Cómo controlar los celos. Comprendiendo los celos en la pareja

Cómo controlar los celos. Comprendiendo los celos en la pareja

(Tiempo de lectura 15 minutos)

“El que no tiene celos es que no está enamorado”. “¿Está celosa?, entonces es que te quiere”. “Los celos aparecen cuando alguien te importa de verdad”. He querido empezar con algunas frases que seguro que reconocéis. Expresan creencias frecuentes y generalizadas sobre el tema del que trata nuestro artículo: los celos. Cuando las psicólogas y psicólogos tratamos los celos patológicos o celotipia, somos conscientes de que esta dificultad está relacionada, no solo con las características psicológicas y el contexto de la persona, también y en gran medida, con las ideas y creencias sobre conceptos como el amor o la pareja. Vamos a tratar de identificar qué tiene de singular y diferente esta compleja emoción llamada celos, para comprenderla y manejarla.

Los celos en la pareja

El amor y las relaciones sentimentales son una de las más importantes motivaciones de las personas. Promueven actitudes, pensamientos, deseos y conductas de vinculación, apego, apoyo mutuo y estabilidad, en las que encontramos bienestar, felicidad.

Sin embargo, en torno al amor y a todo lo relacionado con él, la literatura, el cine, el arte… la sociedad, han creado o extendido, ideas y creencias, que son muy poco apropiadas, si hablamos en términos de bienestar emocional. Ya que generan dinámicas desadaptativas en las relaciones sentimentales o afectivas, llegando, incluso, a producir mucho sufrimiento personal.

Amor y celos constituyen un binomio muy presente en el ideario social. Muchos de los denominados “mitos del amor romántico” refuerzan ideas erróneas sobre lo que es una verdadera manifestación de amor.

Por ejemplo, –tal y como decían las frases del principio– se tiende a pensar que los celos expresan amor: “Los celos aparecen cuando alguien te importa de verdad”. ¿Quiere esto decir que si no sientes celos no quieres de verdad a otra persona? Los celos, en muchas ocasiones, tienen más que ver con la dependencia emocional, con los miedos, la exclusividad o la posesión, que con el amor.

En cualquier caso, los celos van a estar presentes, de forma ocasional, o con mayor o menor frecuencia, en el devenir de cualquier relación sentimental. Comprender esta emoción, su origen, sus características, los aspectos educacionales y culturales asociados a ella, van a permitirnos manejar y limitar sus consecuencias.

Y estas consecuencias pueden ser importantes, ya que un proceso de celos obsesivos o patológicos –también denominado celotipia–, puede tener importantes implicaciones en la salud psicológica de las personas, condicionar la evolución de las relaciones afectivas, incluso, derivar en diferentes formas de violencia en la pareja.

Empecemos por analizar uno de los aspectos importantes en los celos: las ideas y creencias sobre el amor asociadas a los estereotipos de género.

«Quien NO tiene celos no siente amor». ¿Qué opinas de esta frase? Y si le quitamos el primer NO, ¿estarías más de acuerdo? Analizamos los celos desde una perspectiva ligeramente diferente Clic para tuitear

Celos, amor y género

Las convenciones sociales y culturales pueden presentar como aceptables y tolerables, actitudes de enfado y agresividad derivadas de los celos. Y solo cuando estas expresiones alcanzan un grado muy elevado son sancionadas socialmente –o por supuesto legalmente–.

La dificultad para establecer un límite claro en lo que se considera aceptable tiene mucho que ver con la evolución de las ideas y estereotipos de género. (Mullen, 1991).

La igualdad entre hombres y mujeres o la creciente sensibilización sobre la violencia de género, están generando avances importantes, orientados a reducir el umbral de tolerancia ante comportamientos asociados a los celos, que ahora ya no se consideran “normales” o “aceptables”.

Avanzamos hacia un mayor respeto a las libertades individuales, rechazando y sancionando socialmente determinadas conductas motivadas por los celos.

Algunas de las creencias sobre el amor romántico se asocian a conceptos de exclusividad, pertenencia, honor, devoción…, que siguen vigentes en el imaginario de muchos hombres y mujeres. Estas creencias se basan en ideas como la de un amor para toda la vida, de conceptos como el de la “media naranja” o el de “la mujer o el hombre de nuestra vida”.

Además, estas ideas estaban apoyadas sobre estereotipos de sexo y género, según los cuales el grado de tolerancia, permisividad y sanción de, por ejemplo, una infidelidad, cambiaba completamente, si esta era protagonizada por una mujer o por un hombre. Y de igual modo, una manifestación agresiva de celos era más o menos tolerable si se “recelaba” de una mujer o de un hombre.

