(Tiempo de lectura 12 minutos)“El miedo, los mareos, la angustia… ¡Me dejan fuera de juego! Me siento desesperanzado. Siento que ya no controlo mi vida. Y aunque sé que se me pasará, también a veces tengo dudas y pienso que no podría soportarlo una vez más ¡No quiero sentir esta ansiedad!” Así se expresaba un paciente que había sufrido un Ataque de Pánico.
En muchos casos un ataque de pánico no tiene mayores consecuencias, más allá de pasar un momento desagradable y sentir durante una o dos semanas cierta inseguridad y temor, que van remitiendo poco a poco. Pero hay casos, en los que un ataque de pánico significa un antes y un después para la persona que lo experimenta.