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La entrevista de trabajo: el valor de las habilidades blandas

La entrevista de trabajo: el valor de las habilidades blandas

(Tiempo de lectura 15 minutos)

El trabajo ha evolucionado, y más en las actuales circunstancias. Si te has enfrentado –o vas a hacerlo– a una entrevista de trabajo, comprobarás que las organizaciones demandan de los nuevos trabajadores cualidades que van más allá de las habilidades técnicas, es lo que se ha denominado habilidades blandas o “soft skills”.

Las habilidades blandas son destrezas y capacidades que tiene la persona para actuar ante los retos personales e interactuar adecuadamente en la esfera de lo social. En estas habilidades son fundamentales las competencias y recursos psicológicos, emocionales y sociales.

Si te estás planteando el acceso a un puesto de trabajo o quieres iniciar acciones para un cambio laboral, es muy probable que tengas que pasar un proceso de selección y finalmente realizar una entrevista de trabajo. Y sin duda, será muy conveniente que conozcas bien conceptos como: inteligencia emocional, comunicación, liderazgo, empatía, trabajo en equipo, flexibilidad…

Conseguir un trabajo o progresar en tu carrera profesional es un reto, que va a requerir tesón y esfuerzo, pero también conocimiento. Con este artículo te propongo mejorar tu conocimiento y te daré importantes consejos para que tu esfuerzo sea lo más eficaz posible.

El trabajo ha evolucionado. Si te has enfrentado a una prueba de selección comprobarás que las empresas demandan nuevas destrezas y habilidades. ¿Sabes que se busca ahora en las entrevistas de trabajo? Clic para tuitear

Las 12 habilidades blandas que se valoran en la entrevista de trabajo

Las 12 habilidades blandas esenciales en una entrevista de trabajo

Si consultas diferentes fuentes y autores, podrás encontrar diferentes números de habilidades blandas. Nosotros vamos a destacar 12 habilidades blandas que cada vez son más valoradas en las entrevistas de trabajo.

En algunas de ellas voy a proponerte un enlace a artículos de nuestro blog en los que podrás ampliar información.

  1. Inteligencia emocional («Comprendiendo el valor de la regulación emocional en nuestra vida»).
  2. Empatía («La empatía: el puente de comunicación que salva nuestras diferencias»).
  3. Resiliencia («Las 8 cualidades de las personas resilientes»).
  4. Asertividad y habilidades de comunicación («La Asertividad una habilidad decisiva en el ámbito laboral»).
  5. Creatividad («Técnicas psicológicas para mejorar nuestra facultad de resolución de problemas»).
  6. Trabajo en equipo («Psicología de los conflictos laborales: Tipología, técnicas y etapas para resolverlos»).
  7. Ética profesional («¿Por qué nos es tan difícil reconocer los errores que cometemos?»).
  8. Flexibilidad («Perfeccionismo, necesidad de aprobación y tolerancia a la frustración»).
  9. Automotivación («Aprender a hacer realidad los deseos: fuerza de voluntad y autocontrol»).
  10. Capacidad de tomar decisiones («Desarrollar habilidades para tomar decisiones con fluidez y sin miedo»).
  11. Autoconfianza («Las 6 piezas esenciales para construir tu autoconfianza»).
  12. Disposición a la acción y flexibilidad («Predispuestos a la acción… o a la evitación ¿Tú cómo actúas?»).

Estas habilidades van a permitirnos en nuestra vida laboral a realizar una adecuada gestión emocional al enfrentarnos a las diferentes situaciones que viviremos, aunque a nadie se le escapa que estas habilidades son competencias emocionales fundamentales no solo para el trabajo, sino para el resto de facetas de nuestra vida.

Quiero terminar este epígrafe poniendo de relieve una “cualidad” de la que se habla mucho actualmente, aunque creo que siempre ha estado, desde los comienzos de la Psicología, como una de las capacidades objetivo de nuestra ciencia: la resiliencia, que como definía nuestra compañera Marta de la Fuente en uno de sus video-artículos:

La resiliencia es la capacidad de las personas sometidas a los efectos de una adversidad, de superarla e incluso salir con aprendizajes y mayores fortalezas de la situación.

Y si estáis pensando en la entrevista de trabajo, y en ir lo mejor preparados o preparadas a ella, seguramente os estaréis haciendo una pregunta: ¿Estas habilidades son innatas o puedo entrenarlas?