Aún hoy, las manifestaciones agresivas ante una potencial infidelidad femenina, son justificadas en aras de la defensa del honor, del amor propio, incluso de la defensa de la propia pareja, como si esta fuera una propiedad.

Un dato preocupante se desprende de estudios sobre los mecanismos que siguen manteniendo la violencia de género entre adolescentes y universitarios de ambos sexos. Refleja que los mitos del amor romántico, en especial el mito de los celos, tiende a justificar –en nombre del “amor”– formas de violencia de género hacia las chicas adolescentes (Ruiz-Repullo, 2016) y jóvenes (Andalucía Detecta, 2011).

«Amor y celos son un binomio muy presente. Los mitos del amor romántico refuerzan ideas erróneas sobre lo que es una verdadera manifestación de amor». Marta Gímenez. Dra. en Psicología Clic para tuitear

Marta Giménez en «Objetivo Igualdad» de RTVE: «Amor romántico»


Marta Giménez participa en «Objetivo Igualdad» de RTVE para hablarnos del amor romántico, un tema clave en este completo artículo sobre los celos Clic para tuitear

Los mitos del amor romántico en la celotipia

Ideas y creencias en los celos

Entre los mitos del amor romántico que incrementan el riesgo de experimentar celos y tolerar conductas y actitudes indeseadas en nombre del amor, destacan principalmente:

  • Mito de la media naranja. Creer en un amor predestinado o en la unión de almas gemelas. Favorece la aceptación de cosas que no nos agradan.
  • Mito de la fidelidad y la exclusividad. Basado en la imposibilidad de enamorarse de dos personas al mismo tiempo y mantener relaciones fuera de la pareja. Sin embargo, este mito tiene lecturas diferentes según el género. La infidelidad aún no está igualmente valorada en hombres y mujeres.
  • Mito de los celos. Relaciona los celos con el verdadero amor e incluso como ingrediente imprescindible, puesto que la falta de estos se interpreta como indicadora de no amor.
  • Mito de la omnipotencia. Se basa en la idea de que el amor es suficiente para superar los obstáculos de la relación: “el amor todo lo puede”. Puede utilizarse como justificación para evitar cambiar comportamientos, actitudes o negar los problemas o conflictos.
  • Falacia del cambio por amor. Alimenta la idea de creer posible el cambio de la otra persona por amor, generalmente está dirigido a las mujeres, como salvadoras y responsables del bienestar de la pareja.

Los celos: anatomía de una emoción compleja

Los celos, al igual que la vergüenza o la culpa, son emociones sociales, displacenteras y complejas, que aparecen en las relaciones interpersonales.

Son relativamente comunes en las relaciones de pareja, por lo que es importante comprender su funcionamiento, para prevenir el elevado grado de malestar y perjuicio que producen, cuando progresan en intensidad, frecuencia y obsesividad.

Los celos pueden significar una vivencia interna dolorosa y amarga, que incluye muchos otros sentimientos y emociones, como rabia, tristeza, ansiedad, ira, envidia, miedo, pena, vergüenza, humillación… y que limitan nuestro bienestar y el de nuestra pareja.

Pensamientos y celos: el proceso cognitivo en la celotipia

Los pensamientos obsesivos en los celos

En los celos, los pensamientos –o mejor dicho, nuestra forma de manejar los pensamientos–, va a ser decisiva en la evolución de estos celos y en su manifestación emocional.

En un proceso de celos, nuestros pensamientos van a reflejar nuestras interpretaciones y valoraciones de los acontecimientos –reales o imaginarios–, o nuestros juicios sobre el comportamiento de la otra persona, y van a potenciar determinadas emociones, que activarán, aún más, la vivencia de celos.

Pensamientos que pueden originar emociones como:
  • ¿Cómo pudo hacerme esto, con todo lo que yo he sacrificado? Resentimiento.
  • ¿Cómo he podido ser tan estúpida, confiada y no verlo venir? Autoinculpación.
  • No soy tan inteligente y atractivo –o atractiva–. Soy tan poco para ella –o para él–. Comparaciones autodevaluadoras.
  • Todos lo sabían y se han reído de mí. Preocupación por la propia imagen social.
  • ¿Qué voy a hacer?, nadie me ama, viviré en soledad. Autocompasión.

