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Hablar, escuchar, conectar: El Arte de Comunicarse desde el corazón y la razón

Hablar, escuchar, conectar: El Arte de Comunicarse desde el corazón y la razón

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(Tiempo de lectura 18 minutos)

¿Alguna vez has sentido que no te entiende, aunque hayas explicado una y otra vez lo que sientes? ¿O quizá has notado que a veces el silencio pesa más que mil palabras? La comunicación en pareja es mucho más que intercambiar información: es el hilo invisible que teje la intimidad, la confianza y el bienestar emocional.

Si has reflexionado sobre esta cuestión, si sientes que la comunicación con tu pareja no es adecuada, o se ha vuelto difícil o distante, este artículo te invita a explorar, desde la Psicología Científica, cómo mejorar la comunicación en pareja y fortalecer vuestro vínculo emocional. Descubre herramientas prácticas y reales que muchas parejas ya utilizan para transformar sus conversaciones en momentos de verdadera conexión.

La Comunicación en Pareja: más allá del “hablar»

Comunicarse en pareja, mas allá de hablar

¿Qué es realmente comunicarse en pareja?

Comunicarse en pareja va mucho más allá del lenguaje. Desde la Psicología, la comunicación en pareja se entiende como un proceso bidireccional de construcción de significado compartido, en el que dos personas intercambian no solo información, sino emociones, necesidades, valores y perspectivas sobre el mundo.

Cuando te comunicas con tu pareja, no estás simplemente «informando». Estás invitando a la otra persona a comprender cómo vives tu experiencia, qué sientes, qué te importa. Y cuando escuchas, no sólo estás recibiendo palabras: estás intentando entrar en el mundo emocional de tu pareja, en su perspectiva, en lo que da sentido a su vida.

La teoría del apego, desarrollada por John Bowlby, que posteriormente fue expandida por investigadores como Sue Johnson en sus trabajos sobre la terapia emocional enfocada en parejas, nos muestra que la comunicación es el mecanismo fundamental mediante el cual se construye seguridad emocional en la relación. Cuando la comunicación funciona bien, ambas personas se sienten visibles, escuchadas y comprendidas. Cuando falla, emerge la desconexión, la soledad dentro de la pareja y, frecuentemente, el conflicto.

Por eso la comunicación en pareja no es un lujo: es un pilar fundamental para construir un vínculo emocionalmente seguro. Sin ella, la relación no puede consolidarse ni crecer. Con ella, es posible afrontar las dificultades, resolver conflictos y construir una vida compartida que tenga sentido para los miembros de la pareja.

Comunicarse no es solo intercambiar datos; es tejer seguridad emocional. 🧶 Si sientes que ese hilo está tenso o roto, la Psicología sabe cómo repararlo. Aquí tienes una guía para volver a conectar Compartir en X

Por qué el silencio y la comunicación no verbal también comunica

Aquí hay algo importante que la Psicología nos enseña: la ausencia de comunicación también es comunicación. El silencio, la evitación, el no decir nada, transmite mensajes tan potentes como las palabras.

Si te retiras emocionalmente, si evitas ciertos temas, si permaneces en silencio después de un conflicto, tú pareja lo va a interpretar. Y esa interpretación podría no ser la que tú pretendías. Quizá el silencio significa para ti que necesitas calma, pero para tu pareja podría significar rechazo, indiferencia o desconexión.

La comunicación no verbal —el tono de voz, la expresión facial, la postura corporal, la distancia física— representa entre un 65% y un 93% del impacto emocional de lo que comunicamos. Así que, incluso cuando no hablas, tu cuerpo está hablando constantemente. Una sonrisa genuina, un gesto de cercanía, o por el contrario, una expresión de frialdad, comunican más que muchas explicaciones.

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Entender esto es esencial, porque significa que mejorar la comunicación en pareja implica prestar atención a cómo nos mostramos, cómo cuidamos el espacio físico y las palabras que decimos y las que no decimos, cómo estamos presentes o ausentes en los momentos que importan.

