Cuando faltan las palabras: qué decir, qué evitar y cómo acompañar
Hola, soy Julia Vidal, psicóloga y directora clínica de Área Humana. Estamos viviendo, en Valencia, en España, una experiencia que supone uno de los mayores retos a los que se enfrenta una persona, una familia, una región… una sociedad. Una catástrofe de estas dimensiones desafía al ser humano, y lo hace con una intensidad y un alcance que es difícil de comprender, muy difícil si no lo experimentamos en primera persona. ¿Qué se siente y qué se piensa ante una vivencia tan extrema? En estos días recibo muchas preguntas de personas que tienen familiares y amistades que han vivido esta catástrofe, me preguntan: ¿Cómo puedo acompañar a mis amigos y familiares? ¿Qué les puedo decir para que se sientan mejor? ¿Cómo respondo a lo que expresan, a sus dudas, a su dolor… cuando son tan difíciles de contestar y tan duro de escuchar? En definitiva, quieren saber cómo pueden acompañar y dar apoyo emocional a personas cercanas que han sufrido esta inconmensurable tragedia.
Voy a tratar de ofreceros algunas respuestas.
El duelo y el apoyo emocional
Tras esta catástrofe, producida en Valencia, varias empresas –iniciativa que creo que habla muy bien de la sensibilidad de estas compañías– han solicitado y están solicitando a Área Humana la realización de charlas formativas a cargos directivos, para que puedan atender y ofrecer apoyo emocional a sus equipos, en el contexto de la tragedia que han vivido.
El objetivo que me planteé al diseñar estas charlas con mi equipo ha sido ofrecer herramientas prácticas, técnicas de comunicación efectiva y principios básicos de gestión emocional, para que estos directivos puedan responder de manera sensible y adaptada a las preguntas y cuestiones que les plantean o solicitan sus equipos.
En este artículo quiero hacer, de una forma más breve y condensada, algo parecido, pero dirigiéndome a un público general.
He organizado la información en 2 partes:
En primer lugar, cuando consideramos una catástrofe o tragedia como esta hay que tener en cuenta varias cuestiones fundamentales.
5 cuestiones básicas que hay que conocer en el apoyo emocional en una catástrofe
1. Las emociones aparecen en todas sus dimensiones
Por supuesto para quienes viven en primera persona la experiencia, pero también para quienes están alrededor o tienen vínculos, incluso para personas que no tienen una relación directa, pero se sienten afectadas y conmovidas al conocer y ver imágenes de la tragedia.
Cada persona experimentará emociones diferentes y de diferente intensidad, le afectarán de un modo coherente con su propia situación vital o sus experiencias previas, y también gestionará estas emociones según sus propios recursos y destrezas emocionales.
Es importante considerar siempre este factor de subjetividad. Hay que tener empatía –ponerse en el lugar de la otra persona–, no juzgar y tener una sensibilidad abierta.
2. Estas experiencias conllevan uno o varios duelos
Es importante comprender que las personas que viven tragedias como esta van a experimentar múltiples pérdidas, de distinta índole: seres queridos, recuerdos, propiedades, cosas materiales a las que estaban apegados… y todo va a tener relevancia. Para poder acompañar y apoyar emocionalmente es fundamental comprender y valorar la dimensión de estos duelos.
3. Se necesita tiempo
Se va a necesitar tiempo para la elaboración de todo lo que están sintiendo. De todo lo que ha sucedido y de sus consecuencias. Tiempo para aceptar y adaptarse a una nueva –y no fácil– realidad. No hay que querer eliminar rápido lo que se siente.
Si se desea ofrecer apoyo emocional es importante acompañar en lo que sientan, validándolo y entendiéndolo sin más. Sentir estas emociones es natural e irán pasando por distintas etapas. Cada persona tendrá su ritmo, su propio curso, que no suele ser lineal, sino que tendrá altibajos.
Una situación traumática necesita ser procesada, elaborada, y cada persona tiene sus recursos, sus tiempos, su proceso, no hay que forzar.
4. Para apoyar hay que tener un buen apoyo
Para acompañar, para apoyar a los otros lo primero es atendernos a nosotros mismos. Atendernos en el sentido de reconocer cómo estamos y cómo vamos a poder estar, al dar soporte a otras personas. Porque si nos sentimos muy desbordados quizá no podamos acompañar como nos gustaría.
