(Tiempo de lectura 8 minutos)Has conseguido un logro importante: un ascenso en el trabajo, un reconocimiento inesperado, un éxito académico o estás desarrollando un trabajo destacable… sin embargo, una voz interior te susurra que no lo mereces, que ha sido suerte, o que no es para tanto… que alguien, en algún momento, descubrirá la verdad: que no estás a la altura y no eres esa persona que todos creen. Si esto te suena familiar, puede que estés experimentando lo que se conoce como el síndrome del impostor.
En esta era digital, hiperconectada, donde la imagen que proyectamos en redes sociales parece ser más importante que la propia realidad, el síndrome del impostor se ha convertido en un fenómeno cada vez más frecuente. Le ocurre a personas con éxito, con talento, con formación.
En Psicología, este síndrome no es considerado un diagnóstico clínico reconocido –como establece el manual DSM–, pero eso no significa que no puedan identificarse los efectos de un patrón de emociones, conductas y estilos de pensamiento.
En este artículo, voy a analizar qué es el síndrome del impostor, por qué sucede y, sobre todo, cómo afrontarlo de forma saludable. ¡Acompáñame!