272024Feb
SpeedWatching: vivir la vida al doble de velocidad

SpeedWatching: vivir la vida al doble de velocidad

(Tiempo de lectura 12 minutos)

–¡Es tarde! ¡Voy a llegar tarde! –¿A dónde va, señor Conejo?, preguntó Alicia. El conejo, muy apurado, apenas respondió: –¡Ay, ay, ay, que llego tarde! ¡Qué prisa! Al igual que el Sr. Conejo en Alicia en el País de las Maravillas muchos y muchas de nosotras vivimos en un constante estado de prisa y urgencia, y como Alicia, siguiendo al Sr. Conejo, podemos vernos empujados a una vida apresurada, con la permanente sensación de no llegar nunca a tiempo, sin tener muy claro a dónde nos dirigimos. El speedwatching –ver series o escuchar música al doble de su velocidad– es un signo de esta tendencia que se impone en la actualidad, que nos exige una actividad y productividad que va en detrimento de descansar, disfrutar del momento y vivir conscientemente a un ritmo adecuado.

Vamos a analizar los aspectos psicológicos de esta tendencia a vivir siempre acelerados o aceleradas, a consumir más series o más tuits. Revisaremos conceptos como: cultura de la inmediatez, hiperactividad visual o desconexión emocional, y os propondremos hábitos saludables para cambiar estas tendencias, y vivir a un ritmo que te favorezca, que sea adecuado para ti.

El speedwatching un síntoma relevante

Qué es el speedwatching

¿Qué es el speedwatching?

Estamos inmersos en una era digital que nos invita a un consumo constante de información visual. El término “speedwatching” aparece como un reflejo de la velocidad con la que consumimos contenidos.

Aunque speedwatching –o visualización acelerada– no es un término muy conocido, afecta a toda la población y es verdaderamente común en las generaciones más jóvenes. ¡Seguro que lo has aplicado en más de una ocasión!

WhatsApp fue una de las primeras aplicaciones que decidió implementar la opción de escuchar los mensajes a 1,5 o 2 veces su velocidad, y actualmente podemos ver vídeos, series, escuchar música…, en cualquier plataforma, al doble de su velocidad natural.

Esta opción tiene algunas ventajas, al permitirnos invertir menos tiempo en tareas repetitivas o de evaluación rápida, pero estudios recientes apuntan a que podría representar una forma de consumo de contenidos que conectaría con una tendencia a la sobreestimulación visual o, más ampliamente, a vivir de forma apresurada o acelerada.

Hiperactividad visual: un signo de nuestro tiempo

Vivimos en la cultura de la inmediatez, que fomenta la rapidez con la que recibimos y compartimos información. Esta tendencia impacta en nuestra forma de relacionarnos con el contenido que consumimos y compartimos.

Un informe sobre los hábitos de consumo de contenidos indica que, de media, consultamos el móvil cada 10 minutos.

Noal Mohan, director de producto de YouTube, en un artículo de 2022, Todos a su ritmo: cómo los YouTubers ven videos usando velocidades de reproducción, afirmaba que “los usuarios de YouTube descontaron un promedio de más de 900 años de tiempo por mirar vídeos a velocidades más rápidas”, indicando que muchos usuarios están demandando velocidades incluso aún más altas de 3x y 4x.

Las estadísticas del consumo de podcast en español en 2023, del III Informe anual del Observatorio Ivoox reflejan que el 10,48% de los usuarios escuchan los audios a una velocidad acelerada, y que hay una clara tendencia a incrementar este porcentaje.

El informe también indica que el 65,73% de los usuarios escuchan los audios mientras realizan otras actividades, dato relevante, ya que apunta a que tendemos a la multitarea y a no enfocarnos o concentrarnos en una única labor.

En este sentido, recientes estudios sobre productividad laboral indican que en el trabajo “no se le dedica más de 3 minutos a una misma tarea”, y se recomienda, para mejorar la eficacia, “ser capaces de concentrarse en una sola cosa, poniendo la máxima atención en ella”.

Consecuencias y riesgos del speedwatching

Riesgos y consecuencias del speedwatching

El hecho de ser un fenómeno relativamente reciente no significa que no haya sido objeto de estudio de numerosas investigaciones. En ellas se señalan las consecuencias y riesgos de consumir, de forma habitual, obras audiovisuales a una velocidad acelerada.