Sería una buena estrategia reflexionar sobre cómo vamos a ayudar –en apoyo emocional y en recursos–, en qué medida vamos a hacerlo, hasta dónde podemos llegar, para no generar falsas expectativas.
Imagina que dices a alguien, para calmarlo, no te preocupes yo voy a estar contigo todo el tiempo, voy a hacer… y finalmente no puedes.
Es importante ser consecuentes y estables cuando ofrecemos ayuda y apoyo emocional. Y también ser conscientes de que para cuidar hay que practicar el autocuidado.
5. Asesorarse e informarse
Si se tienen dudas sobre cómo dar apoyo emocional a una situación o caso concreto, no lo dudes, busca información especializada, asesórate con un psicólogo o una psicóloga que valore, analice y te informe de las pautas a seguir en ese caso en concreto y sobre ese apoyo emocional que deseas ofrecer.
Hay 5 cuestiones básicas que hay que conocer para proporcionar apoyo emocional y acompañamiento a quien ha vivido una catástrofe Compartir en XFAQ: Apoyo emocional en una catástrofe. ¿Qué puedo hacer?
Estos son las respuestas a las 11 preguntas más frecuentes:
1. ¿Qué debo hacer si la persona afectada me pregunta por qué pasó esto o intenta buscar un sentido a la tragedia?
Es natural que las personas busquen respuestas ante una tragedia; muchas veces, estas preguntas surgen de la necesidad de encontrar un sentido a lo ocurrido y manejar el dolor. Sin embargo, en estos casos, es importante evitar respuestas simplistas o generalizaciones, como “todo pasa por algo”. En lugar de eso, puedes reconocer la dificultad de la situación y ofrecer tu apoyo. Una respuesta podría ser:
“Es muy duro intentar entender por qué pasó esto. Creo que en momentos así no hay respuestas claras, y eso hace que duela aún más. Si necesitas alguien con quien compartir estos pensamientos, estoy aquí para escucharte.”
Ejemplo de diálogo:
- Persona afectada: “No puedo entender por qué tuvo que pasar algo tan horrible. ¿Por qué nos pasó esto?”
- Respuesta: “A veces, en estas situaciones, nos quedamos sin respuestas claras. Lo único que puedo ofrecerte es estar aquí contigo, acompañándote, mientras pasas esto.”
2. ¿Qué debo decir si alguien me cuenta que está triste o ansioso después de una tragedia?
Es importante validar sus emociones. Puedes decir algo como:
“Es normal que te sientas así después de lo que has pasado. Lo que sientes es normal ante situaciones difíciles. Estoy aquí para escucharte si necesitas hablar.”
Ejemplo de diálogo:
- Persona afectada: “No puedo dejar de sentirme triste, siento que no puedo superar esto.”
- Respuesta: “Eso tiene mucho sentido, después de una situación tan dura, cualquiera se sentiría así. Entiendo que sientas que no lo vas a superar, pero lo natural es que las personas, todas, y tú también, tenemos capacidad para hacerlo aunque lleve tiempo. Si quieres hablar, yo estoy aquí para escucharte.”
3. Si alguien cercano a mí se enoja por la tragedia, ¿cómo debo responder?
La ira es una respuesta emocional común en estas situaciones, ya que ayuda a procesar el dolor. Evita intentar que se calme de inmediato; primero, valida su sentimiento. Puedes decir:
“Entiendo que te sientas enfadado. Esta situación es muy injusta y difícil de afrontar. Es normal sentir esa frustración.”
Ejemplo de diálogo:
- Persona afectada: “No puedo creer que esto haya pasado, ¡es tan injusto! Estoy furioso.”
- Respuesta: “Tiene mucho sentido que sientas eso. Pasar por una situación así es muy frustrante. ¿Hay algo que sientas que te ayudaría en este momento?”
4. ¿Cómo puedo responder si la persona afectada empieza a llorar al hablar sobre lo sucedido?
No intentes parar el llanto ni ofrecer soluciones de inmediato. En su lugar, ofrece tu compañía. Puedes decir:
“Llora todo lo que necesites, estoy aquí para acompañarte. Es bueno desahogarse, no tienes que guardarlo.”