Los pilares psicológicos de una buena comunicación

Los pilares de la comunicación en pareja

Escucha activa: el arte de comprender sin intención de responder

La escucha activa es quizá el pilar más importante de la comunicación en pareja, y paradójicamente, es el que menos practicamos. Escuchar activamente significa suspender temporalmente el impulso de juzgar, de defender tu posición, de buscar argumentos para responder y, en su lugar, intentar comprender genuinamente el mundo de quien está contigo.

Cuando alguien te escucha activamente, te hace sentir presente, te valida. Esto genera seguridad emocional. Por el contrario, cuando sientes que tu pareja te está «escuchando» pero en realidad está preparando su siguiente argumento, la comunicación se pierde y el diálogo se aleja.

La investigación, especialmente en el enfoque centrado en la persona desarrollado por Carl Rogers, demuestra que, cuando sentimos que realmente nos comprenden, se favorece la apertura emocional, se promueven conversaciones sin ataques y sin defensividad, y aumenta significativamente la disposición a resolver conflictos.

¿Cómo practicar la escucha activa en pareja?

  • Mantén contacto visual y lenguaje corporal abierto
  • Valida lo que escuchas: «Entiendo que esto te hace sentir…» sin necesidad de estar de acuerdo.
  • Haz preguntas para clarificar: «¿Qué significó eso para ti?» en lugar de asumir las respuestas.
  • Parafrasea lo que escuchas: «Si entiendo bien, lo que te preocupa es…» Esto demuestra que realmente estabas escuchando.
  • Evita el móvil, las distracciones: Tu pareja necesita sentir que es tu prioridad en ese momento.

La asertividad: expresar sin agredir

Asertividad significa expresar tus pensamientos, sentimientos y necesidades de manera honesta, respetuosa y oportuna, sin vulnerar los derechos de la otra persona ni los tuyos propios.

La asertividad no es agresividad. La agresividad busca imponer, dominar, «ganar», la asertividad busca comunicar con claridad desde un lugar de respeto mutuo. Tampoco es pasividad, donde renuncias a tus necesidades para evitar conflicto –lo que frecuentemente genera resentimiento silencioso–.

Desde la Psicología, sabemos y comprobamos cada día, que la asertividad es una habilidad aprendida. Muchas personas crecieron en contextos donde no era seguro expresar necesidades, donde había que adaptarse o callarse. Si ese es tu caso, desarrollar asertividad podría significar, al principio, sentir incomodidad o culpa. Eso es normal. La práctica hace que se consolide.

Expresarse asertivamente en pareja significa:

  • Usar «yo»: «Yo me siento triste cuando…» en lugar de «Tú siempre me haces sentir…»
  • Ser específico: en lugar de «Nunca me escuchas», describe la situación concreta.
  • Expresar necesidades claras: «Necesito que dediquemos tiempo a conversar sin distracciones.”
  • Establecer límites sanos: «No estoy de acuerdo con cómo se habló en esa situación, y me gustaría hablarlo.”

Regulación emocional en el conflicto

Aquí es donde la Neurobiología nos da una lección fascinante: cuando entramos en conflicto intenso, nuestro sistema nervioso se activa. La amígdala —la parte del cerebro responsable de las emociones y las reacciones de defensa— se «secuestra» literalmente, y el córtex prefrontal –donde ocurre el pensamiento racional– queda temporalmente desconectado.

La investigación neurocientífica apunta a cómo un alto nivel de activación, el enfado y la amenaza percibida, hace que el cerebro no pueda procesar racionalmente la información, dificultándose la reflexión, la toma de perspectiva y la regulación emocional. Por eso en estas situaciones de enfado o en pleno conflicto, a veces es literalmente imposible pensar con claridad, tomar decisiones y comunicarnos asertivamente. No es debilidad, es neurobiología.