Aunque reproducir un vídeo a mayor velocidad tiene la ventaja de poder obtener más información en menos tiempo, la Asociación Americana de Psicología (APA) alerta, en un reciente trabajo, de que este proceso podría afectar notablemente a la comprensión del contenido.

Sylvie Pérez, psicopedagoga y profesora de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), afirma que “ante tanto estímulo acelerado, el cerebro ‘se aburre’ y, si no recibe este tipo de estímulo a esa velocidad, se vuelve más pasivo, ya que no está acostumbrado a estar atento ni concentrado, sino exclusivamente dispuesto a la recepción de estímulos. Fenómenos como el speedwatching hacen que nos volvamos más primitivos y solo actuemos ante el estímulo-respuesta sin procesamiento de la información”.

A pesar de que los expertos y expertas consideramos que no existen inconvenientes demostrados en adultos o estudiantes universitarios, por ver vídeos a mayor velocidad, en algunas personas se ha observado fatiga por sobreestimulación visual, por lo que creemos que acelerarlos, simplemente por ahorrar tiempo, no es una práctica recomendable. Por otro lado, muchas obras audiovisuales tienen una variedad de matices, una complejidad y una riqueza, que pueden perderse al aumentar su velocidad.

Speedwatching: ¿Una moda pasajera o un riesgo para nuestro bienestar emocional? Clic para tuitear

La paradoja de la velocidad: más allá del speedwatching

Anteriormente hablábamos de que este proceso de consumir contenidos a una velocidad superior a la normal es relevante porque supone un síntoma de una creciente tendencia a vivir de forma demasiado acelerada. Inclinación que puede generar desajustes y perjudicar seriamente a nuestro bienestar emocional.

Signos de una vida demasiado acelerada

FOMO o miedo a perderse algo

Fear of missing out (FOMO)

Hay un comportamiento relacionado con el mundo digital llamado FOMO (Fear of missing out) o miedo a perderse algo. Este temor a perdernos eventos, acontecimientos, experiencias o contenidos, nos impulsa a consumir o revisar contenidos de forma precipitada e indiscriminada, basándonos en la premisa de que si no estamos al tanto de todo, no tendremos éxito, seremos menos valiosos o valiosas para nuestro entorno social.

Hiperconectividad digital

Otro signo de esta tendencia, muy relacionado con el anterior, es la hiperconectividad digital, es decir estar constantemente conectados digitalmente.

Nos levantamos y nos acostamos mirando nuestro dispositivo móvil. Revisamos constantemente las Redes Sociales esperando recibir una suficiente estimulación mental y emocional.

Un experimento de investigadores de la Universidad de Málaga reveló las emociones de un centenar de jóvenes después de siete días sin acceder a su terminal. El resultado fue una sensación de “vacío” y de “no saber qué estaba pasando”.

Impaciencia o baja tolerancia a la espera

La tendencia a conseguir nuestros objetivos de forma rápida, casi inmediata, tal y como nos enseña el mundo digital, hace que no entrenemos nuestra paciencia, y tengamos cada vez menos tolerancia a la frustración que provoca la espera o que no se cumpla lo esperado.

La urgencia constante por avanzar hacia el siguiente paso en el futuro, no nos permite reconocer y valorar los logros del paso conseguido en el presente.

Multitarea constante

Vida demasiado acelerada

La multitarea constante, considerada como una habilidad, puede tener contrapartidas y fomentar un ritmo de vida demasiado acelerado.

Distintos estudios, desde la Psicología aplicada al trabajo, demuestran que segmentar los proyectos en tareas manejables, ser realista con las metas, y concentrarse en una labor y después en otra, aumenta la eficiencia y sobre todo, la percepción de autocompetencia y bienestar.

Obsesión por la productividad

Priorizar la productividad, por encima de cualquier otra consideración, puede ocasionar unos efectos opuestos a los buscados.

Un estilo de vida demasiado acelerado puede generar una constante presión para ser productivo o productiva.