Ejemplo de diálogo:
- Persona afectada (llorando): “No puedo con esto, es demasiado.”
- Respuesta: “Llora lo que necesites, aquí estoy para ti. No tienes que decir nada más si no quieres. Estoy aquí para acompañarte, sin prisas.”
5. ¿Qué puedo hacer si alguien me pide consejo porque no sabe cómo afrontar la situación?
Evita dar soluciones rápidas o minimizar la situación. Puede venir bien preguntarle para que pueda ir identificando qué cosas necesita. Invítale a que se exprese, y con esa información puedes ayudar a buscar opciones que se adapten a sus necesidades. Puedes decir:
“Es muy difícil lo que estás pasando. ¿Qué te parece si le dedicamos un buen rato para buscar soluciones? podemos comenzar con cosas sencillas, dando pequeños pasos, con aquello que sientas que está bajo tu control en este momento.”
Ejemplo de diálogo:
- Persona afectada: “No sé qué hacer para mejorar esta situación.”
- Respuesta: “Es comprensible que te sientas perdida. Puede llevarte tiempo, pero puedes proponerte algunas pequeñas acciones, podemos pensarlo juntas cuando tu me digas.”
6. ¿Cómo debo responder si me cuentan que han perdido algo o a alguien importante en el desastre?
La empatía y el reconocimiento de la pérdida son clave. Evita frases como “todo pasa por algo” o “al menos tienes…” Puedes decir:
“Lamento mucho tu pérdida. Es una situación muy dura, y entiendo que esto te esté afectando profundamente. Estoy aquí si necesitas hablar o simplemente hacerte compañía.”
Ejemplo de diálogo:
- Persona afectada: “Perdí mi casa en el desastre, no sé cómo seguir adelante.”
- Respuesta: “Lamento muchísimo lo que estás pasando. No puedo imaginar lo difícil que debe ser. Quiero escucharte en lo que necesites. Dime que necesitas ahora y voy a ver como puedo ayudarte a conseguirlo.”
7. ¿Qué puedo hacer si la persona dice que tiene miedo a que vuelva a suceder algo similar?
El miedo es una respuesta natural ante el trauma. Puedes ofrecer validación y seguridad con un punto de vista realista y datos objetivos para que sienta que en este momento no hay riesgo. Puedes decir:
“Es normal que tengas miedo después de algo tan impactante. Mira tengo estos datos actualizados que dicen…”
Ejemplo de diálogo:
- Persona afectada: “No puedo dejar de pensar en que algo similar vuelva a pasar.”
- Respuesta: “Lo entiendo. Todos nos sentiríamos así en tu lugar. Tal vez podríamos ver juntos los últimos datos para que logres estar más tranquilo.”
8. ¿Cómo responder si la persona parece querer evitar el tema?
No presiones para que hable. Solo hazle saber que estás disponible y que no es necesario que hable si no quiere. Si encuentras la oportunidad, facilita –sin forzarlo– que pueda hablar de otros temas. Puedes decir:
“Está bien si no quieres hablar de esto ahora. Solo quería que sepas que, cuando te sientas listo, aquí estoy para escucharte.”
Ejemplo de diálogo:
- Persona afectada: “No quiero hablar de eso ahora.”
- Respuesta: “Claro, lo entiendo. Estoy aquí para ti y, cuando necesites hablar o simplemente compañía, puedes contar conmigo.”
9. ¿Qué debo hacer si me cuentan que no están durmiendo bien o que tienen síntomas físicos como dolor de cabeza?
Es importante validar estos síntomas y sugerir autocuidado sin parecer que estás dando una solución. Puedes decir:
“Es normal que el cuerpo también reaccione de esa manera. A veces, hacer algo simple como respirar profundamente o descansar un poco puede ayudar. O podemos gestionar la cita con un médico. Dime si quieres que te ayude en esa gestión.”
Ejemplo de diálogo:
- Persona afectada: “No puedo dormir bien, siempre tengo dolor de cabeza.”
- Respuesta: “Eso debe ser agotador. Cuando pasamos por cosas tan fuertes, nuestro cuerpo lo siente también. A lo mejor podríamos intentar algunas pautas de respiración o, si quieres, podemos pedir cita a tu médico y consultarle.”