Cientos de artículos ofrecen «trucos», algunos te dicen qué contestar a preguntas ¿crees que eso es lo más importante en una entrevista de trabajo? Nuestro psicólogo experto nos explica qué cuestiones son más relevantes Clic para tuitear

¿Pueden adquirirse o entrenarse las habilidades blandas?

La palabra habilidad viene del latín habilitas, habilitatis, y se relaciona con el adjetivo habilis que significó originalmente: “lo que se puede tener”. Luego la respuesta “corta” sería: si “se pueden tener”… ¿por qué no van a ser alcanzables para ti?

Los profesionales de las ciencias, como la Psicología, somos muy prudentes con las afirmaciones rotundas. Podríamos decir que todas estas habilidades pueden desarrollarse y potenciarse, ahora bien, debemos tener presente algunos aspectos.

En primer lugar: todos estamos condicionados por nuestras propias vivencias. Tenemos unos rasgos de personalidad que se han construido a partir de nuestra carga genética y el modelado que han realizado nuestras experiencias vitales, el contexto cultural, la educación… En definitiva, que cada persona tendrá que desarrollar un mayor o menor esfuerzo para adquirir ciertas destrezas. Lo que sí puedo decirte es que no siempre acertamos a identificar qué destrezas son innatas y cuáles requerirán de mayor esfuerzo.

En segundo lugar, debemos entender que, para poder desarrollar aquellas habilidades deseadas, vamos a necesitar un buen nivel de autoconocimiento, y además, va a requerir un esfuerzo por nuestra parte, además de buenas dosis de paciencia, perseverancia y tolerancia a la frustración.

Y por último, debemos ser realistas en las metas. No podemos pretender desarrollar todas las competencias y todas a su máximo nivel. Y tendremos que ser flexibles y entender que los logros no son lineales sino que funcionan con progresos y retrocesos.

En definitiva, ser realistas y prácticos, y empezar trabajando aquellas habilidades alcanzables –por ejemplo aquellas en las que tenemos más potencialidad– y utilizarlas como palanca para progresar en otras y mantener la motivación.

Y ahora vayamos a un capítulo práctico.

¿En una entrevista de trabajo cómo pongo de manifiesto mis habilidades blandas?

Manifestando las habilidades blandas en la entrevista de trabajo

Cuando abordamos una entrevista de trabajo pueden surgir algunas dificultades. Antes de la entrevista y durante la misma.

Antes de la entrevista es normal que nos encontremos nerviosos o nerviosas. Nos estamos jugando algo importante, como acceder a un deseado puesto de trabajo. Además, el hecho de sentirnos evaluados nos generará tensión e inseguridad, y nos puede presionar la idea de que tenemos una única –y nada favorable– oportunidad para demostrar toda nuestra valía y capacidad, y por supuesto no mostrar la más mínima debilidad o punto flaco. Un reto difícil ¿verdad?

Estos factores pueden afectar a nuestro rendimiento y a la imagen que proyectemos durante la entrevista. ¿Qué podemos hacer?

Acepta tus emociones.

En esta fase previa es importante manejar las emociones previas y hacer un esfuerzo para normalizar la situación.

Tenemos que permitirnos aceptar y entender como natural que podamos estar nerviosos antes de la entrevista, y asumir que esto no es un signo de debilidad, ni dice nada malo de nosotros o nosotras, y que este hecho no va a suponer un elemento excluyente o decisivo sobre nuestra candidatura.

Curiosamente, si consigues normalizar y aceptar tus emociones, verás cómo tu nivel de ansiedad y angustia van a reducirse de manera significativa.

Aun así, seguirás sintiendo algo de nerviosismo, pero eso no te va a incapacitar para realizar una buena entrevista y proponerte como un buen candidato o una buena candidata.

Maneja tus anticipaciones e ideas catastrofistas

Es una buena estrategia no dar cabida a ideas catastrofistas, preconcebidas, o anticipaciones del estilo: –Voy a hacerlo fatal, verán que estoy sobrepasado. –No estoy preparado. –Siempre me expreso muy mal, lo van a descubrir.

