrollo óptimo de las personas.

El enfoque de género aplicado a la Psicología Clínica supone tener en cuenta a lo largo de todo el proceso de tratamiento psicológico las condiciones diferenciales que afectan a hombres y mujeres, tanto a nivel social como cultural producto de los roles de género masculinos y femeninos.

El enfoque de género en Psicología constituye por tanto un modelo de análisis complementario fundamental para comprender el comportamiento humano, que permite ver dificultades que de otra manera pasan desapercibidas. Esto conlleva el desarrollo de instrumentos y técnicas para el estudio y posterior aplicación a las terapias. El objetivo es lograr una mayor calidad y eficacia en los tratamientos psicológicos.

La importancia de integrar este enfoque de género en la salud, y más concretamente en el tratamiento psicológico, está demostrando ser especialmente eficaz en la intervención clínica de dificultades y trastornos, como el consumo de sustancias, los trastornos de la conducta alimentaria o la depresión.


Icono de informaciónInformación extra

Investigación: Perspectiva de género en creencias desadaptativas y rumiación

Póster científico presentado en el VI Congreso Emociones y Bienestar organizado por la Sociedad Española para el Estudio de la Ansiedad y el Estrés (SEAS)

La presencia de creencias disfuncionales o creencias desadaptativas, la mayor tendencia a responder con preocupación y rumiación ante eventos estresantes o experiencias negativas constituyen factores de vulnerabilidad cognitiva para el desarrollo de distintos trastornos emocionales y son más frecuentes en mujeres (Alloy, et al., 2006; Beck,1987; Hankin, et al., 2001; Hyde et al., 2008, Nolen Hoecksema, 2012). Los estereotipos y roles de género femeninos enfatizan la orientación hacia lo interpersonal y las emociones. La conformidad con estas normas podría constituir un potencial factor de vulnerabilidad para la salud psicológica. (Clic en la imagen siguiente para ver y descargar el póster )

Método

Objetivo, variables e instrumentos de medida

Analizar la influencia de la conformidad con normas de género femeninas (CFNI; Mahalik et al., 2005; adaptación Sánchez-Lopez et al., 2011) en relación con la salud psicológica (GHQ-12; Goldberg & Williams, 1988; adaptación española por Sánchez López & Dresch, 2008) y las variables mencionadas: percepción subjetiva de estrés (PSS-10; Cohen, Kamarck & Mermelstein, 1983; adaptación Remor, 2006), creencias disfuncionales (DAS; Weissman & Beck, 1978; adaptada por Sanz et al., 1993), creencias sobre los motivos por los que preocuparse (Why Worry? Freeston, et al., 1994; adaptación González, et al., 2006) y estilo de respuesta rumiativa (RRS; Nolen-Hoecksema, et al., 1991; adaptado por Hervás, 2008).

Análisis estadístico

ANOVA y análisis de regresión múltiple.

Participantes

237 mujeres adultas de población general (Media de edad = 38.7 años; DT = 9.1)

Resultados

Resultado investigación perspectiva de géneroResultado investigación perspectiva de género

  1. Percepción subjetiva de estrés y respuestas rumiativas totales explican el 56 % de la varianza en Salud Psicológica (F=151.31, p<.05).
  2. Creencias disfuncionales (DAS), creencias sobre la preocupación (PP) y respuestas rumiativas (RRS) explican el 47.4% de la varianza de Percepción Subjetiva de Estrés (F= 71.815, p < .001). Mientras que las dos primeras junto a percepción de estrés explican el 52% de la varianza en Respuestas Rumiativas (F= 85.994, p < .001).
  3. La conformidad con determinadas normas de género femeninas (Delgadez, Agradable en Relaciones, Modestia y Fidelidad Sexual) explican porcentajes moderados de varianza de las anteriores variables.
Tabla 1: Análisis de regresión múltiple por pasos sucesivos para PSE, RRS, PP, DAS y CFNI – subescalas
B ß R2 ajustado F
PSE Delgadez .404 .247*** .142 13.96***
Agradable en relaciones .641 .220***
Modestia .349 .167**
RRS–Total Delgadez .929 .261*** .114 11.087***
Modestia .714 .157*
Agradable en relaciones .836 .132*
PP–Total Delgadez 1.268 .356*** .184 27.422***
Agradable en relaciones 1.319 .208**
DAS–Total Delgadez 2.012 .362*** .265 28.917***
Agradable en relaciones 2.58 .261***
Fidelidad Sexual .90 .139**

Nota. N: 237 mujeres; *p< .05 **p< .01 ***p< .001; B=coef. de regresión sin estandarizar; β=coef. de regresión estandarizado; R2:porcentaje de varianza explicada ajustado; F=estadístico de contraste. PSE (Percepción subjetiva de estrés). PP-T (Puntuación total en creencias sobre preocupación). RRS-T (Respuestas rumiativas totales). DAS-T (Creencias disfuncionales totales).

