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Información experta del Trastorno Bipolar. Guía de Psicoeducación y Ayuda

Información experta del Trastorno Bipolar. Guía de Psicoeducación y Ayuda

Como profesional de la salud mental, como psiquiatra, trato de ser muy cuidadosa con el uso de ciertos términos y expresiones que a veces por falta de consciencia se utilizan de un modo muy banal. Sigo recordando alguna frase de una conocida marca que insiste en que “Yo no estoy loco”. Y no puedo evitar que con algunas de estas expresiones sea especialmente sensible. ¿Os suenan estas?: Ya está con sus manías. Ese es un maníaco. Yo creo que es un poco bipolar. Tengo muchos cambios de ánimo… creo que soy bipolar. He de confesaros que me cuesta incluso escribir estas frases, sobre todo porque sé bien que tras ellas existe un trastorno complejo y difícil, que provoca mucho sufrimiento en las personas que lo padecen y en quienes están a su lado. Estoy hablando del Trastorno Bipolar, para el que en algunas partes del mundo se sigue utilizando la antigua expresión de trastorno maníaco-depresivo.

Más de un millón de personas en España padecen un Trastorno Bipolar, y estudios recientes arrojan porcentajes próximos al 5% en todo el Mundo.

La labor que realizamos en espacios como Nuestro Blog tiene como objetivo enseñar el significado de algunas expresiones y términos relacionados con las emociones, la conducta y los pensamientos, así como los problemas que en relación a ellos se producen. Estas expresiones forman parte de tal modo del lenguaje común de todas y todos, que perdemos de vista su verdadero significado. Y una de las consecuencias de esta banalización es que personas que tienen un estado de ánimo variable o algunos rasgos de personalidad especiales, terminan preguntándose, incluso afirmando: Soy Bipolar.

En este artículo vamos a aclarar las dudas, aunque recuerda que la primera recomendación es que acudas a tu médico y/o a un profesional de la Psicología y la Psiquiatría para que te escuche, informe y oriente.

Un estado de ánimo variable y otros rasgos de personalidad no suponen tener #TrastornoBipolar Clic para tuitear

¿Qué es una manía?

La palabra manía suele utilizarse comúnmente para referirse a un acto repetitivo, en ocasiones poco razonable, extravagante…

Para los profesionales de la Psicología y la Psiquiatría, este término se relaciona con dos trastornos fundamentalmente.

Cuando la expresión “manía” se refiere a un ritual frecuente realizado de un modo compulsivo e inevitable estaríamos hablando del Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC).

En esta ocasión vamos a hablar del término “manía” en relación a un episodio que se define como episodio maníaco y que forma parte de una de las dos fases del Trastorno Bipolar: la fase maníaca frente a la fase depresiva.

Qué es el Trastorno Bipolar: Descripción del trastorno

El Trastorno Bipolar, que antiguamente recibía el nombre de Trastorno Maníaco Depresivo, y que en ocasiones es nombrado con la común expresión de “Bipolaridad”; es un trastorno que se caracteriza por un significativo cambio del estado de ánimo. Una persona con Trastorno Bipolar experimenta alternativamente “altos” (fase maníaca) y “bajos” (fase depresiva). Ambos períodos, el maníaco y el depresivo, pueden ser breves o los ciclos pueden ser mucho más amplios, produciéndose en períodos de semanas o meses.

La fase maníaca y depresiva varía de duración de unas personas a otras. Algunas personas pueden experimentar breves períodos de esos intensos cambios en el estado de ánimo, y por su brevedad no ser conscientes de padecer ningún trastorno.

Un episodio maníaco se caracteriza por una extrema sensación de bienestar, euforia, irritabilidad, hiperactividad, poca necesidad de sueño y/o pensamientos e ideas fugaces, los cuales pueden inducir a hablar muy deprisa. Las personas en un episodio maníaco sienten que pueden hacer cualquier cosa, hacen planes y propósitos y están convencidos de poder realizar todo ello sin que nada les puede parar.