A estas interacciones entre pensamientos y emociones se les unen los síntomas fisiológicos que reflejarán la activación del sistema nervioso simpático, frecuente en emociones displacenteras como la ansiedad o el enfado: temblores de manos, dificultades para respirar, náuseas, taquicardia…

Y se originarán conductas observables que pueden ser muy variadas y que tendrán que ver con nuestras habilidades sociales y nuestros recursos de autorregulación emocional: llorar, gritar, dejar a la otra persona, hablar sobre ello, aclarar cómo nos sentimos y buscar soluciones, tomar represalias… o en casos extremos, recurrir a la violencia física o verbal para tratar de recuperar el control sobre la situación.

Estos mecanismos psicológicos en los que interactúan pensamientos, emociones y conductas, pueden originar bucles que se retroalimentan entre sí: el pensamiento distorsionado genera una emoción que refuerza o confirma el propio pensamiento, incrementando la emoción inicial… y vuelta a empezar.

Estos procesos, de no afrontarse adecuadamente en tiempo y forma, pueden evolucionar hacia un verdadero trastorno, como la celotipia o trastorno delirante de tipo celotípico.

Pero, cómo identificar esa frontera entre celos normales y celos patológicos.

¿Sientes dolor, rabia? ¿No puedes parar de pensarlo? ¿Estań los celos condicionando tu vida? Este articulo puede ayudarte a gestionar y comprender los celos en la pareja Clic para tuitear

Celotipia: ¿Cuándo los celos son patológicos?

Celos en la pareja

Un factor importante para identificar la presencia de una disfuncionalidad en la vivencia de celos es el grado de sufrimiento e infelicidad de quien lo experimenta y el que genera en su pareja.

El comportamiento y las actitudes vuelven infeliz a la persona amada, que se ve atrapada en una relación marcada por las reacciones de celos (Martínez-López, 2013).

Muchos autores coinciden en considerar que un indicador de la presencia de celos mórbidos o patológicos es el grado de irracionalidad y el exceso de respuestas ante la posible o real infidelidad de la pareja (Cuesta-Bayón, 2006).

  • Los celos pueden desencadenarse por inseguridades propias.
  • Otros, más peligrosos, están basados en sentimientos de posesión.
  • Por último, los celos patológicos que se dan en algunos trastornos mentales (Chávez, Vergara, Rössle y Álamos, 2018).

La celotipia se define como un tipo de delirio dentro del trastorno delirante, cuya creencia fija gira en torno al convencimiento de ser engañado o engañada por la pareja. Es resistente y no se puede superar a pesar de la existencia de argumentos razonados o evidencias que invalidan dicha sospecha (APA, 2013, p. 50).

Se caracteriza por sentimientos de desconfianza, odio, hipersensibilidad, irritabilidad, reacciones de enfado rápidas, conductas acusatorias y críticas, autojustificación, litigiosidad, grandiosidad, violencia, agresividad y obstinación (Pacheco et al, 2017).

Una vez más, quiero recordarte que artículos como este, aún conteniendo información científica y rigurosa, no pueden nunca entenderse como una herramienta de autodiagnóstico, sino como un medio para reflexionar sobre nuestros pensamientos, emociones y conductas, para hacer prevención de futuras dificultades psicológicas, y propiciar un mejor bienestar emocional.

Es fundamental contar con especialistas y profesionales acreditados de la Psicología que siempre valorarán las características individuales de cada persona y podrán llegar a conclusiones tras un proceso de análisis y valoración mediante protocolos basados en evidencia científica.

Dicho esto, quiero proponerte un didáctico entretenimiento, un test que te permitirá reflexionar sobre en qué grado la emoción de celos tiende, en mayor o menor grado, a aparecer en determinadas experiencias. Antes, quiero que reflexiones sobre este ejemplo.

Un ejemplo práctico para reflexionar
Imagina por un momento que tu pareja te plantea la necesidad de pasar el fin de semana con un compañero o compañera de trabajo para terminar un proyecto.
  • Tal vez te surjan preguntas, dudas, y quieras saber si existe algún tipo de interés o atracción entre ellos, ya sea de carácter sexual o emocional, que pudiera poner en riesgo vuestra relación. O tal vez, desconfías de la veracidad del motivo de ausentarse el fin de semana.
  • El resultado será una mezcla de emociones combinadas: inseguridad, desconfianza, temor a la pérdida o al abandono, ansiedad, inquietud, enfado… en definitiva, celos.

Como todo lo referente a las experiencias emocionales, y en especial en emociones secundarias o complejas como los celos, los elementos subjetivos y las diferencias individuales son fundamentales. Habrá aspectos relativos a la situación, la interpretación, la valoración de recursos propios y la anticipación de las consecuencias –predestinación–.