Esto aplicado al ámbito laboral, por ejemplo, significa no tener en cuenta una planificación y organización realista que valore los tiempos de descanso u ocio

Desvalorizar el descanso y la relajación

Este modelo de sociedad acelerada tiende a menospreciar los tiempos de descanso, de contemplación, de calma. Llegando a la creencia de que el tiempo “ocioso” es tiempo desperdiciado, sin una utilidad práctica.

Victor E. Frankl escribió “Entre el estímulo y la respuesta hay un espacio. En ese espacio es dónde podemos elegir nuestra respuesta”.

Es importante dedicar tiempo al presente, tiempo a pensar y sentir. Es lo que se denomina atención plena. Ese tiempo es valioso, útil para nuestro bienestar emocional.

Búsqueda de la novedad y superficialidad

Ir demasiado deprisa puede fomentar un mecanismo de búsqueda de experiencias nuevas que nos estimulen. Sin ser capaces de disfrutar en profundidad de las que ya estamos experimentando.

Esta tendencia favorece que nos quedemos en la superficie de la experiencia y que pasemos a la búsqueda de una nueva experiencia sin casi habernos aprovechado de la anterior.

Ir demasiado deprisa también contribuye a pasar por alto las emociones y esta es una de las claves de la gestión emocional.

Necesitamos sentir las emociones, detenernos en lo que sentimos, permitirnos sentir, identificar la emoción, comprender su mensaje, entender por qué y cómo la manejamos y qué podemos mejorar en ese manejo. Gestión emocional y aceleración no son una buena combinación.

Estos son algunos signos reveladores de la vida acelerada que caracteriza a la sociedad actual –sobre todo en núcleos urbanos–. Identificar y reflexionar sobre estas manifestaciones nos van a permitir decidir cómo queremos, realmente, vivir nuestras vidas.

¿Quién puede sentirse bien viviendo la vida al doble de velocidad? Speedwatching y otros signos de nuestro tiempo Clic para tuitear

Consecuencias psicológicas de un ritmo de vida demasiado acelerado

Consecuencias del speedwatching

Leía en un artículo la pregunta: “¿Quién puede estar bien en un mundo que nos empuja a vivir al doble de velocidad?”.

Cada persona tiene su velocidad, su ritmo, sus tiempos… Desde la Psicología sabemos muy bien las consecuencias de vivir a un ritmo que no es el tuyo:

  • Estrés y ansiedad: Por la presión constante por cumplir plazos no realistas y realizar más tareas de las que pueden manejarse.
  • Desconexión emocional y evitación: La velocidad puede generar una falta de conexión emocional. Las relaciones interpersonales pueden volverse superficiales. Se tiende a evitar, más que a afrontar.
  • Baja concentración: La rapidez con la que hacemos las cosas no nos permite atender a los detalles, concentrarnos y aprender del proceso, sobre todo de los errores y cambios que normalmente se producen en ese proceso.
  • Insatisfacción: Cuando buscamos constantemente nuevas metas no apreciamos aquellas conseguidas, con lo que vivimos en un permanente estado de insatisfacción. Si sólo nos fijamos en el objetivo no experimentamos el camino que recorremos hasta él.
  • Agotamiento mental y emocional: Este estilo de vida suele pasarnos factura. Por mucho que creamos que podemos acostumbrarnos, la aceleración es un proceso que incrementa constantemente la velocidad, en algún momento llegaremos a nuestro umbral de aguante.
¿Puede esta vida acelerada estar afectando a tu bienestar emocional? Riesgos, consecuencias y estrategias Clic para tuitear

¿Y qué podemos hacer para cambiar esta tendencia a vivir aceleradamente?

6 Estrategias para cambiar la tendencia a una vida demasiado acelerada

Si decidimos cambiar un ritmo de vida que consideramos excesivamente acelerado y que nos provoca malestar y dificultades, es necesario que adoptemos estrategias conscientes y transformadoras.

No siempre es fácil identificar y establecer una ruta clara. En estas situaciones contar con una psicóloga o un psicólogo puede facilitar este trabajo, permitiendo analizar la situación, valorando nuestros recursos y los aspectos de nuestra personalidad y facilitando que identifiquemos qué queremos obtener y la forma de hacerlo.

¿En qué podemos contribuir a tu bienestar?

Tal vez al revisar este contenido, te hayan surgido preguntas sobre dificultades que están afectando a tu bienestar.