Por eso la regulación emocional es crucial. Implica:

  • Reconocer el nivel de activación: «Noto que estoy muy alterado –o alterada–. Necesito una pausa.”
  • Pausar sin abandonar: No se trata de desaparecer o evitar, sino de tomarse 20-30 minutos para calmar el sistema nervioso –caminar, respirar, escuchar música tranquila–.
  • Regresar al diálogo: Una vez en calma, regresar a la conversación con disposición a escuchar y a ser escuchado o escuchada.
  • Validación mutua: Reconocer que ambos estáis bajo estrés y que eso es comprensible.

Comunicación no violenta: empatía y comprensión de necesidades

La Comunicación No Violenta (CNV), desarrollada por Marshall Rosenberg, es un enfoque que ha demostrado ser efectivo en parejas, familias e incluso en contextos de conflicto comunitario.

La CNV propone que detrás de cada conflicto hay necesidades humanas fundamentales no satisfechas: necesidad de que nos perciban, escuchen y respeten, y sentir seguridad, autonomía, conexión, etc. Cuando aprendemos a identificar esas necesidades en nosotras mismas, en nosotros mismos y en nuestra pareja, la comunicación cambia de tono.

En lugar de «Siempre me dejas solo los fines de semana» (acusación), la CNV sugiere: «Cuando noto que los fines de semana pasamos menos tiempo juntos, me siento triste porque tengo una necesidad de conexión y de tiempo compartido. Me gustaría que pudiéramos planificar algo juntos al menos una vez al mes. ¿Cómo te suena?»

La técnica del «YO siento, pienso… porque… me gustaría…»

Comunicación en pareja: yo siento

Este es un modelo simple pero poderoso para expresarse asertivamente sin sonar agresivo:

  • YO SIENTO/PIENSO: Expresas tu emoción o pensamiento sin culpar.
  • PORQUE: Explicas qué situación o comportamiento generó esa emoción –sin etiquetas negativas de la otra persona–.
  • ME GUSTARÍA: Expresas tu necesidad o tu solicitud de cambio

Ejemplo: «Yo siento ansiedad cuando no nos comunicamos durante todo el día porque me apetece saber que estamos conectados. Me gustaría que nos enviáramos un mensaje a mediodía. ¿Te parece?»

La estructura «siento…, pienso… porque… me gustaría» evita la acusación, valida tus sentimientos y expresa una necesidad de forma clara y respetuosa.

La pausa emocional: cuándo es momento de pausar

Reconocer cuándo es momento de hacer una pausa es una habilidad de inteligencia emocional fundamental. Los signos son:

  • Notas que tu corazón late acelerado.
  • Sientes que la rabia o la tristeza se intensifican.
  • Comienzas a usar palabras hirientes o a levantar la voz.
  • Sientes que todo lo que dices será malinterpretado.

En esos momentos, pausar no es rendirse ni evitar. Es inteligencia emocional. Es decir: «Noto que estamos muy activados. Voy a tomarme 20 minutos para calmarme y luego volvemos a esto». Y efectivamente, después de 20 minutos, vuelven a la conversación.

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Validación mutua: reconocer sin necesidad de estar de acuerdo

La validación emocional es el acto de reconocer que lo que la otra persona siente tiene sentido, dado su contexto y su perspectiva. No significa estar de acuerdo. Significa: «Entiendo que desde tu punto de vista, eso te hace sentir de esta manera, y eso es comprensible».

«Siento que cuando trabajo muchas horas te sientas solo. No es mi intención. Gracias por hacérmelo saber.» Esta validación abre puertas. Rechazarla las cierra.

Spoiler: nadie nace sabiendo comunicarse con su pareja. La buena noticia: se puede aprender y este artículo es el inicio perfecto Compartir en X

Patrones de comunicación disfuncional –y cómo identificarlos–

Patrones disfuncionales de comunicación en pareja

Los «4 jinetes» de las relaciones en conflicto

La investigación longitudinal de John Gottman, quien ha estudiado parejas durante más de 40 años, identificó cuatro patrones de comunicación que, cuando se consolidan, predicen el divorcio o la ruptura con una precisión del 90%. No significa que si los identificas en tu pareja sea el fin, pero sí significa que son señales de alerta que merece la pena abordar. Estos son:

1. La Crítica: No es simplemente expresar desacuerdo, sino atacar la personalidad o el carácter de tu pareja. «Eres egoísta» en lugar de «Siento que en esta situación no tuviste en cuenta lo que yo necesitaba«. Esta crítica a veces también se expresa con lenguaje no verbal, que intensifica el ataque.