Un episodio depresivo en cambio, se manifiesta con una intensa tristeza, un pérdida de energía o interés por las cosas, una incapacidad para disfrutar con normalidad de las actividades placenteras, y sentimientos de impotencia y desesperación.

Entre uno y otro episodio o período, hay tiempos de normalidad que en algunos casos son largos (incluso de años).

Según sea esta alternancia el Trastorno Bipolar se clasifica en:

  1. Tipo I: Confluencia de episodios maniacos y depresivos a lo largo de la evolución de la enfermedad.
  2. Tipo II: Combinación de episodios hipomaniacos y depresivos.
  3. Tipo III: Depresiones y manías inducidas (enfermedades, fármacos en especial antidepresivos).
  4. Ciclotimia: Episodios de hipomanía y síntomas depresivos que no cumplen criterios de episodio depresivo mayor; por ejemplo la duración de los episodios puede ser breve o muy breve (horas – días)
  5. Ciclación rápida: Hablamos de ciclación rápida cuando se producen más de 4 episodios al año.

La edad media estimada para el inicio del Trastorno Bipolar está entre los 25 y 30 años de edad, aunque hay casos en que comienza antes; el Trastorno Bipolar aparece antes de los 20 años en aproximadamente uno de cada cinco individuos maníacos.

El Trastorno Bipolar tiene un curso recurrente, eso significa que más del 90% de las personas que experimentan un episodio experimentarán otro en el futuro.

Aproximadamente el 70% de los episodios maníacos en un Trastorno Bipolar ocurren inmediatamente antes o inmediatamente después de los episodios depresivos.

Las personas que padecen un Trastorno Bipolar describen la experiencia como “una montaña rusa de emociones” y es frecuente que se tenga menor percepción de enfermedad cuando se está en un episodio maniaco. Las emociones, pensamientos y conductas son a menudo descritas por quienes padecen este trastorno como “fuera de control”. Eso hace que la relación con familiares, amigos cercanos o compañeros de trabajo, sea agotadora, para ellos mismos y para los demás.

El objetivo principal del tratamiento es recuperar el equilibrio ajustando las oscilaciones del estado de ánimo.

Los tratamientos más eficaces del #TrastornoBipolar combinan terapia psicológica y medicación Clic para tuitear

Síntomas del Trastorno Bipolar

Gráfico de Fases del Trastorno Bipolar

Un Trastorno Bipolar es un desafío para quien desea una vida normal.

Depresión Mayor (Episodio depresivo)

Son los más prevalentes (Judd et al. 2003) y consisten generalmente en síntomas de ánimo bajo, tristeza, disminución de la energía y las ganas de hacer y disfrutar de las cosas que antes sí disfrutábamos. Es frecuente que aparezcan dificultades para dormir, apetito bajo y ansiedad. En algunas personas observamos que estas fases de depresión coinciden con una determinada estación del año, otoño o primavera por ejemplo, lo que se denomina patrón estacional.

Estos episodios de depresión mayor van a ir acompañados de otros de exaltación del ánimo o euforia de mayor intensidad –manía– o menor intensidad –hipomanía–.

Manía (Episodio maníaco)

Las características principales para el diagnóstico son el ánimo eufórico o elevado, aumento de la energía, actividad, verborrea (hablar mucho y a un ritmo muy rápido), bienestar y autoestima exagerados, que si bien pueden parecer estados agradables en principio también generan una gran frustración y/o conductas de riesgo para la persona y su entorno (conducción de vehículos a gran velocidad y con un menor sentido del riesgo, donaciones de dinero en virtud de sentirse generoso, admirable y con recursos ilimitados…).

En estas temporadas las necesidades de sueño y apetito se ven disminuidas, y a veces también se observa en el entorno una mayor irritabilidad.

Hipomanía (Episodio hipomaníaco)

Serían síntomas similares al episodio maníaco pero de menor intensidad, no hay presencia de síntomas psicóticos ni la distorsión en la vida y actividad es tan importante; si se deja evolucionar sin tratamiento puede dar lugar a un cuadro de manía.