Estas ideas van a multiplicar tus dudas y tu ansiedad. No las alimentes. Al contrario, opta por otros pensamientos como: –Voy a hacerlo lo mejor que pueda. –Es una oportunidad de mostrar lo mejor de mi, pero habrá otras. –Me han avisado para que acuda a esta entrevista, habrán visto potencial en mí.

Gestiona tus expectativas

Como he dicho antes, en una entrevista de trabajo vamos a sentir la presión de querer demostrar toda nuestra capacidad y además hacerlo sin fisuras, sin dudas, en un tiempo limitado y sin conocer exactamente qué se espera de nosotros o nosotras.

¿No te parece un objetivo bastante complicado? Por tanto, si no tienes el control sobre estos factores, ¿por qué no centrarte en aquellos factores sobre los que sí tienes control?

En primer lugar, una entrevista de trabajo –salvo excepciones– viene a durar unos 30 o 40 minutos. No podemos mostrar todas nuestras capacidades en ese tiempo, es imposible. Nuestro esfuerzo no puede estar enfocado a ese objetivo, sino centrarnos en aquellos aspectos que están bajo nuestro control:

  • Cuida tu aspecto e indumentaria –eso, además, va a generarte autoconfianza y mayor seguridad–.
  • Muestra serenidad –no te dejes arrastrar por la impulsividad y la tensión de la situación–.
  • Exprésate con claridad, sin precipitación, tratando de ser preciso y conciso.
  • Sé natural, no seas histriónico o histriónica. No hay nada más difícil de sostener y que mayor ansiedad genera que una imagen ficticia e impostada de uno mismo o una misma.
  • Escucha, mantén la concentración en lo que te dicen o preguntan.
  • Muestra empatía y disponibilidad a comunicarte.

¿Cómo preparar una entrevista de trabajo?

Preparando la entrevista de trabajo

En un proceso de selección, que se concreta en una entrevista de trabajo, hay dos partes: el candidato o candidata y el equipo de selección, es decir la empresa. Volviendo a una idea para mí fundamental: centrarse en aquello que podemos controlar –en alguna medida– voy a analizar sobre qué elementos, de una y otra parte, puedes actuar o intervenir, para lograr el mejor resultado en esta fase de selección.

Ensayar qué responder… centrarse en omitir determinadas palabras… no gesticular… ¿qué opinas de estos consejos para realizar una buena entrevista de trabajo? Juan Cañadas, psicólogo, cree que hay cuestiones más decisivas Clic para tuitear

El candidato o candidata en la entrevista de trabajo

Un aspecto principal que debemos trabajar para la entrevista –aunque yo diría que para la vida en general– es la autoconfianza.

Debemos intentar afrontar la entrevista sintiéndonos preparados para conseguir el puesto, o dicho de otro modo, no conviene afrontar la entrevista con la idea anticipada de que no valemos para el puesto de trabajo.

Intenta actuar con seguridad –eso no significa altivez o prepotencia–. El pensamiento: –soy una persona muy válida y voy mostrar lo mejor de mí en esta entrevista, te ayudará a rebajar los nervios y a ir ganando confianza.

Si nos han contactado es porque han visto valía en nosotros o nosotras, van a dedicarnos tiempo porque consideran que nuestra candidatura es buena.

En este sentido, es importante que no nos comparemos con el resto de candidatos o candidatas. No tenemos ninguna información, no tiene sentido que entremos en pensamientos o deducciones sobre el resto de aspirantes.

Céntrate en tus puntos fuertes y en tus mejores destrezas. Realizar un trabajo previo para identificarlos te va a ayudar a afrontar la entrevista con más confianza.

Dedícale tiempo y esfuerzo a este objetivo, no improvises. Este trabajo no sólo va a ayudarte a identificar tus puntos fuertes, sino que pondrá de manifiesto tus debilidades. Recuerda el llamado análisis DAFO: debilidades, amenazas, fortalezas, oportunidades.

Es una buena idea preguntar a personas de tu entorno cercano sobre estas fortalezas y debilidades. Pídeles que te ayuden, con sinceridad.

Es muy importante que revises tus experiencias, para identificar en qué situaciones mostraste –o no– capacidades para resolver problemas. Estas experiencias pueden darte información sobre tus fortalezas, o bien sobre tus debilidades. Anótalas.