2. El Desprecio: Incluye sarcasmo, burla, insultos velados. Es transmitir que la otra persona es inferior. Es el patrón más tóxico de todos porque erosiona el respeto fundamental.

3. La Defensiva: Responder a críticas con contra-ataques, negaciones o auto-justificaciones, sin escuchar realmente lo que la pareja está expresando. Es el mecanismo de autoprotección, pero impide la resolución.

4. El Aislamiento (o Stonewalling): Uno de los miembros de la pareja se retira emocionalmente, se niega a hablar, se «cierra». Parece una estrategia de paz, pero en realidad es desconexión total.

Si reconoces estos patrones en tu relación, la buena noticia es que son patrones aprendidos y, por lo tanto, pueden modificarse con conciencia y práctica.

Aunque es posible trabajar en ellos por cuenta propia, es bastante difícil y lento, aumentando los riesgo en la relación. Sin embargo, contar con un psicólogo o psicóloga especializados en psicología sanitaria o acudiendo a expertos o expertas en terapia de pareja se acelera significativamente el cambio, proporcionando estrategias y técnicas basadas en evidencia científica que han demostrado ser eficaces para transformar estos ciclos disfuncionales.

No es debilidad buscar apoyo profesional; es una inversión en la Salud Emocional de tu relación.

El ciclo de demanda-retirada

Otro patrón común es el ciclo de demanda-retirada. Funciona así: uno de los miembros de la pareja –frecuentemente asignado a roles de género, pero no siempre– busca conectar, hablar, resolver. El otro se retira, siente que lo abruman, busca espacio. Cuanto más se retira, más insiste el otro. Cuanto más insiste, más se retira el otro. Es un círculo vicioso donde ambos miembros terminan frustrados.

Este patrón suele tener raíces profundas: dependencia, temperamento o rasgos de personalidad, o experiencias de apego previas. Resolver este ciclo requiere que ambas personas reconozcan su rol en él, sin culpa, y busquen alternativas.

Suposiciones vs. preguntas abiertas

Uno de los errores más comunes en la comunicación en pareja es suponer que sabemos qué piensa o siente la otra persona sin preguntarlo. Actuamos basados en esas suposiciones y, cuando se revelan incorrectas, el daño ya está hecho.

«Sé que no te interesa pasar tiempo conmigo» (suposición), cuando la realidad podría ser que tu pareja estaba lidiando con estrés laboral y simplemente no tenía la energía emocional para conectar en ese momento.

Preguntar abiertamente, con genuina curiosidad, transforma la conversación: «He notado que últimamente pasamos menos tiempo juntos. El caso es que a mi me apetece ¿Está pasando algo? ¿Planeamos algo juntos?»

¿Conoces a los «4 Jinetes» que predicen la ruptura con un 90% de acierto según Gottman? 🐎 Saber identificarlos a tiempo es crucial. Descubre si alguno cabalga en tu comunicación en pareja Compartir en X

Temas Difíciles: Cómo Hablar de Dinero, Sexo, Trabajo y Futuro

Temas difíciles en la comunicación en pareja

Algunos temas parecen «peligrosos» en pareja: dinero, sexo, planes para el futuro, relación con la familia de origen. Pero eludirlos no hace que desaparezcan. Solo acumula tensión.

Preparar la conversación: contexto, momento, predisposición emocional

Hablar de temas difíciles requiere preparación. No abordes estos temas cuando estéis en pleno conflicto, cuando uno o ambos estéis agotados, o cuando haya distracciones. Elige un momento en el que ambos estéis relativamente tranquilos y disponibles.