Ponte en situación, ¿qué piensas?, ¿qué sientes?

«¿Me quiere mucho, por eso siente tantos celos?» Si esta frase es cierta, las personas que no sienten celos no quieren con la misma intensidad… Le hemos preguntado a Marta Giménez. Dra. en Psicología Clic para tuitear

Test sobre la tendencia a sentir celos: ¿Podrías ser una persona celosa?

¿Eres una persona celosa? Test sobre los celos

 

Este test no es un cuestionario o test clínico de los que usamos en el Centro en consulta. Es un recurso didáctico que nos invita a reflexionar sobre nuestra tendencia a sentir celos, y evalúa en qué medida está presente.

Antes de empezar recuerda que, para que este test tenga alguna utilidad para ti, tendrás que responder con la mayor sinceridad.

¿Tiendes a sentir celos? ¿En qué grado lo haces?

Según tu experiencia, creencias y modo de actuar, cómo responderías a las siguientes afirmaciones (elige SÍ o NO):
Si lo deseas puedes indicar tu e-mail haciendo clic en el botón “Enviar e-mail y ver resultados”, para poder recibir novedades y contenidos valiosos en el ámbito de la Psicología y la Salud Emocional. O bien hacer clic en “Saltar y ver resultados”. En el pie de página encontrarás un enlace a nuestra Política de Privacidad
¿Tienes tendencia a sentir celos? ¿A qué crees que responde? ¿Confianza, creencias, miedos…? Te proponemos un 📲TEST y muchas, muchas respuestas Clic para tuitear

Celos en la pareja: las buenas prácticas

Una relación de pareja supone aceptar y tolerar cierto grado de incertidumbre en relación con la posible pérdida o abandono de la otra persona.

Las personas con una necesidad elevada de certezas, intolerancia a la incertidumbre y necesidad de control de la persona amada, con frecuencia experimentarán celos (Pacheco, Sosa y Escoffié, 2017).

La esencia de los celos es el miedo a la infidelidad o a ser abandonado o abandonada por la persona amada, también van unidos a la necesidad de recibir atención exclusiva, sentirse valorado o valorada, en definitivas sentirse queridas, queridos (Martínez-Selva, 2013).

En este sentido, una función adaptativa de los celos tendería a promover el acercamiento entre los miembros de la pareja, afianzar los vínculos afectivos y reforzar la estabilidad de la relación.

Conviene tener presente que las relaciones afectivas son producto de una elección libre y consentida. Se asumen compromisos basados en el deseo de garantizar bienestar y estabilidad, pero también requieren de adaptabilidad a los cambios derivados de las nuevas necesidades y de la evolución de los integrantes de la pareja.

Los celos se pueden considerar como una experiencia normal y tolerable, cuando estos sentimientos se desencadenan por acontecimientos puntuales, se producen raras veces y la preocupación no está presente todo del tiempo.

En estos casos, puede favorecer y propiciar momentos para hablar, intercambiar ideas y expresar cómo nos sentimos en esas situaciones.

Cuando se gestionan de este modo los celos suelen desaparecer con relativa facilidad y no generan problemas en la vida en pareja.

La flexibilidad y una visión positiva en la solución de problemas, unido al autoconocimiento, la empatía y las habilidades de comunicación, serán buenos aliados para hacer frente a momentos puntuales de inseguridad.

Celos en la pareja: creencias y actitudes disfuncionales

Origen de los celos y cómo controlar los celos

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Hay toda una serie de creencias irracionales, actitudes disfuncionales o aspectos de personalidad, que van a potenciar los celos y generar perjuicios a la pareja. Estas son algunas de ellas:

  1. El miedo al abandono que pone de manifiesto fragilidad en los apegos, puede establecer relaciones de dependencia emocional.
  2. La necesidad de aprobación y de amor “incondicional” para ser felices, anticipando consecuencias catastróficas para la propia supervivencia y autonomía personal si estas condiciones no se cumplen. Suelen acompañarse de creencias erróneas sobre las ventajas de las relaciones interpersonales o los derechos sobre los otros. Por ejemplo, si creo que lo merezco, hay razones para conseguirlo; o si soy buen cónyuge mi esposo o esposa, debe amarme. Estas exigencias o creencias, contribuyen a su vez a un razonamiento y atribuciones erróneas, tales como la falacia de justicia: Con todo lo que yo te quiero, cómo puedes hacerme esto?. La intencionalidad de daño: Sabes que esto me hace sufrir, lo haces para hacerme daño. Si me quisieras no lo harías…Que incrementan sentimientos de enfado, hostilidad y autocompasión.
  3. Tendencia a la rumiación y la preocupación excesiva, como respuesta a situaciones que no están bajo nuestro control: Mi pareja se va a cenar con amigos. Se queda hasta tarde en el trabajo…
  4. Las conductas excesivas de control, que van a ir reduciendo la libertad de movimientos, limitando los espacios individuales, las actividades sociales, el contacto con amistades, e incluso pueden llegar a limitar y controlar ideas, recuerdos, pensamientos. En este punto es necesario solicitar ayuda profesional para salir de este círculo asfixiante y tóxico.