Una vez identificadas estas capacidades, reflexiona y decide cuáles son prioritarias para ti, cuáles quieres mostrar en la entrevista. Estate atento o atenta a manifestarlas cuando haya oportunidad. Pero recuerda, la clave es seleccionar, no puedes mostrarlo todo, decide lo que consideras más significativo o lo qué puede ser más apropiado a tu candidatura.

No intentes aparentar ni mostrar aquello que no eres, las personas que realizan estas labores de selección están muy entrenadas para detectar la impostura y la falsedad. Eres suficientemente bueno o buena siendo tú.

No te preocupes por mostrar alguna limitación o áreas de mejora –de hecho, es probable que te pregunten por ello, por alguna limitación que tu CV ha puesto de manifiesto–.

Todos y todas tenemos limitaciones. Los psicólogos y psicólogas repetimos constantemente una afirmación: la perfección no existe.

Si tienes identificadas algunas debilidades o limitaciones, intenta tener pensada una respuesta sincera y clara sobre ellas. Es muy importante que al hablar de una limitación expresemos que superarla o mejorarla puede ser un reto interesante –si eso es lo que se necesita en el puesto de trabajo al que aspiramos–.

Es muy útil que tengas un pequeño “guión” de lo que quieres mostrar de ti en la entrevista, pero entiende que esta no la diriges tú, y que por tanto podrá orientarse en una dirección inesperada. Se flexible, adáptate, sin perder de vista tus objetivos. Esto no significa que la entrevista sea un monólogo en el que digas aquello que te habías propuesta decir, ni mucho menos, la idea es establecer un diálogo con tus entrevistadores, estar atento o atenta, y aprovechar las oportunidades para expresar esas ideas que te califican como un buen candidato o candidata.

Y en relación al concepto de diálogo, exprésate tratando de conectar con tu interlocutor. Si no has entendido bien una pregunta, pide que te la repitan o que la reformulen, no contestes nunca algo que no has entendido bien, impulsado por el temor a que te consideren una persona con poca perspicacia o capacidad de comprensión. A veces cuando empiezas a dialogar en otro idioma tenemos la tentación –por vergüenza muchas veces– de afirmar que entendemos lo que nos están diciendo, y afirmamos algo que puede resultar ridículo para nuestro interlocutor. Si no se entiende algo, pide cortésmente que te lo expliquen.

No te precipites, espera a que terminen de formularte una pregunta antes de contestar, no te adelantes tratando de mostrar perspicacia adivinando lo que quieren decirte. Entrena la escucha activa.

Busca tu naturalidad, cada persona tiene la suya. En ocasiones compartir brevemente con tus interlocutores que estás nervioso o nerviosa, puede distender la situación, pero no seas reiterativo o lo expliques demasiado.

Cuida tu lenguaje no verbal, tu postura, tus gestos. Un buen lenguaje no verbal es una de las habilidades sociales más importantes. Decimos muchas cosas con nuestros gestos, cuerpo, postura… Atiende a esta cuestión. Y prepárala. Es una buena idea preguntar a las personas cercanas a ti, que conocen cómo te sientas, si miras o no a los ojos de tu interlocutor, si abres mucho los ojos cuando estás nervioso o nerviosa. Dedícale tiempo a este tema.

Básicamente, ten una postura relajada pero sólida, sin que se “desmonte” tu posición en el asiento. Un gesto facial relajado y amable. Trata de mantener el contacto visual cuando hablas con tu interlocutor o estás esperando una pregunta o cuestión.

Ten en cuenta que los primeros momentos de la entrevista y seguramente los finales, sean los que mayor incomodidad y tensión te produzcan. Sé paciente, no dejes que afloren las anticipaciones –qué mal he empezado, sólo puede ir a peor–, según avance la entrevista te irás sintiendo mejor y te encontrarás más cómodo o cómoda.

Por ultimo, intenta relativizar la importancia de la entrevista de trabajo, es un hecho importante sí, pero no es algo definitivo en tu vida, en el peor de los casos, habrá otras muchas entrevistas y otros muchos trabajos interesantes. Tienes que considerar que un proceso de selección trata de identificar un perfil, que en esta ocasión tu perfil no sea el idóneo para el puesto de trabajo, no indica nada sobre tu valía, sólo sobre el grado de sintonía entre ti y el puesto de trabajo al que aspiras.