«Me gustaría que hablemos sobre cómo nos sentimos con respecto a… ¿Te viene bien hablar de esto esta noche?» Esta simple solicitud transforma la conversación. Tu pareja se prepara mentalmente, llegará con más disposición.

Marcos de referencia diferentes: ¿por qué no se ve lo mismo?

Cada persona crece con historias diferentes sobre dinero, sexo, trabajo, familia. Si en tu familia de origen el dinero era abundante y en la de tu pareja era escaso, tendréis perspectivas muy diferentes sobre el gasto. Si en tu familia se hablaba abiertamente sobre sexualidad y en la de tu pareja era tabú, la intimidad podría significar cosas distintas.

Entender estos marcos de referencia –sin juzgarlos– es clave. «En mi familia siempre se ahorró por miedo a no tener. Entiendo que eso te genere ansiedad. En la mía, el dinero se disfrutaba más. Entendiendo esto de ambos, llegaremos a estar en equilibrio”.

Del conflicto al acuerdo: negociación y límites sanos

No toda diferencia se resuelve en total acuerdo. A veces, la resolución es un acuerdo mutuamente satisfactorio para la pareja donde ambos miembros ceden algo pero ganan algo también.

En comunicación en pareja, es importante establecer límites sanos: «Yo respeto que quieras pasar tiempo con tus amigos, y también necesito que respetes mi necesidad de tiempo compartido como pareja. ¿Cómo distribuimos el tiempo de forma que ambos nos sintamos bien?»

Lo que no tiene respaldo científico

Lo que no tiene respaldo científico

En Área Humana apostamos por divulgar Psicología basada en evidencia. Por eso, a partir de ahora incluimos en cada artículo este espacio para contextualizar tendencias virales, mitos populares y pseudociencias que circulan sobre el tema que tratamos.

No se trata de alarmar, sino de ofrecer criterio científico para que puedas distinguir entre lo que cuenta con respaldo de la investigación y lo que no. Creemos que mereces información rigurosa para tomar decisiones informadas sobre tu bienestar emocional.

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Tratamos este tema en detalle… Los bulos y la Psicología

En el caso de la comunicación en pareja, circulan con frecuencia en redes sociales y medios populares diversas “reglas” y “métodos” que, aunque suenan atractivos y se comparten masivamente, carecen de validación científica.

La “regla de 3” (o de los 3 meses)

Sugiere que en 3 meses se define el futuro de una relación, o que si alguien no contacta en 3 días “no le interesas”. La Psicología de las relaciones no establece plazos universales. Cada pareja tiene ritmos diferentes según su contexto, temperamento y necesidades. Lo importante es la alineación en expectativas de comunicación, no cumplir con números arbitrarios.

El «método 777»

Propone 7 minutos diarios de conversación, 7 horas semanales juntos y 7 días de cita mensual. Aunque dedicar tiempo de calidad a la pareja es valioso, estas cifras específicas no están respaldadas por investigación científica. Lo que sí confirman los estudios es que parejas con comunicación consistente y momentos de conexión intencional —sin necesidad de fórmulas numéricas— reportan mayor satisfacción relacional.

Los “4 pilares del amor” o la “regla de las 3C”

Frecuentemente se mencionan listas de elementos “imprescindibles” para el amor: intimidad, pasión, compromiso, confianza, o corazón-cuerpo-conciencia. Si bien algunos de estos conceptos provienen de teorías válidas —como la triangulación del amor de Sternberg (intimidad, pasión, compromiso)—, las versiones populares simplifican en exceso y presentan “recetas” que no garantizan el éxito relacional. Diferentes parejas en diferentes momentos tendrán diferentes equilibrios, y eso es completamente legítimo.

En conclusión

Estas tendencias virales nos pueden invitar a la reflexión, pero no son sustitutos de la comprensión profunda, individualizada y científica de cada relación.