10. ¿Qué debo hacer si la persona me dice que no ve solución o esperanza?
Escucha con empatía y evita intentar dar soluciones rápidas. Haz preguntas abiertas para que se exprese, y presta atención si observas mucha desesperanza, o el uso de expresiones como “me podría haber muerto yo también” o “no tengo ganas de nada”, “esto no tiene sentido”…, si es así, haz prevención, refuerza la importancia de buscar ayuda profesional. Puedes decir:
“Siento mucho que te sientas así, debe ser realmente difícil para ti en este momento. A veces, cuando nos sentimos así, hablar con un profesional de la Psicología nos ayuda a ver con más claridad.”
Ejemplo de diálogo:
- Persona afectada: “No veo cómo las cosas puedan mejorar, todo parece tan oscuro.”
- Respuesta: “Lamento que te sientas de esta manera. Nadie debería pasar por esto solo… pero cuéntame ¿a qué te refieres, que sientes? Si lo consideras, hablar con un médico o un psicólogo puede ser importante en este momento. Estoy aquí para ayudarte a buscar esa ayuda si la necesitas.”
11. ¿Qué puedo hacer si siento que no tengo nada que ofrecer y me quedo sin palabras?
A veces, tu presencia es lo más valioso. Puedes simplemente ofrecer compañía y tu disposición. Puedes decir:
“No tengo las palabras perfectas, pero estoy aquí para ti y no te dejaré solo/a en esto. Lo que necesites, aquí estoy.”
Ejemplo de diálogo:
- Persona afectada: “Esto es horrible, no sé qué hacer, no puedo más.”
- Respuesta: ““Te entiendo, y no sé qué decirte, no tengo todas las respuestas, pero aquí estoy para ti. No tienes que pasar esto sola, quiero acompañarte e intentar ayudarte.”
FAQ: Apoyo emocional en una catástrofe. ¿Qué NO conviene hacer?
1. No minimizar los sentimientos ni las experiencias vividas
Evita decir: “No es para tanto”, “Ya tendrías que estar mejor” o “Otros lo tienen peor”.
Estas frases pueden hacer que la persona sienta que sus emociones no son válidas o importantes, lo cual puede llevarla a encerrarse y a evitar expresar lo que siente.
Alternativa: “Entiendo que sea difícil para ti, y está bien que te sientas así. Estoy aquí para escucharte.”
2. No dar explicaciones simplistas o atribuir la tragedia al “destino”
Evita decir: “Todo pasa por algo”, “Esto te hará más fuerte”.
Este tipo de respuestas, aunque suelen decirse con buena intención, pueden sonar insensibles o superficiales, y pueden hacer que la persona sienta que no se comprende la gravedad de lo que ha vivido.
Alternativa: “No puedo imaginar lo difícil que debe ser encontrar sentido a algo tan doloroso. Estoy aquí para ti, acompañándote el tiempo necesario para procesarlo.”
3. No apresurar el proceso de duelo o recuperación
Evita decir: “Tienes que seguir adelante”, “Es hora de que lo superes” o “No sigas pensando en eso”.
Estas frases pueden hacer que la persona se sienta juzgada por no “mejorar” rápidamente. Cada persona necesita su propio tiempo para procesar el dolor, y no hay un “plazo” para el duelo.
Alternativa: “No hay un tiempo específico para sentirse mejor; cada proceso es único. Aquí estoy para acompañarte a tu propio ritmo.”
4. No ofrecer soluciones rápidas ni intentar resolver el problema
Evita decir: “¿Por qué no intentas hacer esto?” o “Deberías distraerte más.”
A veces, las personas solo necesitan ser escuchadas sin que se les ofrezcan soluciones. Intentar resolver o “arreglar” la situación puede hacer que la persona se sienta incomprendida, como si lo que necesita no fuera importante.
Alternativa: “¿Quieres contarme cómo te sientes? ¿Quieres contarme lo que necesitas y que pensemos juntos en soluciones? Estoy aquí para escucharte.”
5. No compartir experiencias personales innecesariamente
Evita decir: “Cuando yo pasé por algo parecido…”, “Entiendo exactamente cómo te sientes, porque yo…”.