Episodios mixtos

Son el resultado de la combinación de síntomas depresivos y eufóricos en el mismo periodo de tiempo; algo así como un estado de ánimo rápidamente cambiante, irritable, ansioso, acelerado y con gran variabilidad emocional (paso de la alegría al llanto sin ninguna transición).

Lista rápida de 20 síntomas del Trastorno Bipolar

Síntomas del trastorno bipolar

A. Episodio maníaco

  • Un elevado aumento de la sensación de auto-confianza y auto-importancia.
  • Perspectiva positiva exagerada.
  • Disminución significativa de la necesidad de dormir.
  • Falta de apetito y pérdida de peso.
  • Verborrea, avalancha de ideas, impulsividad.
  • El pensamiento salta de una idea a otra rápidamente.
  • Falta de concentración, facilidad de distracción.
  • Aumento del nivel de actividad.
  • Implicación excesiva en actividades placenteras.
  • Decisiones financieras erráticas, incremento de gastos excesivos.
  • Irritabilidad excesiva, comportamiento desorganizado.

B. Episodio depresivo

  • Sentimientos de tristeza, desesperanza.
  • Pérdida de interés en actividades placenteras habituales.
  • Dificultad para dormir; despertar temprano por la mañana.
  • Pérdida de energía y letargo constante.
  • Sentimiento de culpa o baja autoestima.
  • Dificultad para concentrarse.
  • Pensamientos negativos sobre el futuro.
  • Aumentos de peso o pérdida de peso.
  • Hablar de suicidio o de muerte.
Lista rápida con los 20 síntomas que aparecen en un #TrastornoBipolar Clic para tuitear

Durante los episodios maníacos o depresivos más graves, algunas personas con Trastorno Bipolar podrían tener síntomas que sobrepasan su capacidad para hacer frente al día a día, incluso a la realidad. Estas dificultades para entender y percibir la realidad se denominan síntomas psicóticos, que pueden ser muy diversos, tales como oír voces, tener falsas creencias en poderes o identidades, etc. Ellos pueden tener períodos de angustia, de gran tristeza, o una euforia exagerada que les impiden ser conscientes de que necesitan ayuda.

Identificar el primer episodio maníaco o depresivo y recibir tratamiento tempranamente es esencial para tratar y velar por un buen pronóstico del Trastorno Bipolar.

En muchos casos, un episodio depresivo ocurre antes de un episodio maníaco, y muchos pacientes son tratados inicialmente por depresión. Paradójicamente, tratar la fase depresiva de los pacientes con Trastorno Bipolar mediante antidepresivos, puede provocar que se dispare un episodio maníaco en algunas personas.

Generalmente se reconoce el Trastorno Bipolar en los episodios maníacos o hipomaníacos. Una vez ocurre el episodio maníaco, se hace evidente que la persona está sufriendo de un trastorno que se caracteriza por estados de ánimo alternos. En los últimos años se han tratado de describir síntomas y signos de alarma en un cuadro depresivo, que orientan al psiquiatra a pensar la posibilidad de un trastorno bipolar, como son el inicio temprano o la presencia de síntomas atípicos como la hipersomnia o hiperfagia.

Es importante tener en cuenta esta dificultad para realizar el diagnóstico, de igual modo que la presencia de síntomas o episodios similares en la historia familiar del paciente.

Para llegar a un diagnóstico correcto de Trastorno Bipolar es muy importante que las alteraciones del ánimo persistan durante al menos una semana seguida, o en los casos de hipomanía durante al menos 4 días.

Qué NO es un Trastorno Bipolar

Variaciones de ánimo “normales” y derivadas de sucesos o acontecimientos externos.

Por ejemplo estar triste tras el fallecimiento de un ser querido o estar muy contento por aprobar unas oposiciones que llevamos preparando durante 2 años. Ambas situaciones entrarían dentro de las reacciones emocionales ajustadas a las circunstancias, y que no forman parte de las manifestaciones de un Trastorno Bipolar.

