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Cefalea tensional: Cuando nuestras emociones ejercen la presión

Cefalea tensional: Cuando nuestras emociones ejercen la presión

(Tiempo de lectura: 11 minutos)

¿Qué sensaciones físicas experimentas? Siempre les hago esta pregunta a las personas que acuden a consulta. Sus respuestas me proporcionan una valiosa información. Más allá del motivo por el que acuden, hay muchas claves, en las manifestaciones físicas que tienen frente al malestar emocional. Es lo que denominamos en Psicología somatizaciones. Y hay una somatización que destaca por encima de las demás: el dolor de cabeza, y más concretamente un tipo de dolor de cabeza: la cefalea tensional o dolor de cabeza tensional.

“Son los exámenes finales de la carrera… Siento que no puedo manejar la tensión… Es constante la tirantez en el cuello y sobre todo, los dolores de cabeza…”

Una paciente acudía a consulta para mejorar sus recursos a la hora de afrontar un período de su vida con demandas muy exigentes. Estaba en plena etapa de exámenes finales de la carrera, y las consecuencias del estrés: fatiga, nerviosismo, falta de concentración… estaban poniendo en peligro sus metas.

Cuando hablé con ella, el problema que más destacaba eran los frecuentes dolores de cabeza, siempre acompañados de una gran tensión muscular en la región cervical, y que no la permitían concentrarse en sus estudios.

Tras acudir al médico, y que este no identificara una causa orgánica para su dolor de cabeza, había empezado a intuir la relación entre sus cefaleas y las emociones que estaba sintiendo en esta etapa de su vida: ansiedad, estrés, angustia… Identificaba que sus dolores de cabeza eran más frecuentes cuando su estado de ánimo era más bajo o se encontraba más preocupada.

Hemos hablado en muchas ocasiones de la relación entre cuerpo y mente, y las estadísticas relacionadas con el dolor de cabeza y más concretamente con este tipo de dolor de cabeza: la cefalea tensional, es una clara expresión de esta relación entre emociones y salud.

Algunas estadísticas sobre cefalea tensional: el dolor de cabeza más frecuente

Estadísticas sobre dolor de cabeza tensional

Según la OMS se calcula que la prevalencia mundial de la cefalea, o dolor de cabeza, en los adultos es de aproximadamente el 50%. Dentro del grupo de las cefaleas, la más frecuente es la cefalea tensional que se corresponde con el 80% de los casos. La cefalea tensional puede ser episódica, cuando se produce menos de 15 días al mes, afectando a más del 70% de ciertos grupos de población; o puede ser cefalea crónica, que se produce más de 15 días al mes, y que afecta del 1 al 3% de los adultos.

Es interesante destacar que el inicio de las cefaleas tensionales se puede situar en la adolescencia y que afecta más a las mujeres que a los hombres en una proporción de 3 a 2. En este sentido os recomiendo leer el artículo sobre los interesantes resultados de la investigación que dirigió mi compañera, la doctora Marta Giménez: «Influencia de estereotipos y normas de género femeninas en la Salud Psicológica».

Pero ¿qué son las cefaleas o dolores de cabeza y qué tipos de dolor de cabeza hay?

Más del 80% de los dolores de cabeza son tensionales ¿Sabes qué significa este término y qué relación tiene la cefalea tensional con los factores emocionales? Le preguntamos a la experta Clic para tuitear

Cefaleas: los tipos de dolor de cabeza

El término cefalea es sustituido coloquialmente por la expresión “dolor de cabeza”, aunque esta hace referencia a uno de los síntomas, el más relevante sin duda; pero lo correcto sería hablar de cefalea cuando hablamos del diagnóstico. En nuestro artículo, lo utilizaremos indistintamente.

Hay diferentes tipos de cefaleas

  1. Primarias: El dolor de cabeza deja de ser un síntoma y constituye la patología en sí misma. En ésta no hay datos de que el dolor forme parte o sea causa de otra enfermedad. A este grupo pertenecen la gran mayoría de los dolores de cabeza, entre ellos los más conocidos la migraña y la cefalea tensional.
  2. Secundarias: El dolor de cabeza es un síntoma provocado por otra enfermedad subyacente.

En la manifestación de la cefalea se pueden diferenciar tres tipos de evolución natural:

  • La remisión de la crisis.
  • La persistencia con relativa estabilidad.
  • La progresión de la enfermedad con cronificación del dolor de cabeza.

La cefalea tensional es un tipo concreto de cefalea primaria, y todas las investigaciones apuntan a una relación directa entre este tipo de dolor de cabeza con el estrés y las emociones displacenteras.

¿Qué es la cefalea tensional o dolor de cabeza tensional?

Qué son las cefaleas tensionales

Las cefaleas tipo tensión son el dolor de cabeza más común de los que se pueden experimentar. Muchas personas la padecen en algún momento de su vida o la notan de forma frecuente. Suelen ser de duración limitada en el tiempo, aunque pueden llegar a cronificarse. En este tipo de dolor de cabeza se experimenta un dolor o molestia en la cabeza, cuero cabelludo o cuello. Dicho dolor tiene que ver con la tensión de los músculos de las zonas donde se experimentan las molestias, al contraerse y tensionarse.