Además, a medida que vayas realizando más entrevistas irás ganando experiencia y cada vez estarás mejor preparado.

Todas estas pautas, a tener en cuenta durante la entrevista, tienen mucho que ver con tus habilidades blandas, tus competencias emocionales, como la flexibilidad, actitud, inteligencia emocional, etc.

Ante la empresa o el equipo de selección

Cómo preparar una entrevista de trabjo

Hay algo que puedes hacer sobre esta parte del proceso. Conocer a la empresa de la que podrías formar parte en un futuro. Infórmate sobre ella –si te entrevista un intermediario o ETT, infórmate sobre la empresa en la que trabajarías–, conócela, revisa su historia, a qué se dedican exactamente, sus valores, su filosofía de trabajo, ética empresarial, compromiso social, medioambiental…

Esto te ayudará a saber cuales de tus puntos fuertes sintonizan mejor con la compañía de la que aspiras formar parte. Por otro lado dará una buena imagen de ti, de tu sensibilidad y preocupación por conocerles. Pero, una vez más, no fuerces esta cuestión tratando de evidenciar datos, cifras y conocimiento.

Conocer a tu interlocutor va a facilitar tu empatía –la capacidad para ponerse en el lugar de la otra persona–, o por ejemplo va a ayudarte a elegir tu indumentaria para la entrevista.

Por último, y en relación a la persona o personas que te entrevistarán. No personalices la interacción que se produzca en la entrevista, no hagas juicios de valor precipitados. Estas personas no tienen superpoderes o capacidades extrasensoriales para descubrir a simple vista cualquier detalle. No les busques dobles sentidos a sus preguntas, tratando de adivinar sus intenciones –considerándolas retorcidas–, no pienses que tratan de “pillarte”. Son profesionales como tú, que tratan de hacer lo mejor posible su trabajo. Por tanto ten un comportamiento natural y espera lo mejor de esas personas.

Decálogo de consejos para una entrevista de trabajo

Infografía decálogo de recomendaciones para entrevista de trabajo

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Voy a sugerirte 10 consejos o estrategias básicas para realizar una entrevista de trabajo, pero recuerda, no hay recetas mágicas, ni soluciones milagro… como en todo.

  1. Es normal que estés nervioso o nerviosa, no dice nada malo de ti.
  2. Conoce tus puntos fuertes, ten presentes ejemplos y experiencias pasadas que los reafirmen.
  3. Relativiza la importancia de la entrevista.
  4. No pretendas demostrar más de lo que se puede.
  5. Confía en ti, muestra empatía, sinceridad y naturalidad.
  6. Prepara la entrevista. No hay nada más natural que aquello que surge tras dedicarle tiempo de preparación.
  7. Infórmate acerca de la empresa que te entrevista y del puesto al que optas.
  8. Practica una escucha activa. Atiende a lo que te preguntan y piensa tu respuesta.
  9. No adivines lo que el entrevistador o la entrevistadora quiere que respondas.
  10. Busca un equilibrio entre tu “guión” y una natural improvisación.

Conclusiones

Hoy en día, en el mundo laboral, son muy importantes las habilidades emocionales o habilidades blandas, y hay una buena noticia, aunque por nuestra personalidad podemos tener unos u otros potenciales, se pueden entrenar y se puede avanzar en su conocimiento en su implementación.

Para mejorar tu situación profesional, para acceder a un puesto de trabajo, vas a necesitar desarrollar todo tu potencial. Es un esfuerzo que merece la pena realizar, es la mejor inversión, la que haces en ti mismo o en ti misma. Y los psicólogos y psicólogas especialistas podemos asesorarte y dirigirte en tus estrategias y entrenamientos para avanzar con mayor eficacia y de un modo más certero. Cuenta con nosotros y con nosotras.

Hemos resumido en 10 los consejos que deberías tener en cuenta al realizar una entrevista de trabajo. Pero hay otras cuestiones que, cada vez más, las empresas buscan en los candidatos a un puesto de trabajo Clic para tuitear

Autor

Psicólogo Madrid Juan CañadasJuan Cañadas

Psicólogo Habilitado Sanitario. Especialista en trastornos de ansiedad y fobias, trastornos del estado de ánimo, estrés, autoestima y otros desórdenes emocionales. Psicólogo deportivo.


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