Cómo controlar los celos: 6 valiosas estrategias

  1. Identifica tus emociones. Reconoce si estás experimentando con frecuencia inseguridad y celos. Analiza con objetividad los datos que sustentan tus pensamientos: ¿son datos objetivos, o te lo parecen a ti? ¿Podrías defender esos pensamientos ante otras personas con datos objetivos, no con interpretaciones?
  2. Reflexiona sobre tu relación de pareja. Podría ocurrir, que estás ante un momento sensible de la relación y sea conveniente ponerlo en común con tu pareja, sin dar por sentado que lo que piensas y sientes son verdades absolutas.
  3. Recuerda situaciones con una buena gestión de los celos. Rememora situaciones anteriores en las que esos sentimientos de celos desencadenados por acontecimientos puntuales permitieron abordar es decir, hablar, intercambiar ideas y expresar cómo te sentías ante esas situaciones. En estas situaciones, gestionadas de esta forma, los celos tienden a desaparecer con relativa facilidad y no generan problemas en la vida en pareja. Confía en que puedes gestionar tus celos de un modo análogo.
  4. Sé flexible y ten una visión positiva en la solución de problemas.
  5. Apóyate en tus fortalezas. Valora tu autoconocimiento, empatía y habilidades de comunicación. Serán buenos aliados para hacer frente a momentos puntuales de inseguridad en la pareja.
  6. Cuestiona tus creencias rígidas o ideas irracionales sobre el amor, las relaciones, el lugar que ocupas en la pareja, el modo en el que “debería” actuar tu pareja… Tal vez estés ante una interpretación errónea de los hechos que te activan y sea un buen momento para identificar el origen de esas interpretaciones.
¿Puede una persona celosa cambiar? ¿Los celos están afectando a tu relación de pareja? Marta Giménez, psicóloga experta, nos explica el origen de los celos y cómo podemos controlarlos Clic para tuitear

Conclusiones

Los celos son una emoción que surge, como hemos comentado, de la interacción de factores ideológicos y culturales, emocionales, cognitivos y conductuales. Y cuya complejidad parte del hecho de que son dos individualidades, dos personas diferentes las que participan, con sus propias biografías, experiencias, pensamientos, emociones y componentes psicológicos.

Aunque los celos son una experiencia común en la pareja, también son uno de los procesos que mayor sufrimiento producen y que más afectan y determinan el devenir de una relación sentimental.

Es importante que revises tus ideas sobre el amor romántico y tus tendencias a la hora de realizar interpretaciones sobre tu pareja, o sobre su conducta. Esto te va a permitir reconocer patrones de pensamiento y anticiparte.

De igual forma identificar tus emociones y sentimientos en estos casos, va a ser fundamental para empezar a gestionar y regular estas emociones.

Todo ello te va a facilitar afrontar las situaciones como una oportunidad para hablar con tu pareja, intercambiar ideas, dudas, expectativas… Todo ello va a hacer evolucionar tu relación favoreciendo la confianza y la comunicación en la pareja.

Si la situación, por su complejidad o por los bloqueos y dificultades que el tiempo ha provocado, supera tus recursos, no dudes en pedir ayuda profesional. Para reflexionar sobre lo que está ocurriendo y sobre cómo puedes afrontarlo de manera científica. Evitando que evolucione y ponga en riesgo tu bienestar y el de las personas queridas.

Autora

Psicóloga Madrid. Marta GiménezMarta Giménez

Doctora en Psicología. Psicóloga Sanitaria. Especialista en Perspectiva de Género y Salud Emocional. Directora del Área de Investigación e Innovación de Área Humana.

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Recuerda que el contenido de este artículo es información, y aun siendo científico y riguroso y estar elaborado por un equipo de expertos y expertas, tiene un carácter formativo, educativo o divulgativo, y no puede ser utilizado o interpretado como diagnóstico psicológico o médico. En el ámbito de la Salud son fundamentales los especialistas y profesionales acreditados que siempre valorarán las características individuales de cada persona.

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