Características de personalidad

  • Inestabilidad emocional, personas que son particularmente sensibles a nivel anímico y que tienen dificultad para regular sus emociones.
  • Comportamiento antisocial o persona que muestra frialdad emocional y falta de consideración y empatía por los sentimientos y derechos ajenos.
  • Dramatismo y exagerada emocionalidad: algunas personas pueden parecernos exageradas o con tendencia a la manifestación de los sentimientos de alegría o tristeza de una forma que no se asemeja a lo que entendemos por “normalidad”, sin embargo constituyen variantes funcionales que no generan sufrimiento ni alteración de la vida de estas personas por lo que no podríamos hablar de patología.

Es muy importante entender qué como en otros ámbitos de la vida, la variabilidad y formas de expresión pueden ser múltiples y no constituyen ningún trastorno o enfermedad mental. Nuestra valoración subjetiva y las convenciones sociales de lo que es “normal” no deben llevarnos a usar términos y diagnósticos psiquiátricos.

Aparentes contradicciones en el funcionamiento psicológico de una persona

La indecisión, impulsividad, escasa capacidad reflexiva o la existencia de sentimientos contrapuestos (alegría/tristeza, amor/odio, responsabilidad/irresponsabilidad…) pueden darnos la sensación de impredecibilidad o falta de coherencia en los comportamientos o pensamientos de una persona pero no deben confundirse con un Trastorno Bipolar, ya que forman parte una vez más de la riqueza expresiva y diversidad de emociones y pensamientos que puede albergar la mente humana.

El autoconocimiento ayuda a disminuir esta sensación de la mal llamada “bipolaridad”, ya que nos ayuda a disminuir las áreas ciegas de nuestra forma de ser e ir integrando en nuestra personalidad todos los aspectos que la componen.

Causas del Trastorno Bipolar

Las teorías más aceptadas integran las alteraciones genéticas, neuroquímicas, hormonales, neurofisiológicas, neuroanatómicas y psicosociales.

Se habla de una causa genética de la enfermedad cuya expresión clínica (forma de inicio y recaídas) vendría influida por factores ambientales, como pueden ser circunstancias vitales estresantes: pérdida de empleo, rupturas sentimentales, situaciones de abuso o maltrato, muerte de un ser querido… por tanto, estos factores van a modular la expresión de la enfermedad y sus consecuencias e intervienen en el pronóstico a largo plazo, pero no tienen un papel causal directo.

Sobre los factores genéticos sabemos que el riesgo está aumentado cuando hay familiares de primer grado afectados, aunque no podemos predecir su aparición, si podemos hablar de un aumento de los porcentajes de riesgo: si el Trastorno Bipolar se da en uno de los padres, la probabilidad de que aparezca en un hijo es del 15% al 25%. Si se da en los dos padres, esta probabilidad aumenta al 60%.

La existencia de antecedentes familiares de esquizofrenia también podría aumentar la posibilidad de desarrollar un Trastorno Bipolar.

Tratamiento del Trastorno Bipolar

El tratamiento del Trastorno Bipolar debe ser integral y abordar los diferentes aspectos del bienestar del individuo. Los mejores resultados se obtienen cuando se combina el tratamiento psicológico y el farmacológico.

El tratamiento farmacológico es fundamental para conseguir una estabilidad del estado de ánimo que permita el desarrollo de una vida normalizada y se minimicen el número y la intensidad de las recaídas.

Los fármacos eutimizantes (o estabilizadores del estado de ánimo) son la base del tratamiento, su finalidad es evitar que se produzcan nuevos episodios y, en caso de que hubiera una recaída, conseguir que tanto la gravedad de los síntomas como la duración del episodio sea menor. Son el litio o algunos fármacos de la familia de los antiepilépticos (lamotrigina, ácido Valproico, oxcarbazepina…)

Los antidepresivos deben emplearse con cautela en las personas diagnosticadas de Trastorno Bipolar, ya que, como hemos comentado antes, pueden provocar un cambio de fase, de depresiva a eufórica, dificultando la consecución de un ánimo estable. Se reservan para casos donde los síntomas depresivos son moderados o graves y suelen evitarse en los tratamientos de mantenimiento.