Aunque esta tensión pueden tener un origen físico, como un traumatismo craneal por ejemplo, con mucha frecuencia su origen –o una considerable influencia–, se encuentra en nuestros estados emocionales, siendo una respuesta de estrés, sintomatología depresiva o experiencia de ansiedad.

Cuando el dolor de cabeza se asocia a las emociones se dice que es de origen psicógeno o se denomina somatización.

Una de las estrategias más eficaces para afrontar un dolor de cabeza tensional cuyo origen sea psicógeno, es aprender y entrenar la regulación emocional.

La Regulación Emocional se refiere a los procesos, internos y externos, que evalúan y pueden modificar nuestra reacción emocional ante un determinado objetivo y/o situación (Hervás y Jódar, 2008).

Dos psicólogos e investigadores de la Universidad Complutense de Madrid, Gonzalo Hervás y Carmelo Vázquez en 2006 concluían que la regulación emocional, o mejor dicho una deficiente regulación emocional, parecen implicados en la aparición y el mantenimiento de enfermedades médicas, como podrían ser los dolores de cabeza.

¿Qué nos puede predisponer a tener dolores de cabeza?

Adaptación de Modelo Biopsicosocial asociado a las cefaleas primarias, extraído de «Estudio sobre la importancia de la regulación emocional y del afrontamiento en los episodios de dolores de cabeza».

Factores de predisposición a cefaleas

Hay 4 tipos de factores: psicológicos, biológicos, ambientales y de estilo de vida, que pueden predisponer a tener dolores de cabeza, en especial los denominados tensionales, estrechamente relacionados con las emociones Clic para tuitear

¿Qué consecuencias tienen las cefaleas tensionales en nuestra vida?

Los dolores de cabeza, según la intensidad del dolor, los síntomas asociados y su aparición imprevisible, puede afectar de manera significativa a la calidad de vida de las personas, condicionando de un modo decisivo sus actividades cotidianas.

Nos puede afectar en diversas áreas:

  • A nivel físico, dificultando el sueño o disminuyendo la actividad física.
  • A nivel laboral o académico, dificultando el desempeño, la capacidad concentración o produciendo mayor fatiga.
  • A nivel social y familiar, reduciendo la actividad social induciendo una tendencia excitativa, como es no salir de casa debido al dolor, repercutiendo además en la convivencia con las personas del entorno más cercano aislándose y deteriorando la calidad en las relaciones.
  • A nivel emocional, sintiendo mayor irritabilidad, tristeza o ansiedad por el malestar experimentado.
  • A nivel general, reduciendo la capacidad de disfrutar y realizar actividades, fomentando pensamientos anticipatorios sobre el propio malestar y sus consecuencias.

La paciente que mencionaba al principio del artículo, me relataba cómo amanecía algunos días previos a un examen o a alguna entrega de trabajos de la Universidad, con un dolor punzante en la cabeza que hacía que la costara más levantarse de la cama y comenzar con las tareas de ese día. Se quedaba pensando en las cosas que tenía que hacer, y concluía con angustia que no iba a llegar a completar su jornada de estudio, y que como consecuencia, tendría unos malos resultados académicos. Todos estos pensamientos y emociones, no hacían otra cosa que intensificar su dolor de cabeza, que se prolongaba hasta bien entrada la tarde, cuando derrotada, decidía tumbarse en el sofá esperando que remitiera el dolor de cabeza, aunque la llamaran sus amigas para dar un paseo, ante lo que solía decidir no salir, pues sólo le apetecía meterse en la cama y dormir para que acabara un día como ese.

Este relato habla de un inadecuado afrontamiento de una situación estresante, como es un día previo a una importante jornada de exámenes y al dolor de cabeza tensional que le produce. En el relato hay tendencia a la rumiación, anticipaciones catastrofistas que generan angustia, sentimiento de culpabilidad, afrontamiento evitativo…

Pero, ¿cuál sería el afrontamiento más correcto de un dolor de cabeza tensional, cuyo origen sea una situación estresante, como un día previo a una jornada de exámenes?

Más información en Psicología y Psiquiatría

Te ayudará en el manejo del dolor, el artículo: «Aspectos psicológicos del dolor ¿Cómo podemos aliviarlo?»

El afrontamiento de la cefalea tensional o dolor de cabeza tensional

  1. En primer lugar, es importante la identificación: ¿cuáles están siendo las causas de nuestro dolor de cabeza? Hay que tratar de ser lo más concreto posible. En ocasiones la tensión viene originada por el volumen de nuestras tareas –no llegamos a todo–, o bien por la magnitud e importancia de una tarea en concreto, o por un evento próximo en el que sentimos una gran responsabilidad, o sentimos que no somos suficientemente competentes para realizarlo… En definitiva, es importante concretar la fuente de la tensión, y reflexionar sobre nuestros pensamientos y nuestras emociones, ya que ellos nos darán pistas sobre cómo estamos viviendo la situación.
  2. En segundo lugar, una vez hemos avanzado en la identificación. Hay que empezar a pensar en la estrategia para afrontar las emociones que nos genera. Y considerar que el dolor de cabeza va a mejorar si también mejoramos la forma de regular esas emociones.

¿Cómo se afronta desde la Psicología la cefalea tensional o el dolor de cabeza tensional?

Algunas de las técnicas que la Psicología utiliza ante las cefaleas tensiones, están en la base de los tratamientos en la prevención del estrés y en la gestión de emociones displacenteras:

  • Técnicas de Biofeedback. Con estos instrumentos los pacientes tienen información del grado de tensión que tienen en los músculos o grupos musculares de la cabeza, mediante la colocación de electrodos en ellos. Con ellos puestos, van aprendiendo a reducir su grado de tensión.
  • Técnicas de Relajación y de Respiración Abdominal. Con ellas reducimos la tensión muscular y la activación del sistema nervioso simpático. La técnica de Relajación Muscular Progresiva de Jacobson, por ejemplo ayuda a promover estados de relajación mediante el reconocimiento de la sensación de tensión-distensión muscular de todo nuestro cuerpo. La técnica de la Respiración Diafragmática o Abdominal, nos ayuda además a aumentar el aporte de oxígeno a los órganos afectados por la tensión.
  • Técnicas de Reestructuración Cognitiva. Éstas técnicas son una de la mas valiosas y efectivas con las que contamos en Psicología, y son esenciales en los Tratamiento Cognitivo Conductuales. Consiste en flexibilizar creencias desajustadas mediante la detección de pensamientos automáticos desadaptativos y emociones displacenteras, utilizando como vehículo el diálogo socrático o diálogo interior que pone en cuestión esos pensamientos.
  • Técnicas de Regulación Emocional. Las técnicas en autorregulación emocional se dirigen hacia el aprendizaje basado en la identificación, aceptación y análisis de sus estados internos. Fomentan una experiencia emocional integral, de aceptación y manejo adecuado, tanto de emociones placenteras como displacenteras.
  • Técnicas de Gestión del Tiempo . Orientadas a mejorar la organización del horario, y la eficacia en la realización de las tareas, que evite la procrastinación, etc., con el fin de fomentar espacios para combatir el estrés y la sobrecarga laboral, cuidando nuestra área personal y permitiendo dar lugar a actividades de ocio.
  • Técnicas de Modificación de Conductas para estimular estrategias de cambio y promover hábitos de vida saludables.
Le hemos preguntado a la psicóloga cuál es el tratamiento en Psicología de las cefaleas o dolores de cabeza denominados tensionales, y nos explica las 6 técnicas fundamentales Clic para tuitear

8 claves para prevenir y manejar el dolor de cabeza tensional

8 consejos frente al dolor de cabeza tensional

(clic para ampliar)

8 Consejos en la prevención y afrontamiento de los factores emocionales que están en el origen y mantenimiento de la cefalea tensional:

  1. Si tus dolores de cabeza son recurrentes acude a tu médico para un diagnóstico y análisis que identifique o descarte un origen orgánico.
  2. Afronta de manera adecuada el estrés que puedes experimentar en las diferentes situaciones en tu día a día, aprende a gestionarlo y sobretodo prevenirlo.
  3. Acepta y regula las emociones que surgen de las diferentes situaciones de la vida cotidiana. Experimentar emociones es parte de la vida, ello hace necesario fomentar una autorregulación emocional adaptativa y eficaz.
  4. Aprende a manejar el dolor de manera adecuada para que no provoque más tensión y limite tu vida diaria.
  5. Practica con asiduidad técnicas de relajación y de respiración para reducir la tensión.
  6. Procura programar en tu agenda actividades placenteras, éstas promueven emociones placenteras que te ayudaran a sentirte mejor y compensar los momentos menos agradables.
  7. Procura mantener hábitos de vida saludables que fomenten la promoción de una salud física y emocional óptimas (hábitos de sueño, alimentación, ejercicio físico, etc.)
  8. Adquiere consciencia de lo que te afecta, propicia los cambios para reducir las situaciones que te generan tensión y entrena tus recursos.

Las Emociones y la Salud se integran en la persona de tal modo que nuestro bienestar requiere de una atención completa, que no abandone una u otra esfera. Esta máxima es especialmente importante en síntomas como el dolor de cabeza tensional, o en el síndrome del intestino irritable, cómo tratábamos en otro artículo reciente.

8 claves para prevenir y manejar el dolor de cabeza tensional, el más frecuente y que mayor relación tiene con los factores psicológicos y emocionales. Clic para tuitear

En ocasiones hay etapas en nuestra vida, en las que esta labor de atender a diferentes esferas, puede verse superada por los acontecimientos. Contar con la ayuda de una psicóloga o un psicólogo, puede permitirnos avanzar, contando con una estrategia más eficaz y con una dirección y supervisión que nos permitirá aprovechar al máximo nuestra energía y nuestros recursos personales.

Autora

Psicóloga Madrid Beatriz PiñasBeatriz Piñas

Psicóloga Sanitaria. Especialista en intervención clínica. Experta en desórdenes emocionales.

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