¡Podemos asesorarte! Contar con la orientación de un psicólogo o psicóloga puede ser un primer paso efectivo para abordar esos desafíos y promover cambios positivos en tu día a día.

Te invitamos a solicitar una primera entrevista para iniciar ese proceso.

6 estrategias para no acelerar tu vida

Clic para ampliar

No obstante, te recomendamos algunas estrategias muy útiles:

  1. Practicar la atención plena. La incorporación de prácticas de Mindfulness y atención plena en la rutina diaria puede ser una estrategia efectiva. Dedicarle tiempo a centrarse en el momento presente ayuda a cambiar la dinámica, introduciendo un tiempo de calma y reflexión que nos permita valorar aspectos de nuestra vida que con la aceleración nos pasan por alto.
  2. Establecer límites. Conviene planificar nuestro tiempo, poniendo límites a cada parcela: un tiempo para el trabajo, para los dispositivos digitales, para la familia, para la pareja, para ti…
  3. Priorizar calidad sobre cantidad. Es imprescindible preguntarnos qué queremos, con qué disfrutamos, qué nos gusta, cuáles son nuestras verdaderas metas… Y una vez identificado, dedicarle tiempo, crear espacios temporales concretos, con pausa, disfrutando una a una de esas actividades y experiencias.
  4. Desarrollar hábitos saludables. Son muy importantes el autocuidado emocional, los hábitos de descanso, la higiene del sueño, el ocio, las relaciones sociales.
  5. Fomentar las relaciones significativas. Cultivar las relaciones auténticas es una estrategia clave para contrarrestar la desconexión emocional que provoca vivir de un modo acelerado. El apoyo social y las relaciones sociales nos ralentizan, nos invitan a parar, a disfrutar con calma de la vida.
  6. Gestionar las emociones. Aprender a manejar emociones como el estrés o la ansiedad mediante técnicas psicológicas va a ser esencial para regular las respuestas emocionales y mejorar nuestra resiliencia.
6 estrategias en Psicología para vivir la vida al ritmo que tú deseas Clic para tuitear

Conclusión

Hemos empezado hablando del speedwatching para dirigirnos a dos preguntas muy importantes: ¿A qué ritmo te gustaría vivir tu vida? ¿Vas demasiado rápido?

Más allá de los estereotipos que en ocasiones se promueven en esta moderna sociedad, que pretenden decirnos qué es tener o no éxito y cuál es el número de “objetivos” que debemos alcanzar antes de determinada edad, lo fundamental es lo que cada uno de nosotros y cada una de nosotras desea y quiere para su propia vida.

Identificar cómo son nuestros ritmos, nuestros tiempos, nuestros procesos, y tomando en consideración nuestras metas, modificarlos según nuestro criterio, de forma realista y coherente con nuestras aspiraciones y personalidad.

«Identificar cómo son nuestros ritmos, nuestros tiempos, nuestros procesos y vivir según ellos». Julia Vidal. Psicóloga Clic para tuitear

No es una tarea sencilla, sin duda, pero merece la pena el esfuerzo. Los y las profesionales de la Psicología podemos ayudarte en ella. ¡Cuenta con nuestro conocimiento y nuestra experiencia!

Editorial

Este artículo ha sido creado por el Equipo Editorial de Área Humana, dirigido por Julia Vidal. Todo su contenido –edición, texto e imágenes– tiene derechos de propiedad intelectual y no podrá ser reproducido sin el permiso expreso de Área Humana.
Ha colaborado en el contenido:
Psicóloga Madrid. Julia VidalJulia Vidal

Psicóloga habilitada Sanitaria. Directora Clínica del Centro de Psicología en Madrid Área Humana. Especialista en Ansiedad y Estrés. Formadora en Resolución de Conflictos. Experta en Emociones y Salud.

Ponte en contacto con nosotrosEstamos a tu disposición para cualquier duda o consulta que desees hacernos | Psicólogos Madrid Centro de Psicología Área Humana

Puntúa y comparte

¿Crees que esta información puede ser útil a tus seguidores en las Redes Sociales? A continuación puedes añadir tu valoración y compartir este artículo. Podremos aprender mucho entre todos.
(Número de votos: 9 • Nota Media: 5)