Conclusiones

  1. Estos resultados son consistentes con las sugerencias y observaciones realizadas desde la Asociación Americana de Psicología (2007) sobre la necesidad de tener en cuenta las consecuencias perjudiciales que la adscripción rígida a las normas de género femeninas puede tener para la salud psicológica de las mujeres, tener en cuenta una medida de género permitirá mejorar la evaluación de éstas.
  2. Delgadez, Amable en las relaciones y Modestia enfatizan preocupación por alcanzar estándares de delgadez y belleza estereotipados, por agradar y satisfacer las necesidades de los demás y favorecen modos opuestos al estilo asertivo.
  3. Tienen impacto en la percepción de estrés y amenaza al depender de la valoración de los otros (dimensión interpersonal) y contribuir a respuestas rumiativas ante resultados no esperados o deseados, incrementando emociones displacenteras o negativas, vinculado con mayor atención a las emociones (Alloy, et al., 2006; Hankin, et al., 2001; Hyde et al., 2008, Nolen Hoecksema, 2012).
  4. Las creencias desadaptativas o actitudes disfuncionales totales se ven reforzadas a través de normas de género femeninas, contribuyendo al incremento de vulnerabilidad en distintas áreas (necesidad de aprobación, de amor, de ejecución exitosa, perfeccionismo, derechos sobre los otros, omnipotencia y baja autonomía personal) que incrementan experiencias emocionales displacenteras ante eventos interpersonales negativos o eventos estresantes congruentes con éstas (Beck, 1983; Clark et al., 2010) y pueden constituir vulnerabilidades psicológicas pueden contribuir a la cronificación de síntomas de malestar, aumentando la posibilidad de desarrollar trastornos psicopatológicos ante eventos vitales estresantes (Ingram, et al., 2006).
  5. Mayor conformidad con delgadez y ser amable en relaciones, contribuye al incremento de creencias sobre motivos para preocuparse contribuyen a respuesta cognitiva de ansiedad, tanto en forma de preocupación como afrontamiento evitativo, así como en su orientación más adaptativa (como perfeccionismo positivo) con impacto en la percepción de autoeficacia, sentimientos de impotencia e incontrolabilidad ante situaciones cotidianas y relevantes para el bienestar personal, de acuerdo con los supuestos de la teoría transaccional de estrés Lazarus (1984), la teoría de cognitiva de Beck (1967).

Bibliografía

Alloy, L. B., Abramson, L. Y., Whitehouse, W. G., Hogan, M. E., Panzarella, C., & Rose, D. T. (2006). Prospective incidence of first onsets and recurrences of depression in individuals at high and low cognitive risk for depression. Journal of abnormal psychology, 115(1), 145. https://doi.org/10.1037/0021-843x.115.1.145

Clark, D.A., & Beck, A.T. (2010). Cognitive theory and therapy of anxiety and depression: convergence with neurobiological findings. Trends in Cognitive Sciences, 14, 9, 418–424 doi:10.1016/j.tics.2010.06.007

Hankin, B. L., & Abramson, L. Y. (2001). Development of gender differences in depression: an elaborated cognitive vulnerability-transactional stress theory. Psychological Bulletin, 127, 6, 773-796. Doi: 10.1037//0033-2909.127.6.773

Hyde, J.S., Mezulis, A.H. & Abramson, L.Y. (2008). The ABC´s of Depression: Integrating affective, biological, and cognitive models to explain the emergence of the gender differences in depression. Psychological Review, 115 (2), 291-313 http://dx.doi.org/10.1037/0033-295X.115.2.291

Ingram, R.E., Miranda, J. & Segal, Z. (2006). Cognitive Vulnerability to Depression. En L.B. Alloy y J.H. Riskind (Eds), Cognitive Vulnerability to Emotional Disorders. Mahwah, NJ: Erlbaum.

Nolen-Hoeksema, S. (2012). Emotion regulation and psychopathology: the role of gender. The Annual Review of Clinical Psychology, 8, 161-187. http://dx.doi.org/10.1146/annurev-clinpsy-032511-143109

Autoras de la investigación científica

Psicóloga Madrid. Marta GiménezMarta Giménez

Dra. en Psicología. Psicóloga Sanitaria. Especialista en Perspectiva de Género y Transdiagnóstico. Directora del Área de Investigación e Innovación de Área Humana.

‣ Dra. Marta E. Aparicio García (Universidad Complutense de Madrid).

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