(Tiempo de lectura 16 minutos)Hay un mecanismo básico que se activa cuando nuestro cuerpo está sufriendo un daño, es adaptativo, nos avisa y nos permite rechazar instintivamente las situaciones que suponen un riesgo físico. Es lo que en terminología médica se denomina: dolor agudo.
Pero hay otro tipo de dolor, mucho más complejo, y que no cesa aunque si lo haya hecho la causa que lo produce, o su intensidad no se explica sólo por la lesión que lo ha producido. Este es el dolor crónico, que se mantiene en el tiempo –más de 3 meses– y que afecta a nuestra salud emocional e interfiere de forma significativa en nuestra vida.
En muchas de las personas que acuden a consulta, identificamos la experiencia de dolor en el origen y evolución de sus dificultades. Y también observamos una elevada indefensión para comprender y afrontar este proceso de dolor.
He querido entrevistar a las coordinadoras y compañeras del Grupo de “Psicología y Dolor” del Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid (COPM), como expertas en el ámbito del dolor, para realizarles algunas de las preguntas que recibimos con más frecuencia y otras que me parecen que darán información a los lectores.
Ellas son Milena Gobbo y Almudena Mateos, psicólogas sanitarias, especialistas en dolor, investigadoras que lideran y dinamizan grupos y actividades, para hacer llegar a la población general este conocimiento sobre el dolor y todo lo que se puede hacer desde el ámbito de la Psicología.