Aunque compartir experiencias puede parecer empático, puede restarle importancia a lo que la persona está sintiendo en ese momento, desviando la conversación hacia uno mismo.
Alternativa: “No puedo saber exactamente cómo te sientes, pero aquí estoy para acompañarte y escucharte.”
6. No hacer comentarios que invaliden el sufrimiento
Evita decir: “Podría haber sido peor” o “Al menos sigues vivo/a”.
Estas frases, aunque intenten ser optimistas, pueden hacer que la persona sienta que no tiene derecho a sentir dolor, lo cual suele generar más angustia.
Alternativa: “Lamento mucho lo que estás pasando; sé que es una situación muy dolorosa. Estoy aquí para ayudarte a sobrellevarlo.”
7. No presionar para que hable o se abra emocionalmente
Evita decir: “Necesitas hablar sobre esto” o “Deberías sacar todo lo que sientes”.
Forzar a la persona a hablar cuando aún no se siente preparada puede hacer que se cierre aún más y puede aumentar su incomodidad.
Alternativa: “No tienes que hablar de esto si no quieres; solo quería que supieras que estoy aquí para ti cuando lo necesites.”
8. No hacer comentarios que puedan generar culpa o responsabilidad
Evita decir: “Podrías haber hecho algo diferente” o “¿Por qué no tomaste precauciones?”.
Este tipo de preguntas pueden hacer que la persona se sienta culpable, lo cual suele empeorar el proceso de duelo y recuperación.
Alternativa: “Siento mucho que hayas pasado por esto. Estás haciendo lo mejor que puedes con lo que ocurrió, y eso es más que suficiente.”
9. No utilizar clichés o frases vacías
Evita decir: “El tiempo cura todo” o “Todo estará bien”.
Estos clichés pueden hacer que la persona sienta que no se está tomando en serio su situación o su dolor.
Alternativa: “No sé cuánto tiempo pueda llevar, pero estoy aquí para lo que necesites en el proceso.”
10. No ignorar el tema ni cambiar de tema rápidamente
Evita decir: “No hablemos más de esto, hablemos de cosas alegres” o cambiar de tema abruptamente.
Ignorar el tema puede hacer que la persona sienta que sus emociones no son bienvenidas o que están siendo evitadas, lo cual aumenta la sensación de soledad.
Alternativa: Si la persona quiere hablar, sigue el ritmo de la conversación. Puedes decir: “Cuéntame lo que necesites, te escucho con toda mi atención.”
10 Preguntas Frecuentes sobre lo que NO HAY QUE HACER al dar apoyo emocional a una persona cercana que ha vivido una catástrofe Compartir en XConclusión
Enfrentar una tragedia o un desastre es una experiencia devastadora que nos recuerda lo frágil y valiosa que es la vida. Si tienes a alguien cercano que está pasando por este proceso, recuerda que el simple hecho de estar presente y escuchar puede ser un verdadero alivio para su dolor.
La empatía y el apoyo sincero son puentes que ayudan a vivir momentos oscuros, y aunque a veces no sepamos las palabras exactas, la intención de acompañar y comprender siempre tiene un valor inmenso.
«Cuando queremos dar apoyo a quien ha vivido una catástrofe no necesitamos tener las respuestas o las palabras precisas, sólo tenemos que estar a su lado, acompañando.» Julia Vidal. Psicóloga Compartir en XRecuerda también que, en muchas ocasiones, las dificultades emocionales requieren un apoyo más profundo. Si tú o alguien cercano necesita orientación adicional para manejar esta experiencia, contar con una psicóloga o un psicólogo puede marcar una gran diferencia.
No dudes en buscar ayuda profesional, porque cuidar la salud mental es el primer paso para volver a encontrar la paz y la fortaleza para seguir adelante.
Editorial
Este artículo ha sido creado por el Equipo Editorial de Área Humana, dirigido por Julia Vidal. Todo su contenido –edición, texto e imágenes– tiene derechos de propiedad intelectual y no podrá ser reproducido sin el permiso expreso de Área Humana.
Ha escrito este artículo:
Julia Vidal
Psicóloga habilitada Sanitaria. Directora Clínica del Centro de Psicología en Madrid Área Humana. Especialista en Ansiedad y Estrés. Formadora en Resolución de Conflictos. Experta en Emociones y Salud.
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