La Psicología basada en evidencia reconoce la diversidad de las parejas y evita las soluciones universales. Cuando busques orientación sobre tu relación, busca fuentes respaldadas por la investigación científica y profesionales formados en Psicología

Tu Kit de Comunicación Emocional: 7 herramientas prácticas para hoy mismo

7 herramientas para la comunicación emocionalSi quieres mejorar la comunicación en pareja, estas siete herramientas puedes comenzar a aplicarlas desde hoy:

1. El «Check-in» emocional diario. Dedicad unos minutos cada día –los que se necesiten en cada caso– a preguntaros mutuamente: «¿Cómo te sientes hoy? ¿Qué ha sido lo mejor y lo más difícil?» Esto crea un espacio seguro para expresar estados emocionales.

2. La escucha durante un tiempo fijado y sin interrupciones. Cuando uno habla durante un tiempo establecido sin interrupciones, el otro simplemente escucha y valida. Luego se intercambian roles. Esto entrena la escucha activa.

3. La «salida rápida» del conflicto. Acordad una palabra clave –por ejemplo, «pausa”– que signifique: «Necesito regular mis emociones. Volvemos en 20 minutos». Esto previene que los conflictos escalen de forma destructiva.

4. La expresión emocional. Pon por escrito lo que contarías a tu pareja, lo que te pasa y lo que sientes, sin filtros. Te ayudará a regularte y facilitara expresarte después de forma más adecuada. Además te permitirá elegir el momento más adecuado para hablar.

5. La gratitud semanal. Cada semana, menciona algo específico que valores de tu pareja. No necesita ser algo grande. «Me encanta cómo haces el café» es tan válido como «Admiro tu capacidad de trabajo». Esto fortalece el bienestar relacional.

6. La reparación activa. Si dijiste algo hiriente, no solo pidas disculpas. Explica qué provocó esa reacción, cómo te arrepientes, y qué harás diferente. Esto muestra compromiso genuino con mejorar.

7. El «tiempo de calidad» intencional. No es solo estar en la misma habitación. Es realizar actividades que fortalezcan una comunicación emocional en la que mirarse a los ojos, tocarse, reír…, acciones como cocinar juntos, caminar, disfrutar de un bonito paisaje, una cena sin móviles…

Check-in emocional, pausa consciente, reparación activa… 7 herramientas prácticas para mejorar tu comunicación en pareja Compartir en X

7 preguntas que seguro que te has hecho

FAQ sobre comunicación en pareja

1. ¿Cuándo es momento de buscar ayuda profesional?
2. ¿Qué pasa si mi pareja no quiere comunicarse mejor?
3. ¿La comunicación puede «arreglarlo todo»?
4. ¿Es normal tener conflictos de comunicación?
5. ¿Cómo empezar si la comunicación ha sido tóxica?
6. ¿La comunicación perfecta existe?
7. ¿Cuándo hablamos demasiado en pareja?

La comunicación como expresión de afecto

La comunicación como expresión de afecto

La comunicación en pareja no es simplemente una habilidad técnica que aprender. Es un acto de afecto. Cada vez que eliges escuchar genuinamente en lugar de preparar tu defensa, cada vez que expresas una necesidad vulnerable en lugar de atacar con palabras hirientes, cada vez que haces una pausa para regularte emocionalmente en lugar de explotar, estás eligiendo amar.

La investigación en Psicología sobre las relaciones es clara: las parejas que pueden expresar sinceramente lo que sienten, piensan y necesitan, sin miedo a mostrarse tal como son, que validan las emociones de la otra persona y buscan comprender antes que ser comprendidas, construyen relaciones mucho más fuertes, cercanas y satisfactorias.

Si tú y tu pareja sentís que la comunicación se ha vuelto difícil, opresiva, o simplemente lejana, esto no es un veredicto sobre vuestra relación. Es una invitación: una oportunidad para aprender juntos, para acercarse nuevamente, para reconstruir los puentes que quizá se han erosionado.

La buena noticia es que la comunicación puede mejorarse. No es estática. Con conciencia, con práctica, con disposición de ambas partes, las parejas transforman sus conversaciones. De luchas agotadoras a diálogos enriquecedores. De silencios llenos de resentimiento a silencios compartidos de paz.