Los fármacos antipsicóticos también se usan para periodos de crisis, donde se necesita una acción rápida y una desaparición de síntomas de exaltación del ánimo, irritabilidad, síntomas psicóticos asociados o aparición de conductas de riesgo.

El curso del Trastorno Bipolar es crónico-episódico, con recaídas y periodos sin síntomas.

Otros pilares del tratamiento

  • La psicoeducación: enseñanza y conocimiento de qué es el trastorno, su tratamiento, cómo puede empeorar el pronóstico, ayuda para identificar los factores que preceden a una recaída, prevención, manejo del estrés, información para familiares…
  • Entrenamiento en habilidades sociales que permitan disminuir los conflictos en las relaciones con los demás y la frustración propia.
  • Manejo del estrés y técnicas de relajación.
  • Técnicas psicoterapéuticas para el abordaje de factores psicológicos implicados; su aplicación debe realizarse en contextos de estabilidad clínica.
  • Enfoque sociofamiliar: asociaciones de pacientes, aumento del soporte familiar y otros apoyos.

Las preguntas más frecuentes que nos hacen a los psiquiatras sobre el Trastorno Bipolar

Causas del trastorno bipolar

¿Hay alguna prueba que me diga si tengo o heredaré, el Trastorno Bipolar?

En la actualidad, ninguna prueba puede decirle a una persona si está en riesgo de desarrollar el Trastorno Bipolar. Es poco probable que se descubra algún gen que sea responsable del Trastorno Bipolar en todas las personas.

¿Qué pasa si conozco a alguien que podría tener un Trastorno Bipolar?

Los miembros de la familia pueden tener dudas de si deben expresar su preocupación ante comportamientos que sugieran que alguien podría padecer un Trastorno Bipolar. Es conveniente considerar que la persona con Trastorno Bipolar rechazará en menor grado estas observaciones o comentarios si hay un buen grado de consenso entre los miembros de la familia o los amigos que han percibido un patrón en el comportamiento.

¿Hay algo que pueda hacer para ayudar en mi trastorno?

Sí. En primer lugar, aprender todo lo que pueda sobre su enfermedad mediante la lectura de libros, ir a conferencias y consultar con su médico y con profesionales de la salud mental. Obtener el apoyo de otras personas que también tienen la enfermedad.

¿Cómo puede afectar a mi estilo de vida el Trastorno Bipolar?

La falta de sueño perturba la rutina y en consecuencia puede desencadenar un episodio de estado de ánimo alterado. La elección de las actividades laborales y de ocio que faciliten el sueño y el adecuado descanso son vitales para un funcionamiento emocional saludable.

Las familias pueden apoyar en estas medidas contribuyendo conjuntamente a una adecuada higiene del sueño: horas y ritmos de sueño saludables.

Por otra parte, el consumo de alcohol u otras sustancias tóxicas empeora el pronóstico del trastorno bipolar, puede precipitar episodios depresivos y maníacos y dificulta el tratamiento por lo que no están nada recomendados.

Las preguntas más frecuentes al #Psiquiatra sobre #TrastornoBipolar Clic para tuitear

Información útil para pacientes y familiares

Existen en internet diversos recursos y documentos que pueden ayudar a la comprensión del Trastorno Bipolar por parte del propio paciente y que son también de gran utilidad para familiares y personas cercanas.

Os recomiendo esta selección. En general, y en este tema en particular, es importante elegir fuentes de información de confianza:

Las lecturas que cómo #Psiquiatra recomiendo sobre el #TrastornoBipolar Clic para tuitear

Autora

Psiquiatra Madrid Rocio PereaRocío Perea

Médico Psiquiatra en Área Humana. Especialista en Neurociencias. Área de Psiquiatría.

Más información sobre trastorno bipolarEstamos a tu disposición para cualquier duda o consulta que desees hacernos | Psicólogos Madrid Centro de Psicología Área Humana

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