Te invitamos a reflexionar: ¿cuál es la última conversación importante que tuviste con tu pareja? ¿Cómo te hizo sentir? ¿Qué podrías hacer diferente la próxima vez? La mejor comunicación comienza con una pequeña intención. Con una pausa. Con una pregunta genuina.

«En las relaciones, a veces no falta amor, sino herramientas para expresarlo sin hacerse daño». Julia Vidal, psicóloga, experta en psicología de la pareja Compartir en X

Si necesitas ayuda: la Psicología Científica está contigo

Si sientes que la comunicación con tu pareja está afectando tu día a día, si no te ves con los recursos suficientes para afrontarla por tu cuenta, si estás pasando una etapa difícil en vuestra relación y la tensión se refleja en tu bienestar emocional: recuerda que contar con un psicólogo o psicóloga especializados en parejas puede marcar una diferencia real.

La Psicología Profesional y Científica tiene herramientas contrastadas, modelos basados en décadas de investigación, y profesionales entrenados para ayudarte a mejorar la comunicación en pareja. No es un signo de fracaso buscar ayuda. Es un acto de compromiso con vuestra relación y con vuestro propio bienestar emocional.

La comunicación es el puente. Y los psicólogos y psicólogas estamos aquí para ayudarte a construirlo con solidez, para que la pareja pueda atravesarlo hacia mayor intimidad, comprensión y paz.

Tu relación merece esa oportunidad.

Bibliografía y Referencias Científicas

  • Bowlby, J. (1988). A Secure Base: Parent-Child Attachment and Healthy Human Development. Basic Books. Disponible en: https://www.attachment.org/
  • Gottman, J. M. (2011). The Science of Trust: Emotional Attunement for Couples. W.W. Norton & Company. Centro de investigación disponible en: https://www.gottman.com/
  • Gottman, J. M., & Silver, N. (2015). The Seven Principles for Making Marriage Work: A Practical Guide from the Country’s Foremost Relationship Expert. Harmony. Disponible en: https://www.gottman.com/about/research/
  • Johnson, S. M. (2019). Attachment Theory in Practice: Emotionally Focused Therapy (EFT) with Individuals, Couples, and Families. Guilford Press. Información sobre terapia: https://www.iceeft.com/
  • Rosenberg, M. B. (2015). Nonviolent Communication: A Language of Life (3rd ed.). PuddleDancer Press. Disponible en: https://www.nonviolentcommunication.com/
  • Rogers, C. R. (1961). On Becoming a Person: A Therapist’s View of Psychotherapy. Houghton Mifflin. Información sobre enfoque centrado en la persona: https://www.simplypsychology.org/carl-rogers.html
  • Sternberg, R. J. (1986). A Triangular Theory of Love. Psychological Review, 93(2), 119-135. Disponible en: https://www.researchgate.net/publication/232553082_Triangular_Theory_of_Love
  • van der Kolk, B. (2014). The Body Keeps the Score: Brain, Mind, and Body in the Healing of Trauma. Viking. Centro de Trauma y Recuperación: https://www.traumacenter.org/
  • Winnicott, D. W. (1960). The Theory of the Parent-Infant Relationship. International Journal of Psychoanalysis, 41, 585-595. Concepto de «suficientemente buena» (good enough parenting/mothering).

Editorial

Este artículo ha sido creado por el Equipo Editorial de Área Humana, dirigido por Julia Vidal. Todo su contenido –edición, texto e imágenes– tiene derechos de propiedad intelectual y no podrá ser reproducido sin el permiso expreso de Área Humana.
Han colaborado en el contenido:
Psicóloga Madrid. Julia VidalJulia Vidal

Psicóloga habilitada Sanitaria. Directora Clínica del Centro de Psicología en Madrid Área Humana. Especialista en Ansiedad y Estrés. Especialista en Pareja. Formadora en Resolución de Conflictos. Experta en Emociones